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ABC VIERNES, 26 DE ABRIL DE 2013 abc. es ENFOQUE 5 Elena Valenciano, Óscar López y Soraya Rodríguez durante el desayuno en el que se anunció que el secretario general será elegido en primarias EFE Primarias por sorpresa La chistera JAIME GONZÁLEZ Algo muy gordo está pasando en Ferraz cuando como quien no quiere la cosa Óscar López anunció ayer que el secretario general del PSOE será elegido en primarias por los militantes del partido. Hasta ahora, la consigna era no toca de manera que el sorpresivo anuncio del número 3 en un desayuno informativo revela el carajal interno del socialismo español. Cambiar de estrategia durante un zumo y un café refleja no solo improvisación, sino lo que es mucho más grave debilidad. En lugar de hacer frente a la rebelión de los socialistas gallegos con un puñetazo en la mesa, Rubalcaba el increíble hombre menguante ha optado por una maniobra de distracción que no oculta su falta de liderazgo. En realidad, la huida hacia ninguna parte de la dirección socialista provoca cierta melancolía, porque si un interino como Pachi Vázquez, vapuleado en las urnas en Galicia, es capaz de doblarle el pulso al secretario general es que las cosas están mucho peor de lo que presumíamos. Ahora se entiende el déjà vu de los billetes de 500 euros o la salida de pata de banco contra la Iglesia católica: no eran más que coartadas para desviar la atención y evitar que reparáramos en la conmovedora desnudez de los máximos responsables de un partido donde una pulga es capaz de devorar al perro flaco. Supongo que muchos socialistas sentirán nostalgia de aquellos tiempos en los que el PSOE era el reflejo de sus siglas, porque ahora no se tiene en pie ni la P mayúscula. Su decadencia resulta insoportable, incluso para quienes nunca hemos sido de izquierdas. Al fin y al cabo, la memoria no entiende de ideologías. Echar la vista atrás me provoca un sentimiento de amargura. Y no porque cualquier tiempo pasado sea mejor, sino porque ver a Óscar López sacar un conejo de la chistera durante un desayuno me confirma que el socialismo patrio está para sopitas y buen vino. O para zumitos y un cruasán.