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68 SOCIEDAD JMJ en Río de Janeiro Reunión con los peregrinos argentinos VIERNES, 26 DE JULIO DE 2013 abc. es sociedad ABC El Santo Padre se reunió ayer con 5.000 peregrinos argentinos en la catedral de Río de Janeiro AFP Cerca de 40.000 argentinos hicieron cola durante toda la noche bajo la lluvia para poder encontrarse con su Papa ¡El Papa toma mate! VERÓNICA GOYZUETA J. G. STEGMANN RÍO DE JANEIRO MADRID uiero lío en las diócesis les pidió el Papa Francisco a sus jóvenes compatriotas, que lo recibieron ayer con entusiasmo en la catedral metropolitana de Río de Janeiro. Aprovechando la energía de los jóvenes, dispuestos a dormir bajo la lluvia y quedarse sin comer para esperarlo, Francisco les dijo a los chavales que salgan a las calles, y que se manifiesten. Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que es mundanidad, comodidad, clericalismo, de lo que es estar encerrados en nosotros mismos afirmó el Papa, que pidió que se saliera de las instituciones. Si no se sale se convierten en ONG y la Iglesia no puede ser una ONG enfatizó. Francisco dio gracias a los que estaban dentro de la catedral, y a los 30.000 que quedaron fuera, bajo la lluvia. En un corto discurso que culminó con una oración, el antiguo arzobispo de Buenos Aires se refirió a los jóvenes pero también a los ancianos, habló sobre la exclusión a la que están sujetos y les pidió a sus jóvenes que luchen por sus valores. Pienso que esta civilización mun- Q dial se pasó de rosca. Es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una exclusión de los dos polos de la vida, que son las promesas de los pueblos: los ancianos y de los jóvenes señaló. El Papa rezó con los peregrinos y también les pidió que recen por él. Recen por mí, no se olviden Antes de dejar la cate- dral, bendijo una imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina, y levantó una bandera de su país. Los cerca de 30.000 peregrinos que estaban en la puerta de la catedral se aglomeraron frente a la Iglesia para tratar de ver al Pontífice, que salió en el mismo coche Francisco alza la bandera argentina REUTERS utilitario que ha usado estos días, en dirección al Centro de Estudios de Sumaré, residencia oficial de su visita. El lugar del encuentro fue escogido en la víspera del evento, después de que la organización barajara otros lugares. A pesar de la confusión, decenas de miles de argentinos rodearon el área de la catedral con cánticos y coros. ¡El Papa es argentino! ¡El Papa toma mate! ¡El Papa come asado! ¡El Papa viaja en metro! coreaban orgullosos. Los peregrinos comenzaron a llegar a las 10 de la noche del día anterior y ni la lluvia ni todas las dificultades impuestas por los organizadores los hizo desistir. La previsión inicial de la orgap nización era que entrasen a la catedral unos 10.000 peregrinos argentinos, pero en la puerta el personal de seguridad informó que entrarían 5.000, mientras la capacidad de la catedral es de 20.000 personas de pie. Los peregrinos entraron en dos filas, en orden de llegada, en un esquema de seguridad muy estricto. Azul Cornejo, una bonaerense de 18 años, fue una de las privilegiadas que consiguió entrar después de una larga espera. Fue una alegría enorme, mucha gente no pudo contener las lágrimas. El Papa fue muy cariñoso y se acercó a la gente, incluso algunos pudieron darle un beso o cogerle la mano contaba Azul emocionada. Inés Pasman, de 19 años, también llegó a Río desde Buenos Aires. Fue un encuentro muy lindo dijo. Francisco se mostró muy atento y muy humilde, el trato con cada peregrino fue muy personal: a cada uno le dedicaba una sonrisa. Parecía un encuentro íntimo y no tan multitudinario