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108 ABCdelVERANO DOMINGO, 28 DE JULIO DE 2013 abc. es estilo ABC Elvis Costello, grande pero no enorme El británico se entregó al cien por cien, pero un sonido que no pasó de regular dejó algo fría a la audiencia que llenó el Teatro Circo Price IGNACIO SERRANO MADRID Elvis Costello registró un lleno técnico en su actuación EFE Había mucha expectación por ver al esquivo Elvis Costello, y por eso el Price registró un lleno técnico, con la pista abierta para que el público bailase. Supuestamente, porque sólo hubo unos pocos meneos de caderas, en una imagen bastante decepcionante para lo que algunos esperábamos. Mr. MacManus salió mascando su chicle impaciente, enérgico, con mucha fuerza y actitud, pero ¿qué demonios pasaba con el sonido? Su banda, The Imposters, parecía algo apagada, y la voz de su líder sufría de intermitencias en el volumen. Y cuando la cosa no suena bien, el público suele acabar perdiendo su garbo inicial. Ante lo flojo del ambiente, Costello se trabajó el show pidiendo palmas, lanzando chillidos de arrebato rockero, y logrando que con Everyday I write the book y Man out of time pareciese que el recital remontaba. Pero se quedó a la mitad de la escalada hacia la cima. Homenaje a Galicia El cantante y guitarrista paró un momento el concierto para ponerse serio en una dedicatoria que hizo con la canción Stations of the Cross He estado viendo esas terribles imágenes del tren accidentado en Santiago de Compostela. Desde aquí me gustaría mandar todo mi amor a las víctimas, a sus amigos y familiares Y entonces lanzó un mensaje a los medios de comunicación. Creo que repetir el vídeo del accidente una y otra vez, a cámara lenta, ya no aporta nada. Y mucho menos va a hacer que nadie se sienta mejor al verlo. No tiene sentido, por favor dejen de emitirlo Poco después irrumpió luminoso el reggae de Watching the detectives y las emociones se caldearon con el clásico Shipbuilding que terminó con un estupendo arrebato vocal muy aplaudido. Sin embargo, a esa altura del espectáculo ya habíamos visto a Costello tener algún desliz con su garganta, y más extraño aún, ponerse fallón con sus pedales de guitarra. Solventó la situación con personalidad, eso sí, bromeando sobre la mala vida que les enseña a sus hijos en los hoteles que van pisando durante la gira, e incluso se bajó a la pista con sus fans para cantar con ellos una versión de She de Charles Aznavour. Rodeado por cientos de caras embobadas y móviles que no perdían detalle, Costello recorrió de lado a lado el Price dejándose tocar y agasajar, para después volver al escenario con el bluegrass de Josephine Entonces lanzó una traca final que dejó más equilibrada la balanza: Walking my baby back home Jimmy standing in the rain (estupendamente finiquitada a capella) la esperadísima Oliver s Army (I don t want you to go to) Chelsea I want you Pump it up y Peace, love and understanding completando dos horas sin el innecesario paripè de los bises, algo muy de agradecer...