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14 OPINIÓN POSTALES LUNES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Solidaridad desde el fondo del corazón Quien pretenda usar a los pobres para satisfacer su propia vanidad, mejor que se quede en casa Con esas palabras, el Papa Francisco ha vuelto a lanzar un mensaje con su peculiar sello. Directo y agudo, como se ha mostrado desde el minuto uno de su pontificado, Jorge Mario Bergoglio ha criticado con dureza se trata de un pecado grave ha dicho a quienes se dedican a alardear de su ayuda a los pobres. Y es que quien se viste de falsas virtudes para esconder una miseria es doblemente culpable. JOSÉ MARÍA CARRASCAL El eco del PSOE más español La cerrada defensa de la unidad de España consagrada en una Constitución refrendada en las urnas que han hecho en ABC destacados dirigentes socialistas ha tenido un notable eco. Las sensatas y contundentes declaraciones de Joaquín Leguina, Francisco Vázquez, José F. Ballesteros, Juan Alberto Belloch, Emiliano García- Page y José Bono son un llamamiento a Ferraz para que PSOE y PSC se dejen de veleidades con los nacionalistas y se alineen con el único derecho a decidir posible: el de todos los españoles. MUTTI ANGELA Seguro que si en las elecciones alemanes votaran los europeos, Merkel saldría derrotada E equivocaron todos. Nadie predijo que Angela Merkel podía conseguir la mayoría absoluta o casi, algo que no ocurría en Alemania desde los tiempos de Adenauer. Y se equivocaron porque confundieron, otra vez, sus deseos con la realidad. Angela Merkel no está bien vista en Europa, en España especialmente. Todavía ayer, Elena Valenciano la culpaba del frenar a Europa. Seguro que si en las elecciones alemanes votaran los europeos, Merkel saldría derrotada. Pero precisamente esas antipatías en el extranjero la hacen tan popular entre sus compatriotas. Les confirma que defiende sus intereses. La incógnita hoy es qué va a hacer Ángela Merkel con su victoria. Porque no sólo ha ganado, sino que los demás han perdido. Sus socios de gobierno, los liberales, se quedan sin representación parlamentaria. Los socialdemócratas no logran ni acercarse a su máximo rival. Los Verdes se quedan como estaban, lo que teniendo en cuenta que hace dos años había logrado ponerse en segundo lugar es un retroceso. La izquierda no sale de su escondrijo comunista en el Este. Y la Alternativa por Alemania, antieuropea, antieuro y antitodo, veremos si alcanza el 5 por ciento que le permita estar en el Bundestag, pero desde luego no va a ser la que decida el equilibrio de fuerzas como aspiraba. Con este escenario, Angela Merkel puede hacer lo que quiera. Puede gobernar en solitario incluso si no alcanza la mayoría total, pues nadie puede hacerle sombra. Puede repetir la gran coalición con los socialdemócratas como en un mandato anterior. Y puede ensayar con unos Verdes, que ya no son tan verdes como eran, sino más bien maduros. De preguntárseles a los alemanes, y me fío de las conversaciones sostenidas con familiares y amistades que allí tengo, lo que desearía la mayoría es repetir Die Grosse Koalition que tan buen resultado les dio, sentando las bases para la estabilidad y paz social del país. Tal vez el líder socialdemócrata, Steinbrück, se resista por una razón muy comprensible: porque sería otra vez el que pagase la factura, mientras la cancillera se llevaría los laureles. Aunque, conociéndole, puede que se imponga su sentido del deber y acepte. Si se lo ofrecen, vamos. Porque Angela Merkel, para lo que según ha dicho va a ser su último mandato, puede salirnos con algo novedoso, imaginativo, inesperado, aliándose con alguien con el que nadie cuenta. Ella, sin embargo, seguirá siendo la misma, die Mutti, la madre de su pueblo, puntual, eficaz, cariñosa, exigente, predicando en todo momento con el ejemplo, es decir, llevando los asuntos de su país con la sencillez que lleva los asuntos de su casa. Esa ha sido su fórmula para