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52 CULTURA Ermita del Mirón Proyecto Ciudad del Medio Ambiente GARRAY NUMANCIA MIÉRCOLES, 12 DE JUNIO DE 2013 abc. es cultura ABC Polígono Industrial Soria II, que el Tribunal Supremo ha declarado contrario a derecho El Supremo termina de un plumazo con el asedio urbanístico a Numancia El Alto Tribunal da la razón a Amalio de Marichalar sobre el valor del yacimiento y enmienda la plana al Ayuntamiento de Soria y a la Junta TULIO H. DEMICHELI MADRID or fin, ha terminado el asedio urbanístico a Numancia. Una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo desestima el recurso de casación interpuesto por la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento soriano contra la sentencia del TSJ de Castilla y León que anuló la modificación puntual de su Plan General de Ordenación Urbana. Una modificación extemporánea que autorizaba la construcción del Polígono Industrial Soria II aunque destrozaba uno de los entornos históricos y culturales más bellos de España. Un paisaje que comienza en el Cerro de las Ánimas y que concluye en las Hoces del Duero, pasando por el yacimiento de Numancia y de los campamentos romanos que la circundan. Recordemos los hitos de esta historia que ABC relató desde el principio. Esa modificación del PGOU fue aprobada en 2007 por la Junta de Castilla y León, aunque luego fue anulada por el TSJ castellano y leonés en 2009. Previamente, la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de Castilla y León dictó otras dos sentencias que confirmaron la ilegalidad de la expropiación de la finca El Cabezo, 117 hectáreas de terreno rústico de la familia Marichalar. P El Tribunal Supremo finiquita el litigio con una sentencia que sienta jurisprudencia, pues pone énfasis en la necesidad de justificar las decisiones urbanísticas atendiendo al derecho de los propietarios y de otros ciudadanos. Reclama la exigencia de un especial cuidado en la motivación por las trascendentales consecuencias que comporta la adopción de esta clase de medidas, tanto para los propietarios de los terrenos delimitados, que pueden verse privados de sus bienes como para los propietarios de los sectores de suelo industrial recientemente conformado en referencia al muy próximo Polígono de Valcorba. Amalio de Marichalar, en Numancia SIGEFREDO CAMARERO Una pugna cívica Amalio de Marichalar decidió plantar cara en 2007 a la administración local y autonómica ante el proyecto de un polígono industrial junto a Numancia. La defensa del paisaje histórico y el yacimiento recibió el inmediato apoyo de Academias, Universidades, instituciones españolas y europeas. La familia Marichalar, propietaria de la finca expropiada, asumió un notable desgaste público por este motivo. Marichalar: Es histórica Hoy, por desgracia, ese polígono está estancado debido a la crisis económica. Sin embargo, como la sentencia señala, ya en aquel PGOU se pronosticaban escasos crecimientos industriales, al tiempo que se consideraba que con el desarrollo del futuro Polígono Industrial del Área de Valcorba, de 274,8 hectáreas, se dispondrá de suelo suficiente El Supremo no sólo sugiere que se actuó con deslealtad institucional y competencia desleal, sino que, además, llama a la responsabilidad social y urbanística, invocando el desarrollo sostenible y el cálculo de necesidades. Amalio de Marichalar manifestaba ayer a ABC su satisfacción por la sen- tencia. Creo que es histórica, no sólo porque acaba con una flagrante injusticia, sino porque pone a salvo la integridad del paisaje histórico de Soria, de Numancia y los campamentos romanos que la circundan, sitio arqueológico que fue el primer monumento declarado Patrimonio Histórico Nacional en 1882 y que mi bisabuelo regaló al Estado. Quiero agradecer el entusiasmo del bufete Díaz Aguilar Jiménez Astorga y el respaldo de las universidades y los organismos culturales españoles y europeos que han apoyado nuestra lucha. Esta sentencia devuelve la confianza de los ciudadanos en las instituciones y es una llamada de atención para que actúen con lealtad, responsabilidad y sin despilfarro Ante el asedio, Marichalar recabó el