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VIERNES 19.7.2013 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.633 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL VERANO, TODOS LOS VERANOS Albufereta- San Juan VISTO Y NO VISTO La bahía de Lucentum La predecesora romana de la actual Alicante nunca duerme; discotecas, salas de fiestas, tablaos y clubes se entretejen con los rascacielos de los años sesenta IGNACIO RUIZ- QUINTANO DEFENDERSE Con la fórmula de Maeztu, Mourinho, que también venía de Londres, tiene el récord goleador en la Liga española D Albufereta, 1972. Un pa la playa che para contemplar el co ne dre, con su hijo, detie En la imagen zona y los espi el skyline de gones la Albufereta, 20 10 A tiro hecho MARTÍN SANZ Qué visitar El Tossal de Manises, solar de la ciudad romana de Lucentum, antigua Alicante, desarrollada a partir de un asentamiento ibérico. S e despereza cada mañana en la playa del Postiguet. Despertar la escultura de Margot González, calienta sus curvas femeninas de bronce. Mira al norte, a cinco kilómetros a lo lejos de su perenne emplazamiento bajo las faldas del monte Benacantil. La distancia es para ella un salto atrás en el tiempo cuando vislumbra La Albufereta. Entonces se mira en el espejo antiguo que le traslada a la cuna de la necrópolis ibérica de donde surgen sus antecesoras. Hoy a resguardo, en el Museo Arqueológico Provincial, ahí se hallaron las estatuillas del siglo III a. C. de rasgos helenísticos y muestras de devoción popular por las representaciones en terracota de una Diosa Madre nutricia (Isis, Deméter, Tanit) benefactora y protectora de la fertilidad del campo, el ganado y la mujer. Porque en La Albufereta empieza todo. Los debates arqueológicos determinan que allí nace Lucentum, predecesora romana de la actual Alicante. Sus restos se conservan en el yacimiento del Tossal de Manises, colonia de azulejos. Francisco Figueras Pacheco defendió también que cerca andaba Akra Leuka, villa fundada por Amílcar Barca allá por el 237 a. C. y base de apoyo a la gesta cartaginesa. Sostiene Figueras que en el interior de la bahía hubo Dónde comer La Familia, excelente clásico con buenas pastas, carnes, un cuscús único y gran bodega. El Club Naútico para disfrutar de sus arroces. Y el moderno chiringuito Chic, con las mejores sardinas asadas y sublimes mojitos. Dónde divertirse Hotel Albahía Tennis Business, para sentirse en sus terrazas como en la cubierta de un barco. un gran puerto, teoría avalada por el hallazgo en 2002 de un pecio romano de doce metros de eslora. Una tormenta, posiblemente, causó el naufragio. En otro punto de los cuatrocientos metros de playa de La Albufereta arriba en 1557 un corsario y almirante turco conocido por sus andanzas como Dragut. Aborda la costa con una armada morisca de catorce galeras. La Serra Grosa y ese Tossal de Manises hacen de fuerte para la toma de Alicante, ataque repelido que obliga a los piratas a volver al Medite- rráneo. Cuánto tiempo, cuántas cosas, piensa Despertar a la que los rascacielos de los sesenta de La Albufereta le impiden ver hoy la playa de San Juan... Es en esa década y en la posterior cuando la pequeña ciudad- satélite explota al exterior y hacia arriba. Corren las divisas extranjeras y las sugerencias gastronómicas se piden en diferentes idiomas. Es su conversión al turismo puro y duro y crecen las edificaciones de Juan Guardiola Gaya, entre otros, que aportan al entorno su skyline particular y un entramado urbano imitador de Escher en ciertos rincones. Restaurantes, discotecas, salas de fiestas, tablaos, clubes. Poco queda de aquello, conservado en celuloide de películas que usan sus localizaciones: Cristina Guzmán con una Rocío Dúrcal que deja atrás la candidez; Una chica para dos o El Dúo Dinámico hecho cine, y Pascualino Cammarata, capitán de fragata coproducción hispanoitaliana a mayor gloria de José Sacristán. Más El Proceso Medusa Y, recientemente, es La Albufereta escenario para que la nueva generación actoral patria, bella y salvaje, viaje deprisa, deprisa, a los confines de la noche eterna del verano en Mentiras y gordas La Albufereta, balcón último donde un pétreo Pepe Sancho observa el crepúsculo de su Crematorio adaptación de la novela de Rafael Chirbes. Despertar ya duerme. La Albufereta nunca lo hace. MAÑANA, La Alberca on Ramiro de Maeztu (y no Felipe Mellizo, como sostenía mi profesor de periodismo) fue el primer corresponsal de un diario madrileño en Londres, el pueblo mejor dotado temperamentalmente para eso que Cebrián llama, con pedantería de académico, la gobernanza Maeztu vio a Inglaterra estremecerse porque un día de verano se quitó un juez la peluca, igual que otro día de verano viera Pemán estremecerse a la Maestranza porque Belmonte, con la Giralda a punto de doblarse de calor, quiso quitarse la chaquetilla. Y así fue como Maeztu dio con su famosa fórmula para la estabilidad política y social: Ser es defenderse. Con esa fórmula, Mourinho, que también vino de Inglaterra, tiene el récord goleador en la Liga española, aunque ahora está Ancelotti, que dice que ser es atacar y promete pulverizar con eso aquel registro. Pero estábamos en Maeztu, que no concebía nada más heroico que la defensa constante del ser social y nacional. No entiendo nada dice Messi llegado a este punto. ¿Qué está pasando en España, para que ni Messi entienda nada? Veo indignación por el rebaje de Urrusolo, el etarra que en su día se quejó a sus jefes de tener que poner bombas con becarios mientras ellos se ponían tibios de besugo (sic) al otro lado de la muga. Pero la crisis acabó con los besugos y las fondas donde buscarlos, empujándonos a distraer el apetito con los libros. En mi libro hablo de mi traumática experiencia en los salesianos tuitea Revilla, ese epígono clupeiforme de Menéndez Pelayo. No puedo entender que la gente haya asumido como normal algo tan bestia como tener que depilarte declara Lucía Etxebarria, acorralada por el revistero cultural que la entrevista: ¿Es cierto que la medida de tus tetas va en relación inversa al cociente intelectual de los hombres a los que atraes con ellas? Y ella, defendiéndose: Sí. ¿Cómo no va a parecerle tonto y analfabeto Rajoy, que ni mamonea ni se afeita?