Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 11 DE MAYO DE 2013 abc. es estilo GENTESTILO 85 Miriam Quiroga A Cristina no le gusta la gente pobre La examante de Néstor Kirchner pone en aprietos a la presidenta: Él la controlaba Exterior de una casa de protocolo de El Laguito (La Habana) Debajo, zona turística y una tienda inaccesible para el cubano de a pie MARTÍN BIANCHI MADRID Toledo no para él precisa el disidente. Otra posibilidad es un hotel o un hostal, pero siempre bajo vigilancia policial. Los disidentes del castrismo invitan a Willy Toledo a vivir como un cubano, aunque tanto el actor de 7 vidas como sus bravatas políticas son desconocidos para ellos por su escaso acceso a internet. Que venga a vivir a La Víbora, mi barrio, y con mi menguada cartilla de racionamiento le anima el periodista independiente Iván García. Al mismo tiempo, la abogada Laritza Diversent sugiere que pruebe a vivir con un salario medio de veinte dólares. Mientras que el líder opositor José Daniel Ferrer le invita a utilizar un transporte público casi medieval y una sanidad para el cubano corriente propia de los años 50 o 60, sin alimentación ni equipos adecuados Si después de vivir así mantiene que en España no hay democracia y que Cuba es un paraíso- -continúa Ferrer- -habría que internarlo en un psiquiátrico o respetarlo como un loco consecuente con lo que predica. Pero si viene a vivir con los privilegios que el régimen ofrece a quienes lo defienden, será un hipócrita más Miriam no es una arrepentida, es un testigo privilegiado del kirchnerismo Así es como ha definido el periodista argentino Jorge Lanata a Elizabeth Miriam Quiroga, ex secretaria y amante del difunto presidente Néstor Kirchner. Quiroga, de 52 años, era la mano derecha del mandatario, pero tras la muerte de éste, en 2010, fue expulsada de su cargo en la Casa Rosada y apartada del núcleo duro del gobierno. Me echaron como a un perro confesó ella en una entrevista a la revista Noticias en 2011, en la que también confirmaba su affaire con Kirchner y ponía nombre a la mano negra detrás de su despido: Cristina Fernández, viuda del ex presidente. Esta semana, Quiroga, conocida como la otra viuda de Kirchner dio un nuevo disgusto a la presidenta de Argentina en una entrevista en televisión. En ella, destapó una trama de corrupción que involucraba a Néstor Kirchner y a sus hombres de confianza y explicó con detalle la existencia de una supuesta bóveda secreta, oculta en la casa de los Kirchner en la Patagonia, donde se guardaría el dinero negro de los K Sus declaraciones han derivado en un culebrón mediático y judi- cial sin precedentes en Argentina. El último capítulo de la historia lo protagoniza un abogado del Estado, quien ha amenazado con presentar una orden de entrada y registro en la residencia presidencial de El Calafate para corroborar las denuncias de Miriam. El próximo martes, 14 de mayo, Quiroga también deberá declarar ante el juez Julián Ercolini como testigo en una causa en la que se investiga una supuesta asociación ilícita integrada por empresarios kirchneristas y funcionarios dedicados a hacer negocios al amparo del poder. Ella ha rechazado ingresar en el programa de protección a testigos que administra el Ministerio de Seguridad, pero recibe custodia de la policía por orden del juez que instruye el caso, quien teme por la vida de la antigua funcionaria. Había una disputa evidente entre Miriam y Cristina. Cada vez que coincidían, la tensión se palpaba en el ambiente explica a ABC un periodista argentino que la conoció cuando era la secretaria de Kirchner. Y es que Miriam era una de las personas de confianza de Néstor; mejor dicho, su única persona de confianza. Si ella no te aceptaba, era imposible acceder a él. Supongo que ambas competían por poder e influencia en el entorno del presidente añade esta fuente. Guerra de gatas Más allá de la trama de corrupción, Quiroga ha aprovechado las cámaras de televisión para descubrir algunos aspectos íntimos de los Kirchner. A Néstor y Cristina solo los unía la política. Sí, él le tenía un profundo cariño y respeto, pero también la controlaba dice quien fuera empleada del ex presidente durante ocho años. Cristina tuvo un acercamiento a la gente, pero en realidad no le gusta que la toquen, no le gusta la gente pobre. Cada vez que la tocaba un pobre, alguien un poco sucio, ella se limpiaba las manos. Esa es la verdadera Cristina añade. Tras la muerte de Kirchner, la otra viuda perdió su puesto de directora de documentación presidencial, un cargo que le daba acceso a toda la correspondencia del mandatario. Pero advierte de que tiene varios cuadernos donde figuran los movimientos y socios de su ex jefe. Cristina dio órdenes expresas de que nadie me recibiera o ayudara dice. Sufrí amenazas de muerte, fui espiada... siento que me han traicionado Jura que no es una despechada pero le envía un mensaje a sus rivales en el poder. Hablo y seguiré hablando porque este es el momento indicado para hacerlo El refugio de los K Quiroga dice que Kirchner oculta dinero negro en su casa patagónica Miriam Quiroga y Cristina Fernández posan juntas, cuando todavía vivía Néstor Kirchner