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ABC DOMINGO, 12 DE MAYO DE 2013 abc. es deportes DEPORTES 93 Mayor números de puntos en una Liga: 100. Mayor número de goles: 121. Mayor número de victorias conseguidas: 32. Mejor balance de goles a favor: +89. Liga de récord mos aprendido a vivir con ello explican. El tipo capaz de frenar al mejor Barcelona. El tipo capaz de exasperar a quien se sitúe enfrente. Ahí es justo donde se localizaban algunos de los escritos periodísticos de Jorge Valdano mucho antes de aquella primavera. Mucho antes de que la mañana del 31 de mayo, nueve días después de la final, se sentaran ambos a la misma mesa. Valdano, director general del Madrid, presentaba a Mourinho, nuevo entrenador. En el pasado he opuesto mis ideas al tipo de juego de Mourinho, pero mi responsabilidad es buscar lo mejor para el Real Madrid, y ahora lo mejor para el Real Madrid es José Mourinho dijo el argentino. La nueva pócima requería ciertas concesiones. Chendo, que mantuvo su puesto como delegado del equipo, comenzó a levantarse más a menudo del banquillo. Cuando compite, Mourinho se maneja con una intensidad extraordinaria en todos los rincones que guardan alguna relación con el juego, desde la sala de prensa a la chepa del cuarto árbitro. Con una insistencia y un nivel de detalle a los que Chendo ha tenido que aprender a amoldarse. Alguna tarde se ha levantado sin terminar de entender el plan en el que encajaba. A quejarse, por ejemplo, a un juez de línea con el que al equipo le estaba yendo bien en los fueras de juego del contrario. Demasiado bien, desde el punto de vista del entrenador, temeroso de que en la segunda parte el mismo linier siguiera con la bandera hiperactiva y entonces los machacara a ellos. A escasos minutos del descanso, envía a Chendo a protestar, pensando en la ventaja que eso le puede dar en el segundo tiempo. Os quejáis como un equipo pequeño les ha dicho algún árbitro. Gente molesta Aitor Karanka, el otro exjugador de la cuadrilla, se incorporó junto a Faria, Louro y Morais, el verdadero núcleo duro de los portugueses, como uno de los preparadores, mano derecha, enlace con el club, ojos del técnico en la plantilla y portavoz ocasional. Quienes lo conocían de antes también se han sorprendido del modelado de aquel central que cerraba el equipo por delante de Íker Casillas en la final parisina de la octava Champions del Madrid. No voy a entrar en si Casillas entrena bien o mal dijo una mañana de este año cuando su antiguo compañero intentaba recuperar un dedo roto. Como si nunca se hu- Una disfunción Lo primero que hizo fue cerrar filas en los despachos logrando que se despidiera a Valdano Llega el tumulto El 5- 0 del Camp Nou echó unos metros atrás al equipo y dividió a la afición en varios bandos bieran visto. En su misión de descabalgar al Barcelona, Mourinho, primer entrenador para el que el Bernabéu tenía un cántico, no contemplaba desviaciones. Necesitaba un bloque compacto que navegara guiado por sus indicaciones en todos los frentes. De ahí sus quejas iniciales por el poco amparo que sentía del club en sus reclamaciones arbitrales, de calendario, a instancias como la UEFA. Muchos de esos dardos volaban hacia a Valdano, hombre fundamental para Florentino Pérez en sus dos etapas presidenciales. En mayo de 2011, el argentino salió del Madrid y Mourinho absorbió ese poder. El presidente solucionaba así una disfunción Con un entrenador tan potente, debíamos buscar una organización parecida a la de los clubes ingleses explicó. Mourinho es el ganador de una lucha que he intentado evitar se despidió Valdano. Así se cerraba, con las filas más apretadas en los despachos y en el campo, una primera temporada de persecución del Barcelona cuyo primer episodio sucedió el 29 de noviembre en el Camp Nou. El Madrid llegó líder de la Liga, con un punto de ventaja, de nuevo favorito. De allí salió con un 5- 0 y sin haberse visto ni cerca de pelear. Por eso, según Mourinho, el hundimiento resultaba muy fácil de digerir La digestión, sin embargo, le resultó muy pesada al madridismo, confiado como estaba en el antídoto de su frustración. El equipo esa digestión la completó dando unos pasos atrás en el campo en los siguientes duelos con el Barcelona. Los aficionados, sumergiéndose en debates entre mourinhistas, guardiolistas, antimourinhistas. Mourinho, por su parte, se aplicó a pulsar todos los resortes en los alrededores del fútbol para abrir grietas en la beatitud barcelonista. Aquello estalló cerca del final de su primera temporada en el Madrid. El azar dispuso en abril de 2011 un carrusel de clásicos para los que Mourinho había cocinado una tensión extrema. Finalmente el exquisito Guardiola explotó en la víspera de la ida de la semifinal de la Champions, en el Bernabéu: En esta sala, es el puto jefe, el puto amo, el que más sabe del mundo. Mourinho ya ha ganado fuera del campo. Le regalo su Champions fuera del campo dijo. Esa noche, al re-