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74 ABCdelVERANO GASTRONOMÍA EL PLATO DEL DÍA SÁBADO, 17 DE AGOSTO DE 2013 abc. es estilo ABC Dulcerías celestiales Desde siempre, la dulcería conventual ha gozado de buena fama; es el caso el tocinillo de cielo CRISTINO ÁLVAREZ El trago SAN MIGUEL FRESCA JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA Suspiros de monja, tocinillo de cielo... Los obradores de los conventos son una fuente de tentaciones de la más dulce de las gulas; parece que, como dijo Santa Teresa, efectivamente Dios también está entre los pucheros. De todo el repertorio, el tocino o tocinillo de cielo es, quizá, de lo más conocido. Al parecer, hay datos que hablan de él ya en el siglo XIV, en el convento del Espíritu Santo de Jerez de la Frontera. Allí, los bodegueros usaban claras de huevo para clarificar sus vinos, y cedían las yemas a las religiosas, que, con ellas, elaboraban este conocido y dulce postre. Esto no impide que el tocino de cielo se haya expandido: el de la localidad asturiana de Grado goza de merecidísima fama, pero éste parece haber sido introducido allí no por manos monjiles, sino por un pastelero. Tocino de cielo con merengue y fresas Es, sencillamente, un almíbar con huevos. Preparen un poco de caramelo y bañen el fondo de varios moldes individuales para flanes. Preparen un almíbar con un cuarto de litro de agua y un cuarto de kilo de azúcar, a punto de bola. Batan diez yemas hasta que estén espumosas; mézclenlas con el jarabe, una vez se haya enfriado un poco, y echen la mezcla en los moldes, que meterán al horno tapados y al baño ABC maría, hasta que cuaje. Su consistencia ha de ser temblorosa, como la de un buen flan. Enfríenlo antes de servirlo; pueden acompañarlo con merengue, nata, yogur o, como en la fotografía, con un helado de leche merengada. En este caso, es sencillísimo acoplar el postre a un vino: el más dulce de todos los Pedros, que decía el viejo Picadillo un Pedro Ximénez (PX) tan jerezano como el tocinillo. Una cerveza nueva de San Miguel, distinta a lo habitual, con un color dorado, a la vista elegante. Aromas muy suaves de lúpulo y malta, y ligera en boca. Esa es su seña de identidad. San Miguel Fresca es, quizá, hasta demasiado suave. Tiene un 4,4 de volumen alcohólico y se recomienda por la propiedad tomarlo juntamente con un trozo de limón añadido al servir, consigue suavizar el amargor de la cerveza a la vez que le aporta unos toques cítricos que realzan su frescor en boca Precio aproximado: 1 euro.