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ABC LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es españa ESPAÑA 23 una duración muy larga. Los embajadores llegan de uno en uno al Palacio Real en berlinas de gala, tiradas por seis caballos holandeses, con postillón, palafreneros, lacayos y cochero. A su llegada al Patio de la Armería se les rinde honores interpretando el himno nacional de su país. El Rey los recibe en el salón de Embajadores, donde los diplomáticos le entregan las cartas y le presentan a sus colaboradores, y después se reúne en privado con cada uno de ellos. Habitualmente, Don Juan Carlos recibe a un máximo de cinco o seis nuevos embajadores en una sesión, que suele durar varias horas. En este momento hay quince embajadores pendientes de entregarle las cartas. El último que llegó a España es el de Estados Unidos, James Costos, pero también están a la espera los de Finlandia, Portugal, Luxemburgo o Guinea Ecuatorial, entre otros. CERNUDA CONFIDENCIAL POR PILAR CERNUDA Varas de medir Hace una veintena de años, el entonces presidente ruso Boris Yeltsin realizó una visita oficial a España y después se fue a Barcelona para ser sometido a una operación de corazón. Nadie preguntó quién había pagado la factura, ni cuestionó que aprovechara la sanidad pública española porque evidentemente la de su país era deficiente, poco fiable. Seguro que si en vez de tratarse de un presidente de izquierdas hubiera sido de un partido de derechas, la cosa habría sido muy distinta. Por no hablar de cómo se habría criticado al Papa Francisco si hubiera declarado que nunca fue de izquierdas. Las varas de medir son muy distintas en función de la ideología y función de la persona a las que se aplica. La mayoría de los presidentes y ministros españoles han pasado en alguna ocasión por el hospital, y a nadie le ha parecido mal que en unos casos se inclinaran por la sanidad pública y en otros prefirieran sociedades privadas. Sin embargo se abrió de inmediato el debate sobre dónde iba a ser operado el Rey y, de antemano, lo sabían perfectamente en Zarzuela, iba a salir escaldado, porque la decisión de privatizar la gestión de varios hospitales madrileños ha provocado una tensa y politizada polémica que envenena el ambiente. Si optaban por un centro público, los habituales del escarnio a la Corona acusarían al Rey de impedir que fueran ocupadas varias camas por enfermos que necesitaban ser atendidos; si optaba por la privada como ha sido al decidirse por la Quirón, privada concertada con varias sociedades la acusación se centraría en que prefería trato de primera clase frente a los españoles que no pueden elegir por falta de medios. El Rey goza de muchos privilegios, pero también lleva cruces sobre sus hombros. Sotto voce Lo dicen en voz baja pero abiertamente. Esta semana dos socialistas de distinta generación, trayectoria y presumible futuro han comentado sotto voce que la Ley de Transparencia y las medidas anticorrupción que propone al Gobierno van por el buen camino y recogen aquello que el PSOE habría propuesto para ahondar en la llamada regeneración democrática. Y añaden que si no han votado la Ley de Transparencia y serán críticos con las medidas anticorrupción, es porque en estos momentos las relaciones entre PSOE y PP, PSOE y Gobierno, están completamente rotas, contaminadas por el caso Bárcenas y por la virulencia de las acusaciones cruzadas de este verano. Un apunte más: el interlocutor más veterano estaba por la labor de reconducir la situación, por sentido de Estado y porque considera que los dos partidos mayoritarios y con experiencia de gobierno no pueden dejar que la cosa vaya a mayores y se abran paso partidos que nos llevarían al desastre si tuvieran que gobernar. El otro, en cambio, de la nueva hornada, parecía encantado de la ruptura de los puentes entre Rubalcaba y Rajoy. Piensa que así su partido capitalizará los votos de la gente del PP que se siente decepcionada con Rajoy por la dureza de los ajustes, y además le acusan de no ser contundente ante el desafío catalán. La agenda de la Familia Real Dadas las circunstancias, también se podría modificar el formato de la ceremonia por uno más reducido, que permita agilizar la entrega de las cartas. En cualquier caso, se espera que La Zarzuela informe hoy sobre si se celebra o no este acto y sobre la actividad de los demás miembros de la Familia Real, ya que el pasado viernes no hizo pública la agenda semanal.