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44 ABCdelDEPORTE Fútbol Real Madrid LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es deportes ABC Di Stéfano Sesenta años de su debut Tal día como hoy de 1953 se estrenó con el Real Madrid el hombre que cambió la historia del mejor club del siglo XX Bernabéu: Quiero a ese argentino En 1952, Alfredo Di Stéfano, que militaba en el Millonarios colombiano, era un jugador muy poco conocido en Europa. Hasta que disputó con su equipo el partido conmemorativo del medio siglo de vida del Real Madrid (en realidad fue un torneo triangular en el que además participó el Norrköping sueco) Santiago Bernabéu se quedó prendado del fantástico futbolista (el Millonarios, por cierto, ganó el torneo) y dijo: Quiero a ese argentino El problema es que Pepe Samitier, secretario técnico del Barcelona, también le había echado el ojo. El pulso estaba servido. MIGUEL ÁNGEL BARROSO MADRID E stadio de Chamartín, miércoles 23 de septiembre de 1953. El graderío muestra un bullicio inusitado para tratarse de un partido amistoso en día laborable. El rival del Real Madrid es el Nancy francés, equipo de escaso pedigrí. En los minutos previos, un jugador blanco acapara toda la atención de los fotógrafos: Alfredo Di Stéfano, argentino de 27 años fichado del Millonarios colombiano, una apuesta personal de Santiago Bernabéu. El presidente se quedó prendado de su talento cuando lo vio jugar en el torneo que celebraba las Bodas de Oro del club. Su incorporación viene precedida de uno de los grandes culebrones de la historia del fútbol, ya que Samitier, a la sazón secretario técnico del Barcelona, también hizo una oferta por la saeta rubia La habilidad de Bernabéu para la negociación con Millonarios y River- -propietario de los derechos del jugador- -cambia el destino del Madrid. Pero en aquella tarde otoñal de hace hoy 60 años nadie podía sospecharlo. El as argentino traía ayer el lastre de medio año largo de inactividad escribe en ABC el cronista del partido, Lorenzo López Sancho. Su trote ha perdido la fulgurante rapidez de otro tiempo y el sprint corto es también menos veloz que cuando vino con el Millonarios, pero su juego sigue en posesión de un toque impecable de pelota, de un dribling sobrio, muy ceñido y rápido, de una gran facilidad y precisión en el pase y de una concepción instantánea y certera de la jugada. Carecía ayer de ayuda y, sin embargo, jugó bien. Los únicos destellos de gran clase de toda la tarde fueron los suyos, y su maestría, puesta en evidencia varias veces, encendió en el graderío los únicos aplausos entusiastas de la jornada El Madrid pierde el partido, y López Sancho, que no se casa con nadie, titula la crónica: Un absurdo conglomerado madridista fue derrotado ayer por el Nancy (4- 2) en Chamartín (el texto completo puede leerse en la hemeroteca de ABC. es) Lo cierto es que Enrique Fernández Viola, el entrenador uruguayo del Madrid, puso sobre el tapete un equipo Tras una larga inactividad El astro argentino llega en tren desde Barcelona ese mismo día y forma en un equipo lleno de suplentes de circunstancias: Cosme, Seoane, Campa, Alonso, Muñoz, Serrano, Atienza, Sobrado, Di Stéfano, Rodríguez y Arsuaga. Era habitual en aquellos años utilizar en los partidos amistosos a jugadores que no rascaban bola en los choques oficiales. De hecho, algunos de los que se enfrentaron al Nancy no disputaron ni un solo minuto en la Liga en curso. No había competiciones europeas, así que el Madrid solía organizar bolos entre semana con algún rival extranjero o con equipos de Segunda que atravesaban España de un extremo al otro con parada en la capital, jugaban el partidillo y seguían viaje a Cataluña, Levante o Andalucía, donde afrontarían el correspondiente compromiso liguero. El Deportivo, en más de una ocasión, fue uno de los clubes invitados. Como no estaba permitido hacer sustituciones en los encuentros, los no titulares aprovechaban para foguearse. Si un jugador se lesionaba tenía que aguantar hasta el final o dejar a su equipo con un hombre menos. Muchos se quedaban arriba como palomeros a la espera de aprovechar un balón suelto. Así se acuñó la expresión el gol del cojo De modo que Di Stéfano no jugó Así posó Alfredo Di Stéfano el día de su debut en Chamartín