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ABC MIÉRCOLES, 12 DE JUNIO DE 2013 abc. es opinion OPINIÓN 15 CADA MAÑANA SALE EL SOL Lección a Valderas desde Cambados Un concejal del BNG en Cambados (Pontevedra) ha tenido que dimitir por un comentario grosero y machista sobre Soraya Sáenz de Santamaría. Todo el espectro parlamentario reprobó a tan impresentable edil cimarrón. Curiosamente, donde más leves fueron los reproches fue en IU. ¿Tendrá algo que ver en ese mutismo que el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, fuese cazado identificando a los altos cargos femeninos según el tamaño de su busto? Cuando la izquierda se troncha de risa Un error de realización puro y duro... Telemadrid pidió ayer disculpas por emitir de fondo la imagen de Francisco Franco cuando en un informativo se comentaba el discurso del expresidente José María Aznar en el Club Siglo XXI este pasado lunes. En ese momento intervenía el periodista Hermann y a la izquierda le hizo muchísma gracia el error. De hecho, se rió muchísimo más que cuando, en tiempos de Rodríguez Zapatero, RTVE ilustraba con Bin Laden informaciones sobre Rajoy. Así se arruina una caja de ahorros Si eres una pyme y pides 100.000 euros de crédito, el desnudo integral que tienes que hacer ante la sucursal de turno no solo es de espectáculo nocturno, sino que además no sirve para nada. Ahora bien, si eres como Gerardo Díaz Ferrán, expresidente de la patronal y de Marsans miembro del consejo de la CAM y pides 124 millones de euros para, por ejemplo, comprar por cien millones un hotel que vale catorce, no hay problema. Se arruinan él y la caja, pero todo queda entre amigos. MELCHOR MIRALLES ME QUEDO CON CARMONA No me ha escandalizado escucharle lo del discurso teledirigido A La generación de nuestros padres Con mi padre siento que se va el último nexo con aquella esforzada generación que superó una trágica situación, dándonos ejemplo de futuro. Efectivamente, los que nacimos en las décadas de los 50- 60 asistimos a la gradual desaparición de nuestros históricos referentes y nos sentimos huérfanos, no sólo en su sentido literal, sino respecto al mundo diferente que se desvanece. Una época en que se predicaban otros valores, diferentes a los de hogaño, centrados en el poder y el dinero, y en la que poco pintaban las noticias del Congreso, los jueces, las bolsas o los mercados. Donde las familias se componían de seres queridos con respetados cometidos, en contraposición al actual estado que fomenta la separación física y moral y permite que los hijos, bajo el eufemismo del interés preferente del menor se eduquen de manera caprichosa. Aquella sociedad progresaba lentamente y la gente trabajaba sin tener una cualificación especial, sino dirigida a la formación de su prole. El ejemplo fraternal, el consejo familiar, etcétera, servían de pábulo como elemento de convivencia y cohesión social. La calle era un espacio de esparcimiento infantil y de encuentro humano; no como hoy, de zombis con móviles. Sinceramente, agradezco haber participado como hijo en esa generación, porque he podido gozar, junto a mis hermanos y, aunque fuera de manera temporal, a mis hijos, del mundo que nos brindaron; y disfrutar de la encomiable dedicación de unas madres con sobrada formación y tesón, que supeditaron todo al cuidado de sus seres más queridos. Si, efectivamente, algunos han sojuzgado a una generación que nos mimó en el bienestar, nosotros, sin embargo, no hemos sabido constituirnos en muro de contención de las modas, el pensamiento simple y gregario que inunda las mentes de nuestros vástagos. Afirmamos que somos más libres que nuestros progenitores porque tenemos más oportunidades y un nivel económico superior, cuando no nos percatamos de que optamos por lo que nos sugieren otros. Ese es el histriónico estado que nos subyuga: sentirnos libres cuando, al contrario que nuestros padres, estamos atenazados por una crítica situación económica, que ha sacado a la luz las falsas bases de una aparente realidad. Por eso, papá, doy gracias a toda vuestra generación; por lo que representó para nuestro mundo; porque ninguna decisión pudo romper los vínculos familiares y porque el mayor aliciente fue brindarnos un mundo mejor, que sólo parcialmente hemos sabido entender y legar a