Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES, 26 DE JULIO DE 2013 abc. es sociedad SOCIEDAD 67 Ciudadano ilustre JMJ de Río de Janeiro REUTERS Su mensaje El dinero y el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez, pero al final nos dominan y nos llevan a estar siempre insatisfechos en aquella ocasión: ¡Tengo mucha esperanza en vosotros! Como tantas veces, el Papa citó a su predecesor, Benedicto XVI, quien convocó este encuentro hace dos años en el aeródromo de Cuatro Vientos, precisamente al concluir la inolvidable JMJ de Madrid: ¡Se lo agradecemos de todo corazón! pues nos permite estar hoy aquí juntos, unidos para compartir la fe y la alegría del encuentro con Cristo, de ser sus discípulos El Papa Francisco es muy directo, y fue enseguida al grano: Viendo este mar, esta playa y a todos vosotros, me viene a la mente el momento en que Jesús llamó a sus primeros discípulos a orillas del lago de Tiberíades. Hoy Jesús nos sigue preguntando ¿Quieres ser mi discípulo? ¿Quieres ser testigo del Evangelio? El Santo Padre pide que el deporte no sea instrumento de odio Recibe la llave de la ciudad y bendice las banderas olímpicas de los Juegos de 2016 ABC RÍO DE JANEIRO Abrazo a todos El Santo Padre saludó a los jóvenes del mundo entero, en particular a aquellos que no han podido venir a Río de Janeiro, pero que nos siguen por medio de la radio, la televisión e internet. A todos digo: ¡Bienvenidos a esta gran fiesta de la fe! Su sonrisa y sus palabras desbordaban cariño: Tened la certeza de que mi corazón de Pastor os abraza a todos con afecto universal. ¡El Cristo Redentor, desde la cima del Corcovado, os acoge en esta bellísima ciudad de Río! El programa, al margen de la música y de la coreografía sobre la vida carioca, era una liturgia de la palabra, que y incluyó la lectura de un pasaje del Evangelio de San Lucas: el poderoso relato de la transfiguración de J Jesús. En su discurso final, el Papa invitó a los j jóvenes a no dejarse cegar por los ídolos: El poseer, el dinero y el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez, la ilusión de ser felices. Pero al final nos dominan y nos llevan a querer siempre más y a estar insatisfechos Les propuso ir contracorriente en una revolución copernicana, que nos quita del centro a nosotros y pone en él a Dios El Papa Francisco disfrutó ayer de un rato distendido y agradable en su encuentro con los atletas en el Palacio de la Ciudad, donde además recibió la llave de la ciudad. Entre las grandes figuras del deporte estaban Pelé y el exfutbolista del Flamengo, Arthur Antunes Coimbra, alias Zico quien le regaló una camiseta de su equipo. También estuvieron presentes varios deportistas paralímpicos en silla de ruedas, familiares y amigos. En el balcón del edificio y acompañado por autoridades políticas, entre ellas el gobernador de Río, Sergio Cabral, y el alcalde Eduardo Paes, el Santo Padre recibió las llaves de la ciudad y posteriormente bendijo las banderas olímpicas de cara a la celebración de los Juegos Olímpicos en Brasil en 2016. Pocos minutos antes del encuentro, el Papa había enviado un mensaje de Twitter en el que pedía que el deporte sea un instrumento de intercambio y de superación y nunca de violencia y de odio El Pontífice estaba sonriente, hasta el punto de que se le escuchó bromear acerca del mal tiempo de estos días en la ciudad, al decir El Papa con la llave de la ciudad EFE que va a haber que mandarle una docena de huevos a las monjas clarisas para que deje de llover. Es la primera vez que un Papa toma contacto directo con los Juegos Olímpicos, aunque ya en el pasado otros se interesaron por el deporte; como el Papa Pío XII que a través de su secretario de Estado, el español Rafael Merry del Val, apoyó la iniciativa del barón De Coubertin para establecer los juegos olímpicos de la era moderna. Pese al frío y la lluvia, el encuentro se celebró según lo previsto rostros en los primeros planos. A lo largo de buena parte de los cuatro kilómetros de playa, muchas pantallas distribuidas regularmente permitían que todo el mundo disfrutase como si estuviese al lado del palco. El discurso del Papa estaba pensado para impactar a cada uno desde la primera frase: Veo en vosotros la belleza del rostro joven de Cristo, ¡y mi corazón se llena de alegría! Esta JMJ es la segunda que se celebra en América Latina. La primera fue en Buenos Aires en 1987, y el Papa les recordó unas palabras de Juan Pablo II El exfutbolista Zico entrega al Papa la camiseta del Flamengo EFE