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ABC MIÉRCOLES, 5 DE JUNIO DE 2013 abc. es internacional INTERNACIONAL 33 Productos racionados en un súper de Caracas ABC visitó el supermercado Plazas s de Los Palos Grandes de Caracas para buscar los productos que serán racionados. Ternera Aunque aparecerá en la cartilla de racionamiento, de momento se puede comprar sin problemas: el kilo cuesta 3,43 euros y si es solomillo sube a 13,49 euros. ALFONSO ROJO Pollo Se vende a 2,21 euros el kilo, pero desaparece rápidamente de la cámara frigorífica. CON LA MANO, COMPAÑEROS Los venezolanos sufren ya las consecuencias de las nacionalizaciones del desaparecido Chávez Harina de maíz El kilo vale 1,47 euros y, por ahora, no escasea. Papel higiénico El paquete de cuatro rollos, que escasea en sus estanterías, cuesta 2,18 euros. Azúcar El kilo se encuentra sin dificultades a 0,75 euros. Queso blanco Se vende sin problemas a 19,01 euros el kilo. Huevos La docena, cuando está disponible, se ofrece a 4,59 euros C Arroz Se puede comprar con facilidad a 0,88 euros el kilo. Leche en polvo Muchas dificultades para conseguirla, el kilo de desnatada se vende a 7,73 euros. Pasta de dientes Se compra a 2,51 euros. Escasea. ABC den imponer a los zulianos un control para ocultar la incapacidad de producir más alimentos, de entregar más divisas, de trabajar en equipo con los productores venezolanos. Desabastecimiento en Argentina Las estanterías de algunos supermercados argentinos amanecieron ayer vacías de productos básicos, como consecuencia del pacto alcanzado el pasado sábado por parte de algunos de los mayores distribuidores del país sudamericano para mantener a raya el precio de 500 bienes de primera necesidad. Periodistas del diario Clarín realizaron un recorrido por varias tiendas y comprobaron que faltan azúcar, harina, arroz, aceite... Combatir el contrabando El gobernador de Zulia, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el poder) Francisco Arias Cárdenas, compañero de armas y del golpe de Estado de 1992 del fallecido Hugo Chávez, aseguró por su parte que las medidas de control son necesarias. Y justificó las drásticas medidas en la lucha contra el contrabando y el acaparamiento de productos de primera necesidad. No estamos en Cuba, estamos en Maracaibo; no estamos racionando, solo estamos garantizando que se pueda comer indicó ayer durante un acto oficial. Entre los productos de venta controlada aparecen el aceite, arroz, carne, pasta, lentejas, harina de maíz y de trigo, pollo, leche en polvo, frijoles, azúcar, detergente de lavavajillas, pasta de dientes, papel higiénico, jabón de tocador y pañales. Los alimentos y productos de aseo afectados en este plan son aquellos cuyos precios de venta fija el Ejecutivo, en el marco de un control estatal de precios de productos de gran consumo instaurado en 2003, con el control estatal de divisas. Pablo Pérez aseguró al respecto que este es un Gobierno que no arranca. Arias Cárdenas va cumplir seis meses en el poder el próximo 20 de junio; por sus obras los conoceréis. Vemos protestas de empleados de la salud, inseguridad con más de quinientos muertos... y ahora la aplicación de la tarjeta de racionamiento uesta entenderlo. Son, según sus propias cifras, el país del mundo con mayores reservas de crudo- -por delante de Arabia Saudí- -y el sexto que más petróleo exporta del planeta, y en sus gasolineras escasea el carburante. Si fuera sólo la gasolina, el asunto podría atribuirse a la falta de refinerías o a un desajuste circunstancial. Pero en el paraíso bolivariano- -ese que elogian desde aquí algunos despistados a los que la retórica antiyanqui obnubila el cerebro- los venezolanos se las ven y se las desean para encontrar alimentos básicos o un rollo del humilde papel de váter. No tienen vino ni para que los curas digan misa. No es casualidad, sino una consecuencia de la funesta decisión de Hugo Chávez de nacionalizar todo lo que se le cruzaba. Nicolás Maduro controla en la actualidad la industria eléctrica, la petrolera, la cementera, cadenas de supermercados y millones de hectáreas de tierras de cultivo. Y gestiona todo eso con los pies, aplicando un rígido control de precios a la cesta de la compra- -para mantener calmados a sus partidarios- falseando datos y alimentando el enchufismo. El Gobierno ha decidido que cada dólar vale 6,30 bolívares, indiferente a la inflación o las leyes del mercado. A la hora de la verdad, en Venezuela resulta más barato importar que producir. Y como no se produce casi nada, los sufridos compañeros chavistas van a tener que limpiarse con la mano.