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50 SOCIEDAD MIÉRCOLES, 17 DE ABRIL DE 2013 abc. es sociedad ABC Hay futuro Las investigaciones de Warwick se recogen en el libro Hay futuro. Visiones para un mundo mejor editado por BBVA, en el que participan una veintena de especialistas de diferentes disciplinas para dibujar cómo serán las próximas décadas. ÁNGEL NAVARRETE Kevin Warwick, ayer en Madrid, en la sede del BBVA en Madrid Conecté mi cerebro con el de mi mujer y fue más íntimo que el sexo ENTREVISTA Kevin Warwick Profesor de Cibernética Apodado capitán Cyber experimenta con la unión de la mente y las máquinas y cree que en el futuro el cuerpo humano ya no será necesario JUDITH DE JORGE MADRID Su apuesta Debemos investigar cómo mantener vivo el cerebro sin necesidad del cuerpo tema nervioso a sistema nervioso. Fue la primera comunicación de ese tipo. ¿Qué fue lo que sintió? -Fue algo muy íntimo, incluso más que el sexo. Creo que ese tipo de comunicación, cerebro a cerebro a través del pensamiento, será la que exista en el futuro, y será mucho más rica. ¿No necesitaremos el lenguaje? Va a desaparecer, porque da vergüenza de lo pobre que es. ¿Qué ventajas nos dará enchufar nuestros cerebros a un ordenador? -Se puede beneficiar a enfermos de párkinson, epilepsia, esquizofrenia... Pero a mí, lo que más me ilusiona es la idea de la mejora. ¿En qué sentido? Kevin Warwick, profesor de Cibernética en la británica Universidad de Reading, llega con el jersey remangado. Hace calor en Madrid. Tentador fijarse en sus brazos y buscar las cicatrices. Son el recuerdo de haber investigado con su propio cuerpo, así que las muestra como heridas de guerra. Una de ellas, casi invisible, en el antebrazo izquierdo, es la señal de un primer implante con el que fue conectado al ordenador de un edificio- cuando entraba las luces se encendían solas y se abría la puerta rememora. La otra, más grande, en la muñeca, un costurón que le quedó tras dos horas de ci- rugía para colocar un chip con el fue capaz, desde Nueva York y con las señales eléctricas de su cerebro, de mover un brazo robótico en Inglaterra. Y eso solo es el comienzo. Usted ha sido el primer cyborg de la Historia. Puede decirse que sí. El primer implante fue bastante sencillo, pero divertido. El edificio y yo éramos un único sistema. El segundo fue más profundo, tuve un sentido ultrasónico como un murciélago. Eso significa que en el futuro el cerebro y el cuerpo no tienen que estar en el mismo lugar. También ha conectado su cerebro con el de su mujer. -Lo más fascinante. Los dos recibimos un implante y enviamos señales de sis- Aumentar la memoria, las capacidades matemáticas, los sentidos... Los ordenadores pueden entender en muchas dimensiones y el cerebro humano piensa en tres. Quizás podríamos viajar como en Star Trek. Trabaja en la creación de un cyborg con neuronas humanas. Gran parte de lo que hemos hecho ha sido con neuronas de rata porque son mucho más fuertes. De las neuronas humanas hemos sacado cultivos para hacerlas crecer y las hemos enlazado con un cuerpo robótico. Ahora investigamos cómo aprenden y las comparamos con las de las ratas. Pretendemos añadir neuronas frescas y ver si el cerebro es capaz de aceptarlas. ¿Cuándo habrá un robot con un cerebro parecido al humano? En diez años podríamos contar con un robot con el mismo número de células cerebrales que un ser humano. Ya tenemos cerebros con 30 millones de neuronas de rata y eso lo tenemos que ampliar a 100.000 millones. ¿Cómo serán esos cyborgs? El cuerpo humano ya no es necesario. Si pudiéramos deshacernos de él viviríamos mucho más. Los cyborgs tendrán cuerpos tecnológicos con ce-