conseguir que Alemania sea hoy, sin pretenderlo ni quererlo, la líder de Europa y para haber conseguido una reelección histórica. Y para Europa, ¿cuál es la fórmula que propone. Exactamente la misma. Lo malo es que los demás europeos no somos alemanes. Yo, para España, me contentaría con tener sus socialistas. S El Papa Francisco REUTERS CARTAS AL DIRECTOR La minoría ruidosa contra la mayoría Por mucho que el nacionalismo catalán se empeñe en negarlo, Cataluña se compone de una mayoría silenciosa y de una minoría ruidosa. Para tener una imagen lo más fiel posible de Cataluña pueden utilizarse los resultados de las elecciones generales al Gobierno de España, ya que son los comicios donde más catalanes votan, más que para escoger al propio Gobierno catalán, lo que demuestra la prioridad sentimental y política de la Cataluña real. Y en los últimos comicios generales, los partidos no nacionalistas (PP, PSC, IC y UPyD) sumaron una amplia mayoría de más del 55 por ciento de los votos catalanes, mientras que CiU y ERC apenas llegaron al 36 por ciento. Es obvio que existe esa mayoría silenciosa que contrasta con una minoría ruidosa muy bien pertrechada de dinero, apoyos y altavoces. FRANCISCO GOMBAU GERONA Cataluña, sin argumentos para el chantaje Cataluña tiene el 18,93 por ciento del PIB global de España y el 16,02 por ciento del total de su población (datos de 2012) Eso significa, en términos meramente numéricos, que con una escisión catalana España pasaría de tener un PIB per cápita de 22.204 euros a otro de 21.436 euros; es decir, habría una reducción de apenas el 3,5 por ciento en dicha magnitud. Ahora bien, esos datos sufrirían un vuelco en cuanto se produjera una deslocalización importante de la sede social de aquellas empresas- -sobre todo, del sector servicio- -que, radicando en Cataluña, no tienen en ella el grueso de su negocio, pues, de otro modo, estarían sujetas a todo tipo de trabas arancelarias y legales para vender productos o contratar servicios en el resto del país, ya que Cataluña estaría fuera de Europa. Por la misma razón, los impuestos que esas empresas generan por vender en España se volatilizarían para una eventual Hacienda catalana. Cuando los señores nacionalistas hablan de los recursos fiscales que Cataluña aporta al Estado se olvidan de decir que una parte importantísima de los mismos se genera por los productos que se venden y los servicios que se prestan al resto de España. No hay argumentos para forzar tal chantaje. ALFONSO BAZAGA BARROSO MADRID ¿Cataluña es indivisible? En Tarragona los que quieren la separación del resto de España siempre han sido una escasa minoría. Tan sólo un 3 por ciento de tarraconenses, el menor porcentaje de toda Cataluña, votaron en los referéndums soberanistas no oficiales, y en la reciente cadena humana, más de la mitad de los tramos de nuestra provincia fueron cubiertos por gente traída de fuera en autobuses porque con tarraconenses no se llenaba. Si en determinados territorios como Tarragona, el Valle de Arán o el Área Metropolitana de Barcelona los ciudadanos decidimos democráticamente no participar en proyectos de ruptura plagados de incertidumbres, espero que el señor Mas respete nuestro derecho a decidir Los mismos que exigen que España se pueda dividir, por coherencia deben admitir que Cataluña también. ¿O Cataluña es sagrada e indivisible? TERESA LOZANO TARRAGONA Defensa de la lengua catalana, a la carta La defensa a ultranza de la lengua catalana la entiendo perfectamente. Cada uno tiene el derecho a defender lo que crea que legítimamente le pertenece. Ahora bien, si multan a todos aquellos que muestran su oficio o dedicación con letreros escritos en castellano en lugar de catalán, ¿por qué a los fabricantes de cualquiera de los productos elaborados en Cataluña les permiten exhibir el nombre de sus elaboraciones en un correctísimo castellano? ¿Por qué no lo hacen en su lengua de origen? Quizá lo hagan para aumentar sus ventas en los