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58 SOCIEDAD LUNES, 24 DE JUNIO DE 2013 abc. es sociedad ABC Espermatozoides tintados para separarlos según carga masculina o femenina ABC Iniciativa legislativa para que los padres elijan el sexo del bebé Las clínicas de reproducción quieren un cambio legislativo para utilizar técnicas que ya están disponibles N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID ¿Elegiría el sexo de su futuro hijo si pudiera? Las actuales técnicas de reproducción asistida ya lo permiten y es legal en Estados Unidos y Bélgica, pero no lo es en España. En los últimos diez años ha habido varios intentos para cambiar la legislación, sin éxito. El último llega ahora a través del Instituto de Reproducción Cefer, un centro para el tratamiento de la infertilidad de Barcelona, que presentará el miércoles una una iniciativa legislativa popular para autorizar la libre selección del sexo de bebé. La iniciativa cuenta con el apoyo de Anacer, la Asociación de Clínicas de Reproducción Asistida. La ley de reproducción asistida, aprobada en 2006, prohíbe expresamente esta posibilidad y considera una infracción muy grave la selección del sexo con fines no terapéuticos. Sólo se permite si el objetivo es eludir una enfermedad ligada al sexo. Esto ocurre en el caso del daltonismo, la distrofia muscular o la hemofilia, una enfermedad que transmiten las mujeres y la padecen los hombres. Por ejemplo, en una familia con antecedentes de hemofilia o distrofia muscular se permitiría, siempre con autorización, un tratamiento para elegir el sexo y evitar el nacimiento de un niño con una enfermedad grave. Pero no por el simple deseo de los padres. Y esto es lo que persiguen ahora las clínicas de fertilidad. La fórmula más fiable para elegir el sexo del futuro hijo es el diagnóstico genético preimplantacional o DGP, una técnica autorizada para buscar anomalías genéticas en el embrión que también permite saber si es niño o niña. La desventaja es que es costosa, agresiva hay que hacer una biopsia al embrión y obliga a la pareja a pasar por una fecundación in vitro Sin embargo, sería útil en las parejas con problemas de fertilidad que ya están obligadas a pasar por este proceso. Tintar los espermatozoides Para el resto existe otra opción más sencilla, aunque con peores resultados. Se trata de la separación de espermatozoides, como propuso hace siete años el Observatorio de Bioética de la Universidad de Barcelona. Esta vía consiste en separar los espermatozoides con carga genética masculina de los femeninos. Con ayuda de un tinte químico inocuo y fluorescente, los científicos colorean el semen y lo exponen a una luz ultravioleta. La técnica se basa en el hecho de que la única diferencia entre un esperma que es más probable que engendre un niño (con mayoría de cromosomas Y, masculinos) y otro que lleva más cromosomas X (femeninos) es que el primero tiene menos porcentaje de material genético. Así, cuanto más brillante es el destello, más ADN contiene el semen, con lo que es más fácil separar las muestras de cada sexo. Después se insemina a la futura madre con los espermatozoides elegidos.