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18 ESPAÑA Corrupción en Andalucía El sumario de los ERE, al descubierto MIÉRCOLES, 5 DE JUNIO DE 2013 abc. es españa ABC Un exdiputado vasco del PSOE cobró una póliza con dinero de los ERE falsos Antxon Aso percibió 18.770 euros con las comisiones que la Junta pagó a Vitalia A. R. VEGA M. BENÍTEZ SEVILLA Prejubilado para saldar deuda PIZO GÓMEZ EXJUGADOR DEL OSASUNA Y ATHLETIC Se benefició de una póliza de 491.424 euros. El exjugador, imputado en el caso de los ERE, relató que en realidad el dinero era para saldar una deuda de la Junta con su empresa. Los intrusos que cobraban fraudulentamente los ERE de la Junta de Andañucía no eran solo amigos y familiares de responsables de la trama. El exdiputado del PSE- EE (Partido Socialista de Euskadi) en el Parlamento Vasco Antxon Aso Martínez aparece como beneficiario de una póliza en Morgan and Meyer, una empresa del grupo Vitalia, que cobró comisiones por tramitar expedientes. Aso fue incluido entre los beneficiarios de las pólizas de prejubilación por indicación del ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero, quien pretendía pagar de esta manera unos cursos impartidos por la empresa Centros para la Formación y Prevención Laboral SL (Cenforpre) donde trabajaba el exfutbolista Pizo Gómez, beneficiario de otra póliza. Los cursos habían sido dirigidos por el propio Antxon Aso. Según relata el propietario de esta firma, Miguel Errecalde, a los agentes de la Guardia Civil, en todas las reuniones y contactos mantenidos con Francisco Javier Guerrero Benítez, éste le insistió en que el pago se tenía que hacer mediante la suscripción de una póliza, garantizándole el cobro según recoge el amplio ANTXON ASO EXDIPUTADO DEL PSOE VASCO Pizo Gómez Cobró 18.770 euros de una póliza que tenía como tomadora a una firma de Vitalia para la que nunca trabajó atestado policial cuyo secreto levantó el pasado miércoles la juez instructora del caso de los ERE fraudulentos, Mercedes Alaya. Los investigadores estiman que 18.770,91 habrían ido a parar a las cuentas del socialista vasco, a quien le imputan delitos de cohecho, blanqueo de capitales, asociación ilícita y falsedad documental. El propio Aso Martínez, que fue diputado vasco entre 1987 y 1990, reconoció a los agentes que ha sido asegurado y beneficiario de una póliza de garantía de ingresos pero no recuerda con qué compañía Cree que las rentas las comenzó a percibir en 2009 y eran de unos 2.000 euros al mes relató a los Mossos d Esquadra. Los agentes cuestionan su ignorancia sobre la póliza suscrita con el grupo Vitalia, toda vez que el imputado ni siquiera aporta justificantes de pago de la prima a pesar de haber sido insistentemente requerido para ello Por tanto, la UCO concluye que la póliza fue pagada con dinero procedente de la hacienda pública andaluza Esta teoría se ve reforzada por el hecho de que Aso Martínez conocía al director general de Vitalia, Antonio Albarracín (imputado) Posteriormente, entre la numerosa documentación incautada por la Policía Autonómica de Cataluña, dentro de las diligencias abiertas por la Audiencia Nacional relacionada con el caso Eurobank (ligado a Vitalia) aparecen una serie de correos electrónicos comprometedores para el exparlamentario vasco. La Guardia Civil deduce que con parte de la comisión que percibió Vitalia por tramitar el ERE irregular de la empresa sevillana Aglomerados Morell, dedicada a la fabricación de tapones de corcho, se pagó una nueva póliza cuyo tomador era Morgan and Meyer y el beneficiario Antonio Aso Martínez. Figura desde junio de 2009 como apoderado de Cenforpre, a pesar de que su vida laboral revela que trabajó para la empresa desde enero de 2006 y entre 2001 y 2003. Alaya sospecha que el exfutbolista de Osasuna, Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid José Antonio Gómez Romón, Pizo Gómez, supuestamente cobró una póliza de 491.424 euros del fondo de reptiles por unos cursos sobre riesgos laborales que en realidad nunca impartió la empresa Cenforpre. Leal, hombre de paja de Lanzas, puso al frente de las empresas pantalla a su novia, la hija de su ex y al novio de ésta; Aunque no tuvieran formación Un testaferro colocó hasta a la hija de su ex mujer M. B. A. R. V. SEVILLA La verdad es que a uno de los testaferros de la trama de los ERE fraudulentos de la Junta de Andalucía, en este caso Eduardo Leal, no se le puede reprochar que no se interesara por los suyos. Más bien todo lo contrario. Según uno de los autos del sumario que instruye la juez Mercedes Alaya, el imputado siempre colocaba a personas de su entorno familiar y sentimental. Estos son algunos de los que coló en los órganos sociales de las citadas empresas. Manuela Castillo. La hija de su expareja sentimental. Nacida en el año 1978, trabajaba de limpiadora en la empresa Atrado. Pese a su falta de formación para la gestión de empresas, la colocó de administradora única de Servicios Inmediatos de Andalucía, una de las empresas pantalla. Antonio Santiago Pérez Porcel. Con este nombramiento el testaferro de los ERE demostró su bonhomía, ya que se trataba, según el sumario, del novio de la hija de su ex. Lo colocó como empleado de la firma Servicios Inmediatos y como administrador único de Conexión en Reparto, dos empresaspantalla Beatriz Núñez Muñoz. En este caso se trataba de la nueva pareja con la que Eduardo Leal trabó relación tras su separación de la primera. A Nuñez, nacida en 1971 y que por tanto tenía treinta años menos que él (Leal nació en 1950 y tiene 63 años) la colocó como administradora única de Atrado Mensajería, pero posteriormente el deterioro de la relación personal terminaría repercutiendo en los negocios, según recoge el atestado policial incluido en el sumario de los ERE fraudulentos. Leal que cuando fue enviado a prisión el pasado mes de marzo vivía en el sevillano barrio de Los Remedios, se colocó a si mismo cuando ya no se fiaba de su pareja. Y entonces, una vez rota la relación de confianza con Beatriz se puso como administrador único de Atrado Mensajería y Estudios Agenciales. El problema era que sentía desconfianza hacia el hecho de que Betriz tuviera acceso a las cuentas al figurar como autorizada en esos depósitos. Y todo porque ese dinero no era suyo sino de su jefe, el conseguidor Juan Lanzas, y debía entregárselo a éste. Según el sumario, Eduardo Leal fue testaferro de un entramado societario formado por las siguentes empresas: Servicios Inmediatos de Andalucía S. L, Atrado Mensajería S. L. Conexión en Reparto S. L. y Estudios Agenciales S. L. Un entramado que fue constituido con la finalidad de que Juan Lanzas pudiera cobrar sus honorarios tanto por su intermediación ilícita en el holding Vitalia como por el buen resultado de la misma. Además, Leal entregó sobres con grandes sumas de dinero a Juan Lanzas, Estudios Jurídicos Viillasís y Río Grande.