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46 ABCdelDEPORTE LUNES, 24 DE JUNIO DE 2013 abc. es deportes ABC Tour de Francia, solo para héroes La carrera que asombró al mundo arranca el próximo sábado en Córcega con su edición número 100 ABC recordará esta semana su historia, sus campeones, sus puertos míticos y las gestas que forjaron su leyenda MIGUEL ÁNGEL BARROSO MADRID Aquel verano de 1903 amenazaba con ser un páramo informativo y en el rotativo parisiense L Auto -germen del actual L Equipe -estaban preocupados por su pobre tirada. En una reunión de crisis para tratar la supervivencia del diario, Géo Lefèvre, un redactor de 23 años, propuso a su director, Henri Desgrange, la celebración de una carrera ciclista que enlazara las principales ciudades del país. Sabía que la idea, por muy disparatada que pareciera, no caería en saco roto: Desgrange, un apasionado de este deporte- -había sido ciclista antes que periodista, logrando el récord de la hora en 1893- tuvo una visión: héroes sometidos a una prueba suprema de supervivencia, etapas de 500 kilómetros, bicicletas de hierro de más de 20 kilos, carreteras descarnadas, diferencias que se contaban no en minutos, sino en horas... Y, por encima de todo, una historia épica que contar. Si te he entendido bien, pequeño Géo, lo que estás proponiendo es un Tour de Francia dijo Desgrange. Y añadió: Esta carrera va a ser capaz de asombrar al mundo Hace diez años la epopeya cumplió su centenario. El próximo sábado arranca la edición número 100 (las guerras mundiales alteraron la suma, como tantas cosas) La aventura comenzó en la posada Reveil Matin, en Montgeron, a 20 kiló- Imagen del Tour de 1927. Los corredores ascienden por un camino de tierra alpino ROL metros al sur de París, a las 15: 16 del 1 de julio de 1903. El pelotón lo formaban 60 corredores, que debían recorrer 467 kilómetros hasta Lyon. Maurice Garin, 32 años, 1,62 metros de altura y poco más de 60 kilos de peso, un deshollinador nacido en el Valle de Aosta (Italia) y emigrado a Francia, donde trabajaba de albañil, fue el vencedor de la primera etapa y, a la postre, de aquel primer Tour. Llegó a Lyon a las nueve de la mañana del día siguiente después de pedalear toda la noche. Hizo los 2.428 kilómetros de la carrera en seis etapas y 19 días, invirtiendo un tiempo de 94 horas y 33 minutos (a una media nada despreciable de 25 kilómetros por hora) Aventajó en 2 horas y 49 minutos al segundo clasificado, Pothier. Solo 21 ciclistas llegaron al Parque de los Príncipes de París. Aquellos primeros años el viaje homérico tuvo mucho de la picaresca de Ulises. La organización ponía contro- les secretos, pero era imposible vigilar a corredores y público a lo largo de todo el recorrido, y las trampas- -desde los sobornos a participantes y aficionados hasta viajes en tren- -eran moneda de cambio. Garin ganó bajo sospecha las dos primeras ediciones y sólo la intervención de la Unión Ciclista Francesa, eliminando a los cuatro primeros clasificados de 1904, evitó la defunción de la carrera. Garin, por tanto, fue desposeído de ese triunfo a favor de Cornet. Con la imposición de nuevas normas- -bicicletas marcadas para evitar cambios, supresión de etapas nocturnas- -comenzó la primera cruzada moral Poco sospechaban los pioneros que la falta de ética iba a dar muchas vueltas de tuerca hasta llegar a Lance Armstrong un siglo después. Los puertos míticos En 1910, Desgrange incluyó en el trazado cuatro grandes puertos de los Pirineos: Peyresourde, Aspin, Tourmalet y Aubisque. En 1911 introdujo dos nuevos gigantes, esta vez alpinos: Telegraphe y Galibier. La montaña tiene un efecto multiplicador sobre la leyenda del Tour. Las mejores páginas de su historia se escriben en las rampas y las revueltas de estos colosos, sobre los rostros desencajados de los ciclistas que atacan o desfallecen, que hacen la goma o vuelan dándole al molinillo. El belga Philippe Thys se convirtió en el primer corredor en ganar tres Tours (1913, 1914 y 1920) una marca que se mantuvo más de treinta años, hasta la llegada de Louison Bobet. En Algo que contar en verano La idea surgió en el rotativo parisiense L Auto donde estaban preocupados por la pobre tirada