Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 OPINIÓN VIERNES, 26 DE ABRIL DE 2013 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS El interés general y el interés de Merkel Las vísperas de la reunión del BCE, en la que se especula con una bajada de los tipos de interés, se nos van a hacer largas. Ayer fue la canciller alemana la que lanzó un mensaje en sentido diametralmente contrario, es decir, que abogó por la subida del precio del dinero, medida que condena a los países en problemas (España, entre otros muchos) a salir aún más tarde de la recesión. Fijarse solo en su interés electoral (tiene comicios en septiembre) es miope y cortoplacista. A Alemania también le interesa que el resto de los socios salgan del hoyo. Francia sabe cómo tratar el terrorismo Cadena perpetua por dos asesinatos. Ese es el veredicto dictado por la Justicia francesa contra el etarra Mikel Carrera, Ata autor de los asesinatos de los guardias civiles Centeno y Trapero en la localidad de Capbreton. Sentencia justa y ejemplar que merecería ser leída por todos aquellos que ponen pegas a la instauración en España de la pena perpetua revisable para este tipo de delitos. Con copia al Tribunal de Estrasburgo, ahora que revisa la doctrina Parot. Hispasat se queda en España La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) va a vender a la empresa Abertis su participación en Hispasat, una operación que reportará 250 millones de euros a las arcas del Estado y que garantiza que una compañía nacional de referencia se haga con la mayoría de una compañía en un sector de referencia y estratégico como es el de las comunicaciones por satélite. Sobre todo, teniendo en cuenta que otro de los postores para hacerse con la mayoría del accionariado era la francesa Eutelsat, que ya participa en la compañía. POSTALES JOSÉ MARÍA CARRASCAL E PUR SI MUOVE Al margen del paro, hay signos de que la economía española se recupera. A algunos no parece gustarles L OS periodistas vivimos obsesionados por el notición que hace titulares. Olvidando que una golondrina no hace verano e incluso que la noticia puede ser falsa, como la del atentado en la Casa Blanca, que tumbó Wall Street por unos minutos. Lo importante de verdad es la tendencia, el rumbo que marca una noticia. Si ese rumbo se mantiene un trimestre, ojo. Durante dos, atención. Durante tres, se trata de una tendencia. Y las tendencias son las que cuentan, no los hechos aislados. Sirve esta introducción para apuntar a los seis millones de parados que, según la EPA, España ha superado. Estas cifras que terminan en cero, como las de los años, imponen. Y si se le añade, como en este caso, que significan 1,9 millones de hogares con todos sus miembros en paro, asustan. Pero ¿significa la tendencia actual de la economía española? Pues no. No, porque esa tendencia viene marcada por cifras en dirección opuesta: los intereses de nuestra deuda, que vienen bajando gradual e ininterrumpidamente, y nuestra prima de riesgo, hoy la mitad de lo era hace algo más de un año. Lo que representa no sólo miles de millones de euros de ahorro en la principal partida de gasto de nuestro presupues- to, sino también que los inversores extranjeros empiezan a tener confianza en la economía española. Y esa gente no se engaña fácilmente. Esa gente tiene los ojos puestos en cada país y en cuanto ve que algo va mal en uno, llevan su dinero al que le ofrece más garantías. Podrá criticárseles, pero no hacérseles cambiar de hábito. Y gracias a que creen que las cosas van en España mejor de lo que creemos los españoles pagamos hoy menos por nuestra deuda. La conclusión que saca alguien sin telarañas en los ojos o la mente es que las reformas del gobierno Rajoy están surtiendo efecto. ¿Cómo se compagina con la subida del paro? Se lo puede explicar cualquier estudiante de primero de Económicas: el empleo es el último en acusar la mejora de una economía. Antes, ésta tiene que crecer. Y para que crezca, hay que sanearla, eliminar sus desequilibrios y sus malos hábitos que la impiden crecer. Naturalmente, los que constituyen el enorme peso muerto de la economía española, los que viven de esa inmensa deuda, los que la han incorporado a su plan de vida o a su programa político protestan airadamente. ¿Cómo no van a protestar si el éxito de Rajoy significaría para ellos no volver a vivir ni a gobernar durante la próxima década por lo menos? De ahí que clamen a gritos contra el programa de ajuste del gobierno, que lo boicoteen por todos los medios a su alcance y que critiquen sólo con la boca pequeña al acoso privado a los cargos del PP y el asedio al mismísimo Congreso, sede de la soberanía popular. E pur si muove, pero se mueve, como decía socarronamente Galileo tras declarar ante un ridículo tribunal que la Tierra era el centro fijo del universo. Como se mueve la economía española pese a los gritos por la política que nos ha llevado a la situación actual. Conviene advertir, sin embargo, que para que esa tendencia devuelva España a la plenitud económica, se necesita completar las reformas emprendidas por el Gobierno. Si le dejan, pues no hay nada hoy más inmovilista que la izquierda en general y la española en particular. CARTAS AL DIRECTOR Proyecto de ley sobre el aborto Decir que la Iglesia, por ser contraria a las prácticas abortivas, pretende coaccionar al Gobierno en materia de legislación sobre esta materia es sencillamente una falsedad o, si se quiere, un sofisma, por tratar de ofrecer un argumento aparente para defender o persuadir algo que, en realidad, no es verdadero. Es lo que alegan y divulgan los dirigentes socialistas ahora, en el Congreso y fuera de él, al tiempo que el Partido Popular ha tomado la decisión de aplicar uno de los puntos contenidos en su programa electoral y que, por retrasarlo, era reiteradamente pedido por sus votantes. No hace falta ser católico para defender un principio de naturaleza universal, impreso en las conciencias, como es el de no matar a un semejante, y buena prueba de ello es el rechazo generalizado a la guerra, a la pena de muerte y a todo lo que signifique privar a alguien del derecho humano más sagrado y fundamental de todos. Si se defiende la vida en esos casos, ¿por qué no hacerlo igual para los inocentes e indefensos concebidos? Se arguyen motivos diversos (los consabidos riesgo de la madre, malformaciones, violación) que algunos, de buena fe, pusilánimemente aceptan, y otros muchos que parten del error de gran calibre como es el de creer que lo que contiene el claustro materno, desde la fecundación, no es persona durante el proceso de