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60 MADRID LUNES, 6 DE MAYO DE 2013 abc. es madrid ABC MUERTE (Y MILAGRO) EN CUATRO VIENTOS Un asesor del ministro de Defensa se estrella a 150 metros del público El reactor, un Saeta de 1950, perdió fuerza en un motor en plena exhibición. La pericia del piloto, comandante del Ejército del Aire, evitó una tragedia mayor CARLOS HIDALGO MADRID adislao Tejedor Romero, de 35 años, comandante del Ejército del Aire y ayudante del ministro de Defensa, Pedro Morenés, falleció a primera hora de la tarde de ayer cuando el avión que pilotaba durante una exhibición en Cuatro Vientos perdió estabilidad y se estrelló contra el hangar que la Policía L Nacional tiene en el aeródromo madrileño. El Ejército del Aire investiga el suceso; las primeras hipótesis apuntan a un error mecánico, probablemente a que el motor de la aeronave perdiera fuerza. La exhibición de la Fundación Infante de Orleáns, que se repite cada primer domingo del mes, había congregado a mediodía a decenas de personas. El público se encontraba junto a la pista, en una explanada, a apenas 150 metros de donde se produjo el ac- cidente. El aparato era un avión reactor bimotor modelo Saeta, fabricado en España por Hispano- Aviación en 1950. A las 13.18 horas, cuando volaba alto y ante la mirada atónita de los presentes, la aeronave comenzó a perder fuerza. Ladislao Tejedor, experto piloto, apenas tuvo tiempo para realizar una maniobra desesperada y evitar caer sobre la pista, lo que hubiese provocado una tragedia mucho mayor. Contra el hangar del CNP Se precipitó en apenas cinco segundos contra el hangar del Cuerpo Nacional de Policía. Colisionó con su fachada trasera, que da a una calle interior del recinto aeroportuario. En esa zona hay una pequeña isleta con coches aparcados. Seis vehículos sufrieron destrozos por la fuerte embestida del reactor, que dio contra el suelo, perdió un ala y derrapó unos 200 metros más, hasta acabar envuelto en llamas, entre unos setos. Ladislao Tejedor quedó atrapado en la cabina. Todavía respiraba. Llegaron entonces los bomberos de Cuatro Vientos, que se encargaron de apagar las llamas, con el temor de que se reprodujeran más explosiones, debido a la alta concentración de combustible. Luego, los Bomberos del Ayuntamiento rescataron a Ladislao, aún con vida, de entre el amasijo de hierros. En estado crítico, una UVI móvil del Samur lo trasladó a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Getafe, informa Emergencias Madrid. Pero poco después, fallecía. Tenía mujer y un hijo pequeño. El Samur y el Summa- 112 atendieron además a otras 18 personas, de las