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ABC VIERNES, 5 DE JULIO DE 2013 abc. es cultura CULTURA 77 CRÍTICA DE MÚSICA CLÁSICA TOROS Sombras ondulantes CNDM Cuartetos de Shostakovich. Intérpretes: Cuarteto de Jerusalén. Lugar: Auditorio Nacional. Madrid. Fecha: 2- VII- 2013 ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Sabido es que los cuartetos de cuerda de Dmitri Shostakovich, más allá de su impecable factura, explican una extraña y compleja dualidad vital: la de un ciudadano sometido a la claustrofobia del régimen soviético que se vio obligado a vivir en una resignada y silenciosa disidencia. De ahí que la colección se beneficie mucho de su escucha en continuo dando forma a una narración de carácter confidencial, que partiendo de la contención alcanza en el final una posición cuasi religiosa. Esta ha sido la propuesta del Centro Nacional para la Difusión Musical (CNDM) ordenada en cinco conciertos que ha protagonizado el Cuarteto de Jerusalén bajo el título general de Contrapunto de verano Con este ciclo concluye prácticamente la temporada madrileña, intensa, amplia y plagada de notables iniciativas en lo que respecta al CNDM. Los conciertos del Jerusalén son un buen ejemplo, pues es fácil extrapolar de ellos esa mezcla de calidad y ambición programadora que define el proyecto de esta unidad con sede en el Auditorio Nacional de Música. Comenzaron el 29 de mayo y concluyeron el martes con la sala de cámara completamente llena y en un estado de mística contemplación, algo sólo posible ante intérpretes como el Jerusalén cuya meteórica carrera le ha llevado a convertirse en uno de los grandes cuartetos de la actualidad. El Fandi protagonizó ayer la última Puerta Grande de la plaza de toros El Plantío RICARDO ORDÓÑEZ Tres orejas y un funeral El Fandi sale a hombros y El Cordobés corta un trofeo en la última corrida ROSARIO PÉREZ BURGOS FERIA DE BURGOS PLAZA DE TOROS DEL PLANTÍO Jueves, 4 de julio de 2013. Última corrida. Tres cuartos largos de entrada. Toros de Carmen Lorenzo, San Pelayo y San Mateo, de justa presencia y baja casta; 1, 2 y 6 de buena condición. EL CORDOBÉS, de canela y oro. Estocada y descabello. Aviso (oreja) En el tercero, dos pinchazos, otro hondo y descabello (silencio) En el quinto, media tendida y trasera. Aviso (silencio) EL FANDI, de amapola y oro. Estocada (oreja con petición) En el cuarto, estocada trasera y descabello. Aviso (silencio) En el sexto, estocada caída. Aviso (oreja con gran petición de la segunda y bronca al presidente) A hombros. Liturgia hipnótica Pero hay más, obviamente, pues la técnica es el arranque, en este caso una parte imprescindible del total, ya sea ante Shostakovich o frente a los Contrapunctus de El arte de la fuga insertos entre los cuartetos. No hace falta ir muy lejos pues basta el cuarteto 15, el último, interpretado con la sala a oscuras, sólo alumbrada por la luz de los atriles, para implorar una liturgia cercana al silencio que el autor diseñó a partir de la concatenación de seis adagios en forma de gran recitativo: la desnuda fisionomía de una obra que sólo adquiere su auténtica magnitud cuando está en perfecta sincronía con el efecto hipnótico de su interpretación. Música evocadora del frío más profundo. No parece que pudiera tener cabida en este instante, pero el Jerusalén lo ha logrado. Camino de la plaza, por el sendero del río, abetos, chopos y mimbreras entonaban una melodía fúnebre; en la otra orilla, las peñas estallaban en cánticos. Era el último desfile de miles de jóvenes al coso burgalés. Tarde del adiós a los toros en El Plantío, que echó el telón con tres orejas y un funeral por el derribo que su alcalde ha anunciado. Si esta decisión política sigue adelante, todo apunta a que Burgos dejará a su feria sin corridas en 2014, pues aún se desconoce el nuevo proyecto. Un puyazo a la Fiesta. Y a Burgos, ojo, que una feria sin la parte taurina se queda en desfiles de gigantes y cabezudos, ofrendas florales, fuegos artificiales y poco más. Y a ver qué espectáculo brinda a las arcas públicas noventa mil euros contantes y sonantes, dinero íntegro del canon de arrendamiento, por no hablar de la parte turístico- torera. El regidor popular dice que es hora de mirar al futuro y que su apuesta por la Fiesta es firme. Lógicamente, si los informes técnicos indican que la plaza no reúne las condiciones necesarias, prima la seguridad por encima de toros o vacas. Pero, claro, la vapuleada afición no puede evitar pensar en ca- sos como el de San Sebastián, que tras el bye- bye al Chofre dejó a la ciudad sin tauromaquia durante un cuarto de siglo (y miren ahora) Vale que no son las mismas circunstancias políticas pero, dado que la construcción de otro recinto rondará los quince millones según los expertos, los ciudadanos se cuestionan si no sería preferible invertir un puñado de dólares en este Plantío. Los viejos aficionados burgaleses se preguntaban ayer dónde han ido a parar los dos millones recaudados en las últimas décadas mientras cientos de jóvenes sacaban a hombros a El Fandi y se arremolinaban en torno a un Cordobés que se fue a pie en el mano a mano. El sepelio pareció de primeras el entierro de la sardina, porque los pitones de Capuchino tenían menos trapío que las espinas de una lata de caballas. Bendita afición, que ni protestó. Allí todo fue gozo y cierta nostalgia por una plaza inaugurada en 1967 por un Cordobés, Manuel Benítez, y que ayer clausuraba otro, Manolo Díaz, con un encierro de Capea de manejable y baja casta. Cierto es que la corrida tampoco tuvo a grandes estetas ante ella ni se pisó el sitio ideal para invitar a embestir. Ídolo en Burgos y reclamo de la mejor entrada, El Cordobés quería una despedida con alegrías. Misión cumplida a medias: armó el revuelo con el nobilísimo primero, con un lado derecho para soñar la música callada del toreo. La partitura se acercó más el reggaeton, con un director de orquesta que acabó con su croar de ranas. Su público le entregó una oreja. El tercero no valió un real y con el descastado quinto su tardanza en caer frenó la pañolada. El Fandi, vibrante en banderillas, arrancó una oreja al segundo, una fuente de bondad. Tras un saludo con dos largas de rodillas, se centró en la mano del pincel y trazó derechazos a su manera hasta alegrar la cosa con un desplante de hinojos. Voluntad en el cuarto y afanoso con el buen sexto Recobero del que le pidieron con énfasis el doble trofeo, pero el usía aguantó el chaparrón y sólo otorgó uno. En volandas se marchó entre la algarabía de unas peñas fiesteras ajenas al funeral. ¿Dónde estaba el muerto?