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40 INTERNACIONAL VIERNES, 5 DE JULIO DE 2013 abc. es internacional ABC Muy púdicamente, la DGSE llama información de origen electromagnético a la escucha y archivo de las llamadas telefónicas de millones de abonados, perfectamente identificados. Los correos electrónicos y todas las comunicaciones que pasan por Google, Facebook, Microsoft, Apple, Yahoo son igualmente coleccionadas y debidamente archivadas, con el fin de ser analizadas y potencialmente utilizadas, en cualquier momento. Le Monde recuerda varios casos de espionaje francés que suscitaron tensiones significativas con Washington y Pekín. No es un secreto que Francia concede una importancia excepcional al espionaje industrial, que François Mitterrand decidió relanzar de manera espectacular. Bernard Barbier, director técnico de la DGSE, desde 2006, anunció hace tres años que Francia estaba procediendo a una modernización de su sistema nacional de espionaje informático, con la puesta en servicio de un centro que será probablemente el centro de seguridad informática más importante de Europa, tras los centros existentes en el Reino Unido El presidente Hollande y su pareja, Valerie Trierweiler, a su llegada ayer a Túnez en visita oficial EFE Si no te ven, no te cogen Durante un seminario consagrado al estudio de las las relaciones entre seguridad nacional y tecnologías de la información, Bernard Barbien insistió en que Francia tenía la capacidad, técnica, operacional, para seguir las conexiones de 4.000 millones de objetos conectados. Consultado por Le Monde, Arnaud Danjean, presidente de la subcomisión de seguridad y defensa del Parlamento Europeo, analiza el paralelismo entre el espionaje de Estado norteamericano y francés de este modo: Todos los servicios de espionaje y contraespionaje se espían los unos a los otros. No hay amigos, hay aliados. Francia hace lo mismo con Alemania o con el Reino Unido. Lo que ha cambiado con EE. UU. es la amplitud. La reacción de los europeos es excesiva. En este terreno, la única regla válida es muy simple: si no te ven, no te cogen. Los norteamericanos se han hecho un lío con los cables. Replantearlo todo no tendría sentido Francia hace un espionaje masivo de llamadas y correos A diferencia de la práctica en EE. UU. la actividad en Francia es completamente ilegal JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS La Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) escucha, espía y guarda en sus ordenadores gran parte de las comunicaciones telefónicas, vía fax, correo electrónico y redes sociales realizadas en Francia y entre Francia y el extranjero, de manera totalmente ilegal. En Estados Unidos, el espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) está validado por un voto más o menos secreto del Congreso. En Francia, afirma Le Monde, que revela a toda página las prácticas de espionaje de Estado, esas escuchas de comunicaciones interceptadas son totalmente ilegales El diario presenta su denuncia con este título: Revelaciones sobre el Big Brother francés La Comisión Nacional de la Informática y de las Libertades (CNIL) teme, igualmente, que tales prácticas no estén fundadas legalmente El Gobierno de François Hollande matiza y estima, por el contrario, que es el Grupo Interministerial de Control (GIC) el que realiza las tareas propias de los servicios secretos, en un marco estricto, respetado sometido a una comisión nacional de control de las escuchas telefónicas por motivos de seguridad Los matices gubernamentales no desmienten el fondo de la cuestión: el uso de recursos informáticos excepcionales para escuchar, grabar y archivar miles de millones de conversaciones y correspondencias de la más distinta naturaleza, íntima, comercial, económica, diplomática. Le Monde resume de este modo el funcionamiento del espionaje de estado francés: la totalidad de los correos electrónicos y las comunicaciones telefónicas son interceptadas y archivadas por la DGSE. Comenta el rotativo: Esa inmensa base de datos sería perfectamente ilegal, si la DGSE trabajase sólo fuera de las fronteras nacionales. Pero otros siete servicios puramente nacionales se nutren a diario de esas informaciones conseguidas de forma furtiva, al margen de toda legalidad y control serio. Los políticos lo saben perfectamente, pero el secreto es la regla Indignación hipócrita Los norteamericanos se han hecho un lío con los cables. Replantearlo todo no tendría sentido EE. UU. también rastrea las cartas Además del espionaje sobre llamadas telefónicas y comunicaciones por internet, las autoridades estadounidenses también almacenan los datos del exterior de todas las cartas y paquetes que se envían y reciben en EE. UU. El año pasado, alrededor de 160.000 millones de envíos fueron fotografiados por el Servicio Postal, que guarda esos datos y los entrega a las agencias gubernamentales cuando estas lo requieren, sin necesidad de autorización judicial, según revela The New York Times La revelación no parte de Edward Snowden. El diario la ha obtenido de otras fuentes. De hecho, la NSA no está implicada directamente en la operación. Aunque el registro de los datos externos de cartas y paquetes comenzó hace ya un siglo, la práctica se universalizó y sofisticó tras el 11- S a raíz de alertas terroristas como el envío de cartas que contenían ántrax. Desde entonces, un programa llamado Mail Isolation Control and Tracking escanea el exterior de todos los envíos y almacena esas fotografías. Así se recogen los metadatos de esas comunicaciones. Es un tesoro lleno de información. Con mirar el exterior de una carta u otro correo, puedo ver con qué banco operas, con quién te comunicas... todo tipo de información útil que dan a los investigadores pistas que pueden seguir, sin necesidad de autorización judicial declaró a The New York Times James Wedick, un antiguo agente del FBI que en sus investigaciones muchas veces utilizó los datos de los sobres.