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ABC MIÉRCOLES, 17 DE ABRIL DE 2013 abc. es familia FAMILIA 55 Síntomas de alarma La psicóloga de la Fundación Proforpa Isabel Menéndez Benavente, en su trabajo Las nuevas adicciones infantiles estima que un adolescente es adicto a internet cuando aparecen tres o más de los siguientes síntomas: Siente gran satisfacción y euforia cuando está frente al ordenador o la consola. Piensa en internet o los videojuegos cuando está haciendo otras cosas. Miente sobre el tiempo real que pasa conectado a la red o a un videojuego. Descuida la vida de relación, especialmente con la familia, el estudio, los amigos... Está inquieto o angustiado cuando no está conectado a un chat. Intenta cortar con el ordenador sin conseguirlo. Duerme menos: navega y chatea más durante la noche. Extrema irritabilidad cuando se le interrumpe o se le niega el acceso. Abandona las obligaciones y aficiones. Casi no sale los fines de semana, se queda en el ordenador. Reproches debidos al uso de la Red, sobre todo por parte de familiares y amigos. Descuida su propia salud, no come o no cena. En casos extremos: alteraciones físicas causadas por las horas que está delante de la pantalla: ojos secos o lagrimeo, dolores de cabeza, de espalda, de muñeca... cluso pueden desarrollar conductas agresivas. Llegadas estas situaciones el menor ya es adicto a internet, y les ocurre a 1,5 chavales de nuestro país. El riesgo de la adicción pesa sobre muchos. De hecho, el estudio ha venido a demostrar que los adolescentes son los que más usan de forma abusiva las redes sociales; en concreto, casi el 40 se conectan a ellas a diario y durante más de dos horas, una práctica que les pone en serio peligro. Drunkorexia nuevo trastorno alimentario Se extiende entre las jóvenes la tendencia a comer menos para compensar el alcohol TERESA DE LA CIERVA MADRID Efectos demoledores A pesar de este preocupante panorama, el presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas, aconseja conservar la calma. La mayoría de los chicos- -asegura- -superan por sí mismos esta primera etapa en la que se sienten fascinados por internet. Es cuando muestran señales preocupantes de adicción pero aún no son adictos afirma. Los que terminan siéndolo necesitan ayuda profesional, aparte de la de la familia. Lo difícil es determinar cuándo un adolescente o joven ha cruzado la línea roja y es adicto a la Red, porque ya es habitual- -como afirma Juanma Romero, fundador de Adicciones Digitales- -que los chavales estén un día o un fin de semana encerrados en casa, enganchados a los videojuegos y que solo duerman un par de horas Nuevos hábitos que empiezan a tener efectos demoledores en los chicos: Se vuelven uraños, les cambia el carácter, no se quieren relacionar con los demás, solo lo hacen online, les cuesta mucho trabajo esa relación de tú a tú, pero con el teclado lo hacen perfecto. Eso tendrá consecuencias en su futuro, en su capacidad para empatizar, para relacionarse en un entorno laboral, con sus compañeros y sus jefes... asegura Romero. La tendencia a dejar de comer durante horas para compensar las calorías ingeridas con las bebidas alcohólicas se está extendiendo, sobre todo, entre las chicas jóvenes, que son las que primero se preocupan por adelgazar. Varias publicaciones se han hecho eco de este comportamiento insano, y podría incluirse dentro del grupo de los trastornos de la conducta alimentaria. La drunkorexia (del término inglés drunk -estar bebido- -y el sufijo orexia -apetito- surge porque los jóvenes de hoy, dadas las calorías que tiene el alcohol, deciden que, entre comer o beber, prefieren la segunda opción. Si tenemos en cuenta que una lata de cerveza supone 110 calorías y un vaso de vino unas 80, y que un combinado supera las 200, muchos adolescentes a dieta escogen estas bebidas frente el plato de garbanzos. El asunto es doblemente preocupante en las mujeres, ya que el hígado femenino sufre más por el alcohol, aunque ingiera menos cantidad y duran- te un tiempo más corto que el hombre. Bebiendo la misma cantidad que un varón, la sangre de una mujer absorbe entre un 30 y un 50 más. El corazón es también más vulnerable, y con un 60 menos de alcohol puede sufrir la misma cardiopatía. Es fundamental alertar sobre este trastorno, ya que es una enfermedad poco conocida, que se padece en silencio y es difícil de identificar por el entorno. Como la bulimia o anorexia, es peligrosa a nivel nutricional, funcional y cognitivo, provocando situaciones de desnutrición severa y un incremento del daño hepático explica el doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad. Signos de aviso Como prevención, el doctor Caballero aconseja a los padres que desde las edades más tempranas de la adolescencia tengan una buena comunicación con sus hijos, pero sobre todo alertarles y hablarles sobre los efectos y el peligro del consumo de alcohol. En casos en los que los padres observen conductas poco frecuentes y raras en sus hijos, deberán acudir a un psicólogo, a un nutricionista y al médico de cabecera Los signos de alarma que avisan de que una persona puede estar cayendo en la drunkorexia son: carácter agresivo y poco afable con la familia y el entorno cercano; no realiza las comidas en familia; bajada de peso importante en poco tiempo y muestra de signos de obsesión con el peso; deterioro físico, como la cara hinchada o la piel alterada; y consumo de alcohol elevado para relajarse y divertirse. Cambio de hábitos Para Sergi Banús existe una señal inequívoca ante la que preocuparse: Cuando el niño cambia los hábitos diarios: si pierde interés por series de televisión que le gustaban, o actividades que antes eran gratificantes o por los amigos, o cambia hábitos de sueño o de alimentación, o tiene cambios de comportamiento, no quieren salir los fines de semana Se pueden prevenir estas situaciones, coinciden los expertos. Los padres deben dar a conocer a los hijos una serie de límites y normas que cumplir desde el primer momento en que se conectan a la Red. Y respetarlos a rajatabla- -aconseja Juanma Romero- Hay que establecer un horario durante el día para usar el ordenador, nunca por la noche, y supervisar cuando lo necesiten para hacer deberes. Tampoco hay que dejarles ir con el móvil a la cama Al igual, Guillermo Cánovas cree que los padres deben mantener dos principios elementales a la hora de que los chicos usen esta herramienta: regular el tiempo que están en internet y promover, además, otras alternativas de ocio (relaciones con amigos, deportes, salidas... Consecuencias El hígado de una mujer sufre más por el alcohol, aunque ingiera menos cantidad que un hombre caso extremo, para aislarse del mundo y engancharse a la Red. En España, un reciente estudio del Centro de Seguridad en Internet Protégeles (financiado por la Unión Europea) advertía de que más de 350.000 (21,3 chicos españoles de entre 14 y 17 años están desarrollando alguna conducta adictiva a internet: dejar de ver a los amigos o no mostrar interés por actividades que antes les encantaban, no querer hablar con el resto de la familia, o estar más irascible que de costumbre, o negarse a cenar todas las noches, o dormir mal o descuidar su higiene... Está empezando a surgir una versión del hikikomori que tiene su raíz en la adicción a internet asegura el psicólogo Sergi Banús. El estudio reveló que los españoles son los adolescentes europeos que tienen mayor riesgo de obsesionarse con la Red y sufrir sus consecuencias: desde depresión y estados de ansiedad hasta incapacidad para mantener relaciones con sus iguales, o in- Los combinados también les sirven para sustituir la comida GOGO LOBATO