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28 PRIMER PLANO Tragedia en Santiago VIERNES, 26 DE JULIO DE 2013 abc. es ABC Testimonios del rescate ¡Buscad a mi hijo! Tiene dos años. El primer bombero en llegar no se fue hasta comprobar que en un vagón sólo había carrito, pero no bebé cuerda: Por favor, por favor, me duele mucho, sácame de aquí Dentro halló un amasijo de sillo Chicos, atended bien, que esto es muy nes, maletas, hierros y cuerpos Grigrave Así comenzaba la noche en el tos de ayuda y de dolor y tres vecinos parque de Bomberos de Santiago. Nue- que, alarmados, habían entrado a deve efectivos esperaban apenas un par senterrar a los vivos de entre la hede horas para terminar un turno que rrumbre. A la patrulla de la Guardia duraba ya 22. Era la noche de los fue- Civil que se sumó a la tarea, se unió un gos en la Catedral, y otra cuadrilla, efectivo de paisano, justo a tiempo para otros nueve hombres, doblaban turno que Tizón pudiera irse obligado por en el Obradoiro para garantizar que una orden tajante: ¡Hay que extinguir! Antes, trata de sacar a un heritodo iba a salir bien. Y nada fue así. Jaime Tizón tiene 38 años, es bio- do a su alcance. Al moverlo, este se químico de licenciatura, bombero de queja del dolor insoportable. Tizón siprofesión y triatleta de afición. Nada gue un protocolo hecho para gente con de esto importaría si no fuese porque sangre fría: Tranquilo. Relájate. Volayer fue el primer hombre que entró veremos a por ti. Lo importante es que estás bien, y de esta vas a en un vagón del Alvia accisalir dentado. La máquina trasera del En caliente, agotado, se Alvia arde ya con violenjustificaba esa misma nocia. A su lado, los gritos che: ¿Qué te puedo conde socorro procedentes tar? vengo del infierno del vagón de cola. ConAyer era capaz de recortrolado el fuego, rompen dar cada recoveco de los el cristal lateral, que en vagones, cada vida salvarealidad es ahora el techo da, cada muerte observadel vagón. da, todo menos el entorno, Dentro el panorama es nada que no estuviera inmeJaime Tizón menos duro. Todo gente diatamente ante sus ojos enFerrolano, 38 años. mayor, todo gente conscientraba en sus sentidos. Ni las Fue el primer te Salvados los vivos, toca sirenas, ni otros gritos, ni el bombero que ir a otro vagón. Pero me llanto. entró en un vagón impresionó una silla de bebé Cuando los ocho primedel Alvia, en un escenario que que había visto al entrar ros bomberos llegaron a la parecía un Los heridos están fuera del zona cero, Jaime saltó del casimulacro vagón, los fallecidos no le mión con los ojos más abiernecesitan. tos que nunca. Era como En el camino a su tercer cuando hacemos simulacros de una catástrofe en una gran ciudad. vagón un hombre le indica a un comPero no eran actores Antes de que el pañero. ¡Buscad a mi hijo! Tiene dos jefe diera la orden inmediata a la se- años. ¡Buscad a mi hijo! Pero el vagunda cuadrilla para que abandona- gón ya está vacío. Hay bomberos por ra el Obradoiro por extrema gravedad, todas partes. La urgencia ha pasado y Tizón ya estaba dentro del vagón que empieza a destensar los músculos. El había saltado el talud para caer en el entorno vuelve a ser visible para los habitualmente concurrido campo de bomberos. Ya no hay prisa, los demás la fiesta de Angrois. No recuerda si es- están muertos. taba al revés o al derecho, solo que entró en vertical, por una de las puer- Saltando cadáveres tas llamado por un grito que sí re- Jaime recuerda el carrito de bebé que vio al entrar en el segundo de sus vagones. Admite por primera vez su impresión: Es que un bebé... eso sí que... Gritos de auxilio y corre saltando cadáveres, los íba Admirables son quienes mos dejando allí como podíamos paesperaron su rescate con rece justificarse. cadáveres sobre sus Conoce el vagón, porque ha sacado cuerpos antes a pulso, cuatro dentro y cuatro fuera a todos los pasajeros con vida. Rebusqué, y sé que me metí en una Extrema gravedad ratonera, en el último rincón del vaEl mando no dudó y ordenó gón. Tenía que quedarme tranquilo de a la unidad destinada en saber que no había nadie Ese bebé no estaba. Un pequeño de unos cualos fuegos del Apóstol que tro años abrazado a su madre, los dos acudiera de inmediato muertos, sí. PABLO ALCALÁ SANTIAGO Los bomberos de Santiago fueron los primeros de una decena de unidades HÉROES DE LA TRAGEDIA Sacaba los cuerpos del tren y lloraba al oír sus móviles P. ABET SANTIAGO Con el tren todavía humeante, un agente de Policía desplazado al lugar de la catástrofe accedía al interior del convoy para colaborar en la retirada de los cadáveres. Vagón a vagón, el policía recuperó muchos de los cuerpos que pasarían a engrosar la lista más negra de la historia de Galicia. Fueron horas intensas de tra- bajo durante las que este efectivo anónimo, de los primeros en llegar a la zona cero de la tragedia, no pudo contener el llanto. No puedo resistir las lágrimas al sacar los cadáveres y oír sonar sus teléfonos móviles reconocía cuando en el ferrocarril ya no quedaban más que hierros y todo tipo de pertenencias esparcidas por las vías. Junto a él, y durante toda la madrugada, miembros de Protección Civil, Guardia Civil, sanitarios y un pue-