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ABC MIÉRCOLES, 12 DE JUNIO DE 2013 abc. es cultura CULTURA 55 FLAMENCO MÚSICA CLÁSICA José Mercé en la cumbre de su arte Festival Cumbre Flamenca 2013. Cante: José Mercé. Guitarra: Diego del Morao. Palmas: Mercedes y Chicharrito. Lugar: Sala Roja, Teatros del Canal. Fecha: 11- 6- 2013 MANUEL RIOS RUIZ Tener la fe del carbonero Dirección: Juanjo Mena. Obras de: de Mozart, Bernaola (estreno) y Strauss. Intérpretes: Asier Polo, Orcam, Jorcam. Lugar: Auditorio Nacional. Fecha: 11 de junio ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Descendiente el mítico Paco La Luz y sobrino de El Sernita y El Sordera, José Soto Soto (Jerez de la Frontera, 1955) siendo niño fue cantor de la escolanía de la Basílica de la Merced. De ahí su nombre artístico: José Mercé. Debutó con once años en su tierra natal, para pasar, en 1970, al tablao La Cueva del Pájaro Azul, en Cádiz. Al año siguiente se trasladó a Madrid y realiza sus primeras grabaciones. A continuación entra a formar parte del tablao Torres Bermejas, desde donde pasó a cantarle al Trío Madrid, formado por Mario Maya, El Güito y Carme Mora. Y desde 1973 a 1983, perteneció a la compañía de Antonio Gades. Sus triunfos en los más significativos concursos le proporcionan contratos para actuar en los principales festivales andaluces, adquiriendo enorme popularidad entre los aficionados cabales. Puede decirse, que Mercé es el cantaor más cotizado y valorado de su generación. Mercé no podía faltar de la programación de la Suma Flamenca, el festival que acertadamente dirige el flamencólogo Juan Verdú, comenzando su concierto con malagueñas melliceras, entre ellas la tan conocida que dice: Entré en el jardín de Venus a buscar la flor que amaba y encontré a la lis morena quera la flor que yo buscaba Estuvo espléndido en entonaciones y matices. En segundo término, interpretó una amplia tanda de soleares, con letras clásicas principalmente, como la popularísima: Fragua, yunque y martillo funden los metales, el querer que yo te tengo no lo rompe nadie dejando patente una vez más que es un artista inspirado en sus sentimientos más ancestrales, en las características más positivas, humanas y estéticas de su raza gitana. A continuación afrontaría la siguiriya, emocionándose y estremeciéndose con la dedicada a su fallecido hijo: Curro de de mi alma y de mi corazón, cuando te acuestas, llorando me acuesto yo Es un cante de escalofrío que llega a conmover a los aficionados fetén. Y finalizados los cantes básicos, Mercé se lució brillantemente con cuatro fandangos. Y a reglón seguido los estilos festeros, primero por alegrías, para rematar con sus bulerías jerezanísimas, que se baila sandunguramente. Aplausos fueron cerrados y unánimes a lo largo de todo el recital. El blues- rock empapa la música de Vucaque GUADALUPE DE LA VALLINA Para tener éxito hay que trabajar duro, ensayar mucho... y que se note ENTREVISTA Ariel Ruiz- Quintano Compositor y guitarrista del grupo Vucaque ANA M. INDIANO MADRID La joven banda madrileña Vucaque está de enhorabuena. Después de ver pasar por su alineación a cinco o seis vocalistas, por fin han encontrado el sonido contundente que buscaban junto al cantante Jorge Coello. Con este intérprete han dado un paso más en su carrera musical y han grabado su primer disco. La agrupación se ha inclinado por un trabajo presentado oficialmente el pasado viernes en la sala Honky Tonk de la capital española en el que se esfuerzan por mezclar el género rock con el blues. Empezamos en 2010, pero hasta ahora no nos convencía cómo sonaba el grupo. Además, tampoco teníamos una formación estable. Pero con el nuevo cantante estamos haciendo algo serio explica el guitarrista y compositor Ariel Ruiz- Quintano. Gran conexión Para tener éxito hay que trabajar duro, ensayar mucho y que todo eso se note sobre el escenario asegura Ariel, convencido de que lo