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26 INTERNACIONAL MARTES, 6 DE AGOSTO DE 2013 abc. es internacional ABC Turquía impone un severo castigo a los reos de golpismo antiislamista La oposición acusa a Erdogan de aprovechar el caso para eliminar a sus enemigos DANIEL IRIARTE CORRESPONSAL EN ESTAMBUL a rojiblanca bandera turca emerge en los campos de girasoles. La lleva en alto uno de los cientos de manifestantes que trata de llegar al tribunal de Silivri, a un par de kilómetros, evitando los controles policiales que atraviesa. En Silivri se celebra la sesión final del juicio más importante de la historia contemporánea de Turquía, y, para evitar problemas, el gobernador de Estambul ha prohibido que los manifestantes puedan acceder al lugar. El tribunal se dispone a dictar sentencia a los 275 imputados a los que se acusa de pertenecer a la red Ergenekon. Esta organización, según la acusación, conspiraba para provocar atentados y crímenes desestabilizadores que, en último término, justificasen un golpe de estado contra el gobierno islamista de Recep Tayyip Erdogan. Para el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdogan el caso es de una importancia vital: los partidarios del proceso aseguran que este macrojuicio, que ha durado cuatro años y generado un sumario de 39.000 páginas, supone el final de la era del golpismo, en un país en el que el Ejército ha tomado el poder en cuatro ocasiones en el último medio siglo. Pero también existen detractores del caso, como las miles de personas que ayer se concentraron en los alrededores de la cárcel para mostrar su rechazo a un proceso judicial que, aseguran, ha estado orquestado desde el primer momento para librarse de sus enemigos. Los acusados han sido mantenidos en la cárcel durante cinco años de forma ilegal. Son gente importante, son líderes de la comunidad, y esa es la razón por la que los han encarcelado asegura Elif Tepeli, una ingeniera que ha venido desde Izmir para unirse a la protesta. L Un manifestante turco estrecha la mano de uno de los condenados, que es conducido en un vehículo blindado AFP Los condenados ILKER BASBUG ANTIGUO JEFE DEL EJÉRCITO VELI KUCUK EX JEFE DE LA GERNDARMERÍA MUSTAFA BALBAY PERIODISTA Condenado a cadena perpetua, y eso que fue menos crítico con Erdogan que su antecesor, que se declaró contrario a que los islamistas llegasen al poder. Considerado, junto con Arif Dogan, el cerebro, fundador y financiador de la red Ergenekon. Condenado a cadena perpetua agravada El más popular de los acusados. El Partido Republicano Popular (CHP) kemalista, le presentó como parlamentario, pero el escaño no le libró de la cárcel Cuestionamiento de pruebas Durante el proceso no son pocos los que han puesto de manifiesto las irregularidades e inconsistencias de la acusación. Algunos acusan a la fiscalía de manipular e incluso falsificar las pruebas, como en el caso de algunos presuntos documentos inculpatorios que, según el peritaje de la defensa, fueron creados con un programa informático que no existía en el momento de los presuntos hechos incriminatorios. Han metido a todo el mundo en el mismo saco. Sin duda hay inocentes entre los acusados, gente que no tiene nada que ver con el golpismo afirma Tepeli. Y ciertamente, los perfiles de los imputados son muy variados. Abundan los generales retirados, como Ilker Basbug, el antiguo Jefe del Estado Mayor, o Arif Dogan, ex jefe de la Jandarma (la Gendarmería, un cuerpo semimilitar dependiente del Ministerio del Interior) Pero también hay periodistas como Tuncay Özkan o Mustafa Balbay, políticos como Dogu Perinçek, del ultranacionalista Isçi Partisi Partido de los Trabajadores escritores, abogados y rectores universitarios. El acusado con el perfil más turbio es Veli Küçük, a quien se acusa de ser uno de los líderes del JITEM (un siniestro departamento antiterrorista responsable de miles de desaparecidos y torturados en la lucha contra la guerrilla kurda del PKK durante los años 90) Pero en el proceso también se juzga la implicación de conocidos mafiosos como Semih Tufan Gülaltay o Sami Hostan. Se está usando como testigos a asesinos confesos comenta Elif con sarcasmo. Muchos de los acusados se consideran a sí mismos patriotas, gente que