Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es ENFOQUE 5 Merkel, canciller de Europa Elogio de la ortodoxia JAIME GONZÁLEZ A Angela Merkel se le puede reprochar falta de empatía, pero el electorado germano no vota con el corazón, sino con la cabeza, casi por instinto de supervivencia. No es de extrañar que así sea, porque el recuerdo de los errores pasados ha marcado a sangre y fuego la conciencia de una nación que está curada de espanto y ha generado anticuerpos para preservar un sistema reactivo a los experimentos. Nada que ver con España, donde el voto emocional se ha impuesto en ocasiones a la lógica. El rigor de Merkel la ha llevado a seguir el manual de la ortodoxia económica, un guión de notable eficacia en un momento en el que no pocos gobiernos de Europa, con Zapatero a la cabeza, improvisaban sobre la marcha cómo hacer frente a la tormenta. A Merkel se le ha acusado injustamente de apretarnos la soga, pero las naciones se ahorcan ellas solas, algunas con presuntuosa obscenidad. En realidad, si Alemania no ha sufrido el azote violento de la crisis es porque reforzó sus murallas cinco años antes de que lo hicieran las demás, cuando la recesión llamó a su puerta en plena digestión de su hermana del Este. La lectura que cabe extraer de las elecciones del domingo es que Alemania ha votado por su seguridad en una etapa de enormes convulsiones en Europa. Y Angela Merkel encarna como nadie el papel de guardiana de la estabilidad: no empatiza, pero resuelve; no encandila, pero ha hecho frente al temporal con un sentido común apabullante. Tanto que los alemanes parecen haberse contagiado de su canciller, como si las urnas fueran una clase de matemáticas en la que el electorado decidiera a quién votar a través de una simple operación de sumas y restas. Casi como una lección de filosofía en la que se repasaran las normas de la razón pura. Angela Merkel, ayer, tras su arrolladora victoria REUTERS