principal para sacar su proyecto adelante es que los integrantes de la formación tengan una fuerte conexión sobre las tablas. Ese es el secreto que les hace sonar como una banda y con el que desean llegar hasta el público. Pink Floyd, Led Zeppelin, Deep Purple e incluso los Beatles son algunas de las influencias musicales de Vucaque. Un influjo que les ha hecho llevar al papel canciones en lengua in- glesa: Cantamos en ese idioma porque es la música que llevamos escuchando toda la vida, no podríamos hacerlo de otro modo. No daría el mismo resultado razona Ariel. Aunque la dedicación a la música les ha acompañado desde siempre, todavía son unos jóvenes de entre 21 y 28 años que están empezando y tienen que compartir su ilusión por la música con sus respectivas ocupaciones profesionales. Uno no se puede dedicar solo a la música cuando estás empezando, todos tenemos nuestros trabajos e historias. Solo Rubén Sánchez, el bajista, tocaba en una orquesta para sacar dinero. Aún vivimos con nuestros padres aclara Ariel, muy consciente de su realidad y la de sus compañeros. Vucaque sueña con tocar de teloneros de Bruce Springsteen o los Rolling Stones, pero viven con los pies en la tierra y, si tienen que elegir, prefieren tocar solos para que nadie nos quite protagonismo dice bromeando Ariel mientras comenta que les gusta que haya bastantes dosis de improvisación en sus conciertos. Unos encuentros con sus seguidores que cada vez son más numerosos, porque aseguran que, aunque no cuentan con el respaldo de una promotora, Vucaque se va a prodigar por la geografía española: Estamos cerrando fechas en Salamanca, Zaragoza, Vigo... Un verano que promete ser muy agitado. Por ese motivo, Ariel afirma que si hay algo a lo que han tenido que renunciar por este proyecto, eso ha sido la tranquilidad Hace trece años que el maestro José Ramón Encinar sustituía a Miguel Groba como director artístico y titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Orcam) Desde entonces, una singularidad ha destacado sobre cualquier otra: la de haber trabajado para conseguir una precisa imagen de marca. En realidad, nada de lo que ha hecho Encinar en estos años puede sorprender pues lo primero que llamará la atención a quien observe su trayectoria artística es la constancia. La historia de nuestra música en las últimas décadas habría sido muy distinta (y sin duda mucho peor) sin la presencia de Encinar y su meticuloso trabajo en favor del repertorio español, del menos recordado y fundamentalmente del más actual, incluyendo el decidido apoyo a los interpretes del terruño. Estas ideas han estado muy presentes en el último concierto de temporada de la Orcam, el último de la titularidad de Encinar. De forma explícita porque el concierto reunía al violonchelista Asier Polo y al director Juanjo Mena alrededor un programa de corte hispano, desde la obertura de Don Giovanni de Mozart, al Don Quijote de Richard Strauss, pasando por el estreno de la suite del ballet La Celestina de Carmelo Bernaola estructurada por el propio Encinar; de manera sorpresiva porque el concierto se convirtió en un homenaje imprevisto hacia quien, a buena fe, ha sido el bruñidor de unas agrupaciones imprescindibles en el actual panorama nacional. Pero hay más, porque también queda el potencial artístico de la Orcam, a todas luces un valor digno de ser explotado. En este concierto, que la agrupación ofreció con el apoyo de la Jorcam, lo demostró un músico rotundo como Juanjo Mena capaz de lo verdaderamente emotivo ante el regalo de la Canción del destino de Brahms que se dedicó a Encinar, de lo más sólido en el prólogo mozartiano, y de lo persuasivo a la hora de cabalgar por las hazañas del mito cervantino junto al siempre intenso escudero Asier Polo. En medio quedó la obra de Bernaola, ejemplo característico de su último transitar como compositor. Otro maestro, sin duda, de lo exacto, de lo hábil y de lo eficaz.