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76 CULTURA VIERNES, 5 DE JULIO DE 2013 abc. es cultura ABC Muerte número 33 reúne objetos y fotografías que retratan a alguno de los miembros de la Brigada de los Mártires de Al- Aqsa en Balata AHLAM SHIBLI Una exposición de una fotógrafa palestina en el Jeu de Paume de París desata la ira de la comunidad judía francesa Arte bajo amenaza de muerte JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS arta Gili, directora del museo del Jeu de Paume, consagrado a la fotografía contemporánea, continúa recibiendo muestras de solidaridad internacional, tras las acusaciones del Conseil Répresentatif des Institutions Juives de Francia (Criff) denunciando la apología del terrorismo de la exposición Foyer Fantôme de la fotógrafa palestina Ahlam Shibli. En el Criff están representadas todas las sensibilidades de la comunidad judía francesa y es una institución consultada con mucha frecuencia por el Gobierno francés, cuando deben tratarse temas sensibles para Israel o la comunidad judía. El Criff justifica muy detalladamente sus críticas, citando varias fotografías tomadas en Cisjordania, en las que se habla de asesinatos de Israel y mártires Calificativos que Israel y los judíos de la diáspora consideran sencillamente inaceptables. Aurélie Filippetti, ministra de Cultura, ha escuchado las quejas muy violentas del Criff y ha intentado calmar los ánimos Marta Gili, por su parte, ha recibi- M do cartas con amenazas de muerte y ha deseado explicar, razonar, comentar y abrir el debate sobre la obra fotográfica de Ahlam Shibli, más allá de la emoción que pudieran suscitar algunas fotografías. Oficialmente, considerándose centro de experimentación el Jeu de Paume estima que la serie de fotografías criticadas violentamente por el Criff forman parte de un grupo que se interroga y abre el debate sobre la noción de hogar en unos territorios víctimas de una tragedia histórica. La misma exposición consagrada a Ahlam Shibli había sido presentada hace meses, sin suscitar ninguna crítica particular. La española Marta Gili, directora del Jeu de Paume de París Vigilancia policial En el terreno personal, Marta Gili está decidida a querellarse contra quienes la amenazan de muerte, y comenta: La función de un centro de arte es crear y abrir debates. Estoy abierta, por supuesta, a todas las observaciones que se consideren oportunas. Lo que me choca es el recurso a las amenazas, los insultos y el acoso. Hemos sido víctimas de dos alertas de bomba, y el Jeu de Paume se ha visto forzado a pedir vigilancia policial. He presentado una querella contra algunas amenazas. No se pueden La directora del museo La española Marta Gili está decidida a querellarse contra quienes la amenazan de muerte Ahlam Shibli No soy una militante. Yo muestro, doy visibilidad. Mi trabajo es mostrar, no denunciar ni juzgar aceptar ese tipo de acosos y amenazas. Hay otros modos para discutir Por su parte, la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España (Adace) ha decidido solidarizarse con Marta Gili en un comunicado en el que se afirma: Los museos y centros de arte son lugares de intercambio de ideas, de conocimiento y debate, espacios para la confrontación y conciliación de los valores de la cultura contemporánea. Son espacios para la educación, la investigación y la libre circulación de ideas. Los artistas nos hacen imaginar nuevos mundos, nos mueven a pensar nuevas formas de relación. El arte nos permite conocer mejor la época en que vivimos y ello sólo es posible si respetamos y protegemos a los creadores. Lo contrario nos lleva a una sociedad más pobre y, sin duda, menos libre. Denunciar por apología del terrorismo a una institución cultural y a una artista empieza a hacernos sospechar que para algunos todo lo que no se ajuste a su modo de pensar tiene que ser censurado y asociado a formas deleznables de violencia, acallado en vez de discutido o mostrado. Como ha declarado la propia artista: Yo no soy una militante. Yo muestro, doy visibilidad. Mi trabajo es mostrar, no denunciar ni juzgar Por ello pedimos al Ministerio de Cultura y de Comunicación de Francia que apoye sin fisuras la libertad de expresión de la artista, la labor de una institución seria y comprometida como el Jeu de Paume, a su directora y al equipo de trabajo, y no ceda ante las presiones violentas de grupos que pretenden amordazar a la ciudadanía, acallar a sus creadores y clausurar las instituciones públicas que los acogen