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122 TELEVISIÓN Y RADIO DOMINGO, 23 DE JUNIO DE 2013 abc. es tv ABC Escena de Juego de Tronos Las diez más salvajes 1 Spartacus La serie hace honor al título de su primera temporada: Sangre y arena 2 The Walking Dead Zombis y muertes a partes iguales en la ficción de AMC. Spartacus es una de las series más sangrientas de los últimos años STARZ MEDIA 3 Juego de tronos Las lluvias de Castamere dejó en shock a sus seguidores. 4 Hijos de la anarquía La rudeza de algunos clubes de moteros de EE. UU. Series cargadas de violencia, un placer culpable Las ficciones con escenas sangrientas proliferan en las pantallas de todo el mundo ROSA BELMONTE MADRID 5 Utopía Un manuscrito que desencadena la violencia. 6 American Horror Story Ficción de terror con tintes paranormales y adicta a las mutilaciones. 7 Breaking Bad Sangrientos tiroteos en un mundo turbulento. 8 Boardwalk Empire Luchas entre mafias en los años veinte. 9 Vikingos La brutalidad de Ragnar Lothbrok en estado puro. 10 The Following Los relatos de Edgar Allan Poe llevados al extremo. Zombi en The Walking Dead a última en llegar ha sido Vikingos (TNT en España) que empieza con una salvaje batalla campal. También ha vuelto True Blood con su sexta temporada (Canal La serie de vampiros sigue a lo suyo, pero de forma demencial y sin Alan Ball. El festival de colmillos, sangre y delirio en los pantanos ya no sirve ni para serie de verano. Y mucho menos como placer culpable. La violencia televisiva lo es. Un placer culpable. Ya no vamos a ver ejecuciones públicas a la plaza mayor, las disfrutamos en alta definición. El de la violencia es un tema recurrente, un asunto del que ya se discutía con El hombre del rifle (a Chuck Connors se le caería su Winchester trucado si viera un minuto de Spartacus En los alrededores del estreno de The Following se produjo la matanza de Newtown y la polémica volvió a salir. Hasta se suprimió un capítulo de Hannibal la mejor serie del año. Y estas dos son producciones de cadenas generalistas, con violencia explícita controlada. Bueno, no. En eso también hay mucha hipocresía: el sexo duro no se permite en las networks; la violencia, sí. Los pirados sectarios de L Vikingos The Following pueden apuñalarse en un ojo o ir pegando fuego a la gente por la calle. La violencia, que en Hannibal es más sutil, no se refugia sólo en el cable porque las networks tienen que competir. Y eso es The Following una respuesta al cable, donde el género (si lo es) se ha hecho grande. Porque todo está permitido. Lo está en Juego de tronos (HBO) o en The Walking dead (AMC) la serie preferida por el público de 18 a 49 años, el más deseado. Pero The Walking Dead no es de las más violentas. Al fin y al cabo, la violencia sobre humanos no es lo más importante (aunque la haya) Matar zombis no es violencia. Rick no es violento cargándose a una cría con pijama y peluche. Otra cosa es el niño vivo con sombrero, que resulta tan perturbador como cualquier cena con carne en Hannibal Los Vikingos de Michael Hirst, creador de Los Tudor se parecen mucho a Hijos de la anarquía No es solo que sus protagonistas tengan el mismo as- pecto, es que son tribus luchando por lo suyo y por los suyos. Se parecen menos a Spartacus La serie de Starz retoza en la violencia, el sexo y el sudor imitando a 300 (está rodada con una Phantom a mil fotogramas por segundo) Más bien imita a Casi 300 porque Spartacus es una parodia, un festival de casquería, un lugar donde las tripas tienen especial querencia por salir a tomar el fresco. Mientras en Hijos de la anarquía o en Boardwalk Empire la violencia resulta real, en Spartacus acaba siendo un a- ver- quétruculencia- viene- ahora. Es violencia barata que no toca la sensibilidad (no la de alguien acostumbrado a ver la televisión) Hay quien se molesta en contar muertos. Lo hizo una web dedicada a organizar funerales. Spartacus salía a 25 por episodio; Juego de tronos a 14, y Nikita a 9 (eso sí, a los 9 se los cargaba Nikita) Pero no se trata de números. Mentes criminales (CBS) que no está en el ranking, ponía enfermo a Mandy Patinkin, razón por la que se fue. La violencia no es un género, es solo un aditivo. Dennis Kelly, creador de la británica Utopía se queja de que Hollywood haya glamurizado la violencia resultándonos atractiva (a veces es hasta de diseño, como el cadáver de Hannibal ensartado en los cuernos del alce) Kelly cree que cuando la violencia se presenta de forma cruda y sin efectos especiales es cuando nos resulta amenazante, por real. Es cuando de verdad nos retorcemos en el sofá. Y eso pasa más con Utopía que con gladiadores, vikingos o brutos de Poniente.