Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 OPINIÓN AD LIBITUM PUEBLA VIERNES, 26 DE ABRIL DE 2013 abc. es opinion ABC MANUEL MARTÍN FERRAND ¿COINCIDENCIAS? En España, según parece, lo único que funciona es la familia que sirve de colchón atenuante del drama del paro A LGUNAS veces, cuando no entiendo lo que pasa, me pregunto: ¿será cierto que tenemos un Gobierno con su presidente, su vicepresidenta, su bicefalia económica y demás compaña? El BOE certifica su existencia, pero los hechos tienden a desmentirla. Hoy se reúne el Consejo de Ministros en una sesión en la que España se la juega. Europa reclama diligencia en la aplicación de las medidas de ajuste que están pendientes- -mayores en número y enjundia que las proclamadas- -y aquí seguimos con la terapia de la cataplasma. Algo voluntarioso que acredita la escasez de los terapeutas. ¿Se le ocurriría al que asó la manteca, límite de la mentecatez ejecutiva, convocar un Consejo trascendental y de contenidos inevitablemente impopulares al día siguiente de que la EPA lanzara el pregón del 27,16 por ciento de parados y, tras el asedio al Congreso que certifica la mutación del quimérico estado de bienestar al de generalizado cabreo? Más de seis millones de parados- -6.202.700- -que, si se mantiene el ritmo del último trimestre, pueden llegar a 7 antes de fin de año, desmienten los tímidos apuntes de esperanza que, por riguroso turno, tratan de señalar los integrantes del Ejecutivo. Si, como enseña la sabiduría popular y demuestra la Historia de España, los grandes males exigen grandísimos remedios, ¿dónde está la medicina que, oculta en silencios descorteses y astucias ratoniles, dice tener un Gobierno que no ha cumplido un solo epígrafe de su programa electoral y carece de la compostura exigible para que sepamos cuál es su plan alternativo? La gran prerrogativa de un Gobierno respaldado por una clara mayoría absoluta en el Congreso es la de mandar en el tiempo. La agenda nacional es suya y, en consecuencia, ese demoledor amontonamiento de una EPA, un asalto y un Consejo de Ministros certifica torpeza. Mucha torpeza táctica y la total ausencia de estrategia que, como le ocurre al PSOE, puede destrozar al partido político mejor instalado en la Nación. En España, según parece, lo único que funciona es la familia que sirve de colchón atenuante del drama del paro y la caducidad de sus subsidios. Aquí hay nietos que viven de la pensión no contributiva de sus abuelos y padres que han dejado su residencia de la tercera edad para, en casa de alguno de sus hijos, rescatar su jubilación y convertirla en ingreso familiar. Sin esa cohesión parental, incluso vecinal, que es fruto de la cultura y civilización cristianas, el patio nacional hubiera pasado ya de ser el escenario de un drama a servir de marco a una inmensa tragedia. ¿Un equipo incapaz de organizar su propia agenda, estará en condiciones de atajar la situación presente? Ya veremos luego las nuevas ocurrencias para el ajuste del Consejo de Ministros. Menos mal que viene un puente festivo. MONTECASSINO HERMANN INTELIGENCIA MODERNA El embajador Bar ha traído a Mérida y Cáceres a auténticos monstruos de la investigación e industria tecnológica. Lo que necesitamos A principal diferencia entre un ganador y un perdedor está en la administración de los respectivos fracasos. El segundo se dejó paralizar por sus fracasos y el entorno, el primero aprendió de los suyos para convertirse en el mejor líder posible en la búsqueda de la innovación y la excelencia. Entender esto es un salto cultural inmenso, cierto. Pero es el salto cualitativo en la actitud individual y colectiva que es imprescindible para no quedar como estatua de sal en la nueva era de la innovación y el desarrollo. Esta era que ya ha comenzado, en la que caben todos los que quieran y ofrezcan algo, pero que no parará a esperar a nadie. Fenómeno espectacular es el liderazgo que ostenta ya un país muy especial, Israel. ¿Cómo es posible que este diminuto país, de superficie menor que la Comunidad Valenciana, tenga hoy más empresas en el Nasdaq que Europa, Japón, China, Singapur, India y Corea juntas? En un diminuto país cuyo suelo era desierto, sin recursos naturales, sin agua, aislado y rodeado por vecinos que son mortales enemigos. En un país que pasó en 65 años de 600.000 a 8 millones de habitantes. Y que desde esa cultura de la adversidad ha generado una actitud común volcada en la superación, en la imaginación y el riesgo que ha demostrado ser el equipamiento intelectual y emocional ideal para los retos en esta nueva economía de la tecnología. Desde su fundación, el único capital de que ha L dispuesto Israel ha sido el humano. Y se especializó en extraer el máximo beneficio del mismo. En perfecta identificación y simbiosis con la educación judía del cuestionamiento en el aprendizaje, las nuevas generaciones israelíes son jóvenes sin miedo a fracasar porque saben volverán a intentarlo, sin miedo a preguntar, imaginar y fantasear, ni a cambiar, a viajar ni a luchar por lo propio. Todo lo que tuvieron que hacer sus generaciones anteriores para sobrevivir, desde la maximización del goteo en un kibutz al trabajo en equipo y conocimiento psicológico que dan los dos años de convivencia en el servicio militar obligatorio, todo se aplica a invención y tecnología. La reinversión constante en investigación y los modelos de sinergias de universidades y empresas start up de tecnología, con los mecanismos de riesgo compartido y política de propiedad intelectual, han hecho de todo Israel un gran parque tecnológico. Visión científica interdisciplinaria, oportunidad de riesgo, infraestructura y libertad. En una inmensa marmita de pensamiento y ciencia en la que se funden y cocinan sin cesar ideas, materiales y leyes físicas para proyectos y productos. Esto es una síntesis de los mensajes capitales del Foro de Innovación y Crecimiento, tan original como bien concebido por sus iniciadores, el presidente de Extremadura, José Antonio Monago, y el embajador de Israel en España, Alon Bar. Llegaron a la idea gracia al éxito editorial como bestseller del New York Times del libro Start- Up Nation El subtítulo, la historia del milagro económico en Israel no transmite la fuerza del fascinante relato de los autores Dan Senor y Saul Singer con diversos ejemplos sobre el triunfo de imaginación, talento, ingenio, superación y excelencia, pero también de otras cualidades como serenidad, amistad, trabajo en equipo, generosidad, coraje e intuición. El embajador Bar ha traído a Mérida y Cáceres a auténticos monstruos de la investigación e industria tecnológica. Y hubo intervenciones antológicas. Sobre actitud, educación. pensamiento, ciencia, política, bienestar. Hubo inteligencia moderna en Cáceres. Formación humana, que es lo que, desesperadamente, necesitamos. Mientras, PSOE e IU en otro siglo, ninguneando con sus mezquindades antisemitas. Menos Rodríguez Ibarra, claro, que una vez más demostró que él sí reconoce lo importante.