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18 PRIMER PLANO VIERNES, 26 DE JULIO DE 2013 abc. es ABC EL MAQUINISTA, DETENIDO Momento en el que el Alvia Madrid- Ferrol descarrila en Angrois, a apenas cinco kilómetros de la estación de Santiago de Compostela El responsable del tren admite que circulaba a 190 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80. Esta misma cifra alcanzan ya las víctimas mortales P. ALCALÁ A. COCO P. MUÑOZ SANTIAGO S antiago de Compostela debía ser ayer una fiesta grande, pero nadie tenía ganas de reír. Era una ciudad de luto, demasiado pequeña para asimilar tanto dolor. Las cifras son demoledoras: ochenta muertos y más de cien heridos, algunos de ellos en estado crítico, por lo que la tragedia aún puede aumentar. El maquinista ha sido detenido. ¿Cuáles fueron las causas del horrible accidente? Oficialmente, aún se investigan, pero cada minuto que pasa está más claro que el tren Alvia que cubría el trayecto Madrid- Ferrol circulaba a más del doble de la velocidad permitida en el tramo en el que se produjo el siniestro, limitada a 80 kilómetros por hora. No hubo fallos técnicos, o al menos no se han detectado por el momento. La infraestructura víal era moderna y contaba con todas las medidas de seguridad, lo mismo que el convoy, que el mismo miércoles había pasado una revisión. La hipótesis más probable, por tanto, es el fallo humano, y más aún después de que el maquinista admitiera en conversaciones mantenidas minutos después del descarrilamiento que entró en la curva maldita del lugar (barriada) de Angrois, a apenas cinco kilómetros de la estación de Santiago de Compostela, a 190 kilómetros por hora. Descarrilé, qué le voy a hacer parece que dijo a su interlocutor en una de esas conversaciones. De momento, declarará ante la Policía como imputado- -ni él ni su compañero sufrieron heridas graves, y ayudaron en los trabajos de rescate- aunque la investigación aún tiene un largo trecho por recorrer. Ese trabajo lo realizará, con la supervisión del juez instructor, una comisión de investigación de Fomento que analiza ya las cajas negras del tren, el vídeo del siniestro y la información aportada por la propia vía. Silencio espeso La madrugada de ayer fue muy larga, triste y silenciosa en Angrois y también en el polideportivo Fontes do Sar, donde se concentraban los familiares. Los vecinos del epicentro del desastre, los primeros en acudir en auxilio de las víctimas, se mantuvieron en vela toda la noche. El silencio era espeso, de velatorio. Ante sus ojos desfilaban decenas de coches fúnebres que trasladaban los restos de los fallecidos, mientras unos y otros se hacían cábalas de cómo había podido ocurrir. Los teléfonos móviles que sonaban y nadie respondía anunciaban más tragedias. Los heridos, a medianoche, ya habían sido evacuados a los distintos hospitales, después del trabajo impecable de policías, guardias civiles, bomberos, sanitarios y voluntarios. En el multiusos de Fontes do Sar, mientras, se iban agolpando las familias para preguntar por sus seres queridos. Las respuestas aliviaban en ocasiones, mantenían la inquietud en otras y provocaban la devastación en muchas. Los equipos de psicólogos movilizados trabajaban a destajo para atender a estas personas en lo posible, para que al menos se sintieran acompañadas. El paso de las horas acentuaba el cansancio y la desolación. Antes