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24 ESPAÑA Fin del recreo en Gibraltar El expolio LUNES, 12 DE AGOSTO DE 2013 abc. es españa ABC Gibraltar, el refugio de los cazatesoros La deslealtad de las autoridades británicas del Peñón ha permitido la destrucción del patrimonio español Imagen de archivo del Odyssey, responsable de la recolecta ilegal de 17 toneladas de monedas de la fragata española Mercedes JESÚS GARCÍA CALERO MADRID ABC Conviene repasar el papel central e intolerable que las autoridades británicas de Gibraltar, vestigio colonial en la Europa del siglo XXI, han tenido desde hace al menos dos décadas en la destrucción del patrimonio arqueológico subacuático español. Frente al escenario de Trafalgar, los amigos del inglés han enajenado conscientemente el valor cultural de los naufragios históricos españoles e ignorado los valores de nuestra Armada. España fundó la primera navegación global, llegando a los confines del mundo antes que Cook. Sin embargo, en su visión el imperio español era una maquinaria cegada por el oro. Para lograrlo, primero reducen al oro y la plata hundidos el reclamo de los restos, maniobra propia de los cazatesoros que borra de un plumazo cualquier consideración cultural de este registro histórico, un valor que la Unesco debería proteger con la calificación de Patrimonio de la Humanidad. Además, reduciéndolo todo al precio de mercado del oro, se diluye el respeto que los pecios merecen como tumbas. El hecho es que Gibraltar ha dado cobijo, cobertura legal (o ilegal puesto que no cumplen ni sus propias leyes cuando a los cazatesoros no les obligan a declarar el material que manejan a la autoridad portuaria o Receiver of the Wreck, hecho denunciado por ABC) a quienes han traficado con los bienes del patrimonio español. Odyssey Marine Exploration investigó desde la base gibraltareña más de mil anomalías bajo el mar, muchas de ellas pecios púnicos y romanos, navíos de guerra, galeones con oro, buques de la II Guerra Mundial... Tiene un conocimiento del mar de Alborán y el Estrecho en aguas españolas que nuestro Gobierno no posee. Lo cual nos hace recordar la torpeza de la Junta andaluza y el Gobierno central que lo permitieron. El futuro en el pasado Pese a los esfuerzos de los cazatesoros, alimentados por la política de las autoridades británicas de Gibraltar, España tiene ante sí una gran oportunidad de cooperación e innovación en la arqueología subacuática. Defendemos desde hace mucho una versión integral de la historia (sin ocultar lo malo, pero tampoco lo bueno, que hoy nos une a los países iberoamericanos bajo ese pasado común) Unirse a países como México y otros en proyectos de investigación haría emerger la gran historia naval que compartimos. Y permitiría, dentro de la Marca España que alienta el Gobierno de Mariano Rajoy, que nuestra visión del mundo deje de ser subalterna. Después de lo acontecido habría que explorar tanto estas vías como otras para impedir que Estados democráticos den coartada a los ladrones de la historia que ya han cometido un verdadero genocidio cultural en aguas americanas. A diferencia de cazatesoros protegidos por Gibraltar defendemos la valoración cultural de los yacimientos con oro o sin él. El caso Odyssey En estas Odyssey halló la fragata Mercedes y la expolió en mayo de 2007. Sin Gibraltar, la empresa no habría podido recolectar furtivamente 17 toneladas de monedas, ni mucho menos llevárselas en avión a su base en Florida desde un aeropuerto que se supone que es de utilización conjunta y leal. A sabiendas de esto, los arqueólogos británicos, liderados por Lord Collin Renfrew, han denunciado los contratos de su Ministerio de Defensa con Odyssey y otras empresas. Y para más señas, la prensa británica ha mostrado pruebas de especulaciones salvajes en Bolsa y delitos de evasión de impuestos a los que la inversión en el sector cazatesoros ha servido. Hablamos de socios y de negocios tolerados por el Gobierno de Su Majestad. Para más inri, algunos barcos de Odyssey estuvieron consignados en Gibraltar como naves del MOD, Ministry of Defence que ahora envía sus buques de guerra en apoyo simbólico a Picardo. Y la guinda: el embajador de Londres, Stephen Wright, participó en una reunión en el Ministerio de Exteriores español, el 8 de febrero de 2006, en la que amenazó con remover el tema de las aguas de Gibraltar si España no dejaba a los buques de Odyssey paso franco en el Estrecho. La conclusión: la complicidad Londres- Gibraltar es transparente. Trabas desde el Peñón Además, Odyssey guardaba en Gibraltar un almacén con otros hallazgos arqueológicos y desde la Roca se pusieron trabas para su inspección tras sendas comisiones rogatorias. No hace ni un mes que se ha devuelto el último material. Y seguimos. Solo en el último año, en otras dos ocasiones, la Armada Española ha expulsado a dos buques cazatesoros, ambos procedentes de Gibraltar, que husmeaban pecios en el Mar de Alborán. La Roca es un refugio para ellos que seguramente alimenta la imagen off- shore del enclave colonial. Londres muestra en este asunto viejos tics colonialistas y alimenta esa imagen de España que buscan: un Estado decadente siempre a la defensiva. Eso debe acabar. La historia naval y la arqueología deberían ser valores a compartir entre Reinos democráticos y aliados dentro de la UE. Gibraltar lo hace imposible porque es una anomalía intolerable para las dos naciones, por más que echemos tierra, o bloques de hormigón, sobre el asunto. Reincidentes El último año la Armada ha expulsado del Mar de Alborán a dos cazatesoros con base en Gibraltar