nuestros hijos. CARLOS MORGADES MADRID primaveras. El nuevo presidente ya sentó las bases de su actuación, confirmando su condición de marxista, debiéndose para su proyecto, según dijo, a los suyos. Volvemos por enésima vez a incurrir en el gravísimo error de introducir en el ámbito idiomático la ideología política. Desde luego, nada sabemos y nada nos consta acerca de la aportación que haya podido propiciar en el campo filológico, ortográfico, semántico, etcétera, la política comunista. De lo que de verdad estamos convencidos la mayoría de los gallegos es de que los únicos que pueden y deben acceder al riguroso trabajo independiente dentro de la Academia son los expertos en el estudio de la lengua, autores literarios notables, científicos, juristas, historiadores, etcétera. Los nacionalismos exclusivistas de una lengua que pertenece por entero a todos los gallegos deben darse por periclitados. Reclamamos, en este nuevo tiempo, que al idioma gallego se le proteja de toda falsa ideología. Las lenguas son instrumentos sagrados de comunicación que jamás deben imponerse. Ptra cosa sería emplear una inteligente logística, encaminada a lograr una amorosa seducción y atracción hacia la lengua gallega. EMILIO ÁLVAREZ BUCETA VIGO Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. ZNAR baja el diapasón. García Escudero se olvidó de declarar a Hacienda un crédito. Lo de los ERE cada día sangra más. Vaya semanita intensa. Y con Antonio Miguel Carmona y su pillada a mí me pasa como al amigo y vecino Gistau, que no me ha escandalizado escucharle lo del discurso teledirigido. No soy de los que fingen asombro. Porque lo que me escandaliza del este asunto, con diferencia, es escuchar a tanto compañero de oficio, teóricamente no sometido a ninguna obediencia debida, tirar de argumentario, previo por escrito, o en directo por whatsapp, y ser sumiso a la consigna de un partido por interés. O por motivos espurios. Vaya usted a saber. Consumada la pillada a Carmona, he estado una semana muy atento a la pantalla, y a la radio. Me habré chupado un año de tertulias, más o menos, pero dentro de la misma semana. Me he asomado a ese ventanal de palabras con mucho ojo y oídos finos. Ya sabía que los políticos, como todos, tiran de sinceridad sin límite, pero si piensan que nadie les está grabando. Tampoco tenía duda de que los políticos se ajustan al argumentarlo y a la estrategia oficial en las corralas. Analizadas las palabras de Carmona en su cagada, y las críticas de decenas de periodistas y presentadores en tertulias de todo pelaje, lo tengo claro: me quedo con Carmona antes que con más de uno de mis colegas de profesión. No tengo dudas de que el vagón en el que le han metido para enviarle al averno es un compartimento que va abarrotado. No cabe un alma. Y además, a la vista de su reacción, confirmo mi superior admiración por los boxeadores que son capaces de aguantar golpes y golpes antes que por aquellos capaces de tumbar al rival de un guantazo de primer asalto. Algunos colegas me van a poner a parir. Sobre todo alguno que yo me sé, cansado de agachar la cerviz. Quizá alguno me envíe un par de puros de regalo. Pero yo no fumo habanos. Me van otros humos. Y las diablas que bailan boleros en La Habana con el cofrade Ángel Antonio Herrera. Y en esta noche ciega de luna y estrellas que a veces me parecen las tertulias a las que acudo, y pienso seguir acudiendo, prefiero a Carmona, que no me engaña aunque coloque el argumentario, la proclama de su partido. Y no me gustan los que, envueltos en un aura de independencia, aferrados a una falsa autonomía de criterio, empuñados a una neutralidad de pacotilla, intentan vender la mercancía adquirida en el mercadillo de la compraventa de favores. Favores al partido, o a la empresa. O a las dos a la vez. Y siempre con cara de yo no fui. Y con tono de independencia. Y me gusta, además, el personal que no pone cara de inocencia a su culpabilidad. Como Carmona. Ha explicado lo sucedido. Nadie le ha creído. Pero Carmona tiene talento y sentido del humor. Ante las críticas severas de los obedientes que se ponen estupendos, en el programa de Ana Rosa tuvo los huevos de decirle a una: Antes de responderte espera que lea un whatsapp Yo le envié uno. No digo lo que escribí. Lo sabe mi amigo. Carmona.