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68 ABCdelVERANO GENTESTILO SÁBADO, 17 DE AGOSTO DE 2013 abc. es estilo ABC Oración en La Habana. Cilia Flores, Nicolás Maduro y Elias Jaua (ministro de Exteriores) muestran su devoción en la capital cubana, en enero de este año AFP La espiritualidad del presidente de Venezuela Nicolás Maduro es fetichista, supersticioso y violento Amuletos, mantras, charlas con los muertos... La biografía De verde a Maduro de Roger Santodomingo, desvela sus múltiples artimañas político- religiosas IARA MANTIÑÁN BÚA MADRID El despacho de Nicolás Maduro está repleto de amuletos, entre ellos una cruz del gurú indio Sai Baba; también tiene trenzas rojas y el símbolo del mantra Om colgado de la puerta de su oficina. Su mujer, Cilia Flores, suele llevar un colgante con la misma sílaba atado al cuello explica a ABC Roger Santodomingo, biógrafo del mandatario y autor del libro De verde a Maduro (Debate) en el que, más allá de la política, traza un retrato espiritual del líder ve- nezolano. En su relato, el escritor y periodista (el único que ha tenido acceso al círculo más íntimo de Maduro y que ha podido entrevistarle durante diez horas) añade que Cilia ató la cruz de Sai Baba a la cama de Hugo Chávez antes de morir. Lo cierto es que, en reiteradas ocasiones, Maduro invitó a Venezuela a Sathya Sai Baba (fallecido en 2011) pero la visita nunca llegó a producirse. También intentó gestionarle una cita con Hugo Chávez, la cual Sai Baba rechazó porque consideraba que no podía re- cibir a Chávez en su templo como un jefe de Estado, sino solo como uno de sus adeptos relata Santodomingo. Posteriormente, el propio Maduro, acompañado por Cilia y por sus hijos, visitó al gurú en Nueva Delhi. El biógrafo dice que el presidente es fetichista supersticioso y violento pero también añade que es un tipo con el que resulta agradable salir a tomar un trago Cilia, la esposa sabueso Más allá de los embrujos de Sai Baba, no está claro qué religión profesan Maduro y su esposa, a quien Santodomingo la define como un sabueso Es el apodo que le han otorgado los cuadros del oficialismo por su carácter autoritario. El biógrafo asegura que el matrimonio es católico, pero que Maduro em- plea un discurso marxista claramente ateo y una espiritualidad artificial para tejer artimañas políticas. No es la primera vez que la espiritualidad del presidente de Venezuela salta a la palestra. La semana pasada afirmó que a veces dormía en el santuario de Chávez para inspirarse Sobre esta confesión, Santodomingo señala que para Maduro la cercanía con el cadáver tiene un poder simbólico y comunicacional y que el mandatario tiende a darle un valor mágico a todo aquello que le rodea En este sentido, afirma que ese fetichismo persigue un fin político, ya que pretende convertir la revolución bolivariana en una suerte de religión en la que se endiosa a la figura de su predecesor. El autor de De verde a Maduro