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54 ABCdelOCIO VIERNES, 26 DE ABRIL DE 2013 abc. es ABC C ine críticas Antídotos del desamor NOCHE DE VINO Y COPAS Dirección: Ole Christian Madsen. Con: P. Steen, A. W. Berthelsen. n ese cruento camino que el ser humano suele recorrer sobre el desamor, se han ensayado mil y una soluciones o, al menos, intentos de ella: llorar durante meses, e incluso años, en la esquina de cualquier tugurio o en el rincón desolado de una lúgubre habitación; buscar un clavo para quitar otro clavo, encontrar consuelo en la manillas del reloj, embotar los sentidos en el alcohol... En realidad, casi ninguna funciona, incluida la del reloj, que es la más mentirosa porque es solo una anestesia de pésima calidad. Pues justa esta es la temática de la película de Madsen, una historia da- E nesa ambientada en Buenos Aires y con el fútbol de falso escenario, pues solo es una excusa mínima y apenas desarrollada más que en los retazos de humor, que son muchos y variados. En realidad, la vía que abre Madsen es compleja ya que entra en el sendero clásico de la búsqueda de lo perdido para, en dicho camino, encontrar el verdadero remedio dentro de la naturalidad, simplemente con el vivir de cada día, con sus experiencias, sus desengaños, sus vinos, su ir y venir, con sus iras y alegrías, en suma, con la vida. Y en los límites de ese a veces ancho y a veces estrecho discurrir de la existencia, Madsen desliza, con suavidad y entrañable ternura, una historia de adolescentes que complementa la reyerta de los adultos: el creciente amor junto al decreciente amor, y lo hace con ligero pincel, con unos trazos finos y suaves, con suma elegancia. Es una buena película, plagada de excelentes actores, rellena de naturalidad y que absorbe por completo todos los sentidos del buen aficionado. Desprovista de todo tinte de empalago o pedantería, Madsen afronta un problema universal desde un punto de vista inteligente y audaz. Sin duda, un gran trabajo J. M. CUÉLLAR Una fábula inmobiliaria L A NOSTRA VITA Dirección: Daniele Luchetti. Con: Elio Germano, Raoul Bova. E n los 90 Luchetti era un valor seguro de una nueva ola italiana cuya figura era Nanni Moretti; su único título estrenado aquí La voz de su amo lo fue porque Moretti hacía en él de político corrupto. Hoy ese cine languidece, apenas ha renovado su nómina, y esta película tiene ya tres años, pero a lo que parece Luchetti sigue siendo interesante. La Nostra vita la protagoniza Claudio, un obrero que se queda viudo de repente, con tres hijos, y debe salir adelante. Es una historia como la nostra vita que plantea una suerte de moraleja de reconciliación. Pero lo que justifica el desplazamiento es una premisa narrativa de excelso valor metafórico, demasiado redonda para no ser deliberada. Claudio se hace, con malos modos, con la gestión de la construcción de un edificio con mano de obra de sin papeles pide un préstamo más bien sucio... y emprende una huida hacia delante en una transparente parábola de la economía inmobiliaria del sur de Europa. Una maraña de apaños, trapos sucios y algún cadáver en cemento, pero que acaba generando una cierta lógica solidaria expresada entre otras cosas en una incipiente economía de trueque... No sé si Luchetti lo buscaba a propósito pero le ha quedado una fábula didáctica, elocuente y popular que merecería los elogios de un Brecht. A. WEINRICHTER