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18 ESPAÑA Caso Blanque o Tumulto a las puertas del Tribunal MIÉRCOLES, 17 DE ABRIL DE 2013 abc. es españa ABC El juicio más mediático termina con Isabel Pantoja insultada, desvanecida y arrastrada hasta su automóvil El paseíllo más degradante E. CODINA MÁLAGA U n juicio mediático, con un epílogo acorde al mismo. Isabel Pantoja llegó ayer muy temprano para conocer la sentencia del caso que la ha sentado en el banquillo. Delgadísima, tal y como ha lucido durante todo el juicio, llevaba sus características gafas de sol y el pelo recogido. Estaba acompañada por sus abogados y un círculo de íntimos, entre ellos su hermano Agustín. Estuvo en el interior de la Ciudad de la Justicia de Málaga tres horas y abandonó el edificio con el gesto torcido, aunque intentando esbozar una sonrisa para los seguidores que le mandaban mensajes de ánimo. Pero la salida fue un caos. La Policía se vio desbordada y no pudo controlar la nube de cámaras y el tumulto creado junto al automóvil de la cantante, que fue arrastrada y acabó aparentemente desvanecida en el asiento posterior del vehículo. Vestida con pantalón azul marino y blusa estampada, se cubría los hombros con un chal. En la puerta de la sala de juicios solo se relacionó con su grupo de amistades y, ya en el banquillo, escuchó impasible su condena a dos años de cárcel por blanqueo de capitales. En la silla contigua a la suya, vacía, la que la separaba del empresario José Miguel Villarroya, su bolso y una botella de agua. Pantoja sólo bajó la cabeza cuando escuchó la cuantía de la multa, de 1,14 millones de euros, pero apenas hizo más gestos. Manos al rostro A pocos metros, Maite Zaldívar se llevó las manos al rostro cuando la magistrada ponente de la sentencia, Carmen Soriano, dijo que había sido condenada a tres años, tres meses y un día de cárcel y a una multa de 2,48 millones de euros. Como siempre, Zaldívar estuvo acompañada de su pareja, Fer- nando, y entre el público estaban las dos hijas que tiene con Julián Muñoz, quien se fundió en un abrazo con ellas al verlas nada más llegar, apenas un cuarto de hora antes de la hora en que estaba citado. Iba solo, como siempre. Pantoja estaba aún en la sala de vistas cuando la fiscal Anticorrupción pidió al tribunal el ingreso en prisión inmediato del exalcalde de Marbella. Alegó que existía riesgo de fuga y reiteración delictiva. Cuando se fue, el tribunal aún deliberaba su decisión, y la artista se dirigió sin saberlo hacia un particular infierno. Colgada del brazo de sus abogados, José Ángel Galán y Graciela Otondo, la cantante atravesó los pasillos con la cabeza alta, pero con el reflejo en la cara de lo que había pasado dentro. Previsiblemente no entrará en prisión porque no tiene antecedente penales, pero ella siempre ha defendido su inocencia y un tribunal ha dicho ahora que cometió múltiples actos de blan- Unidos por el amor... al dinero JULIÁN MUÑOZ EXALCALDE DE MARBELLA ticorrupción para solicitar ayer su ingreso en prisión, unido al riesgo de fuga. El tribunal no tardó mucho en decidir que atendía la petición del Ministerio Público y el exregidor ha vuelto a dormir a la sombra. Julián Muñoz entró en el Ayuntamiento de Marbella en 1991, con la llegada del Grupo Independiente Liberal (GIL) Fue concejal raso y poco a poco subió en el escalafón del partido del fallecido Jesús Gil, que lo eligió como sucesor tras la caída en desgracia de Pedro Román. Primero ejerció como alcalde accidental, por las prolongadas ausencias y estancias del jefe en Madrid, y las urnas lo hicieron regidor titular en mayo de 2003, tras un sonado rifirrafe con el que había sido su mentor que casi los separa políticamente. Poco duró Muñoz en el cargo. En agosto de ese mismo año se presentó una moción de censura contra él, con concejales del PSOE, el PA y de su propio partido, que le arrebató la vara de mando y el sueño de la Alcaldía. Y a Isabel Pantoja, la intención de ejercer como primera dama de Marbella. Se inició entonces un gobierno tripartito que derivó en marzo de 2006 en la operación Malaya, FRANCIS SILVA El sucesor de Gil que acumula medio centenar de condenas Perfil E. C. Hubo un tiempo en que Julián Muñoz era el personaje público más conocido de España, por delante incluso del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Empezó a despuntar tras suceder a Jesús Gil en la Alcaldía de Marbella, pero la fama se la dio su romance con Isabel Pantoja, su sonada separación de Maite Zaldívar y las infinitas causas judiciales. Entró en prisión tras ser detenido por el caso Malaya y permaneció entre rejas cerca de tres años, tras cumplir las condenas que le depararon los delitos urbanísticos. Ayer volvió a la cárcel por orden de la Sección Segunda de la Audiencia de Málaga tras ser penado con siete años de reclusión por blanqueo y cohecho. La sentencia del caso Blanqueo enumera más de un centenar de causas de distintos juzgados de Marbella en las que Muñoz está imputado, además de 52 sentencias por distintos motivos. Precisamente, esa reiteración delictiva fue uno de los argumentos utilizados por la Fiscalía An- la primera gran causa contra la corrupción municipal del país. Muñoz está pendiente de sentencia por este caso, cuyo juicio se prolongó durante cerca de dos años y 200 sesiones. Se enfrenta a una petición fiscal de 10 años de prisión por, presuntamente, haber recibido sobornos de Juan Antonio Roca, que está también en prisión y es considerado el cabecilla de la trama. Han tenido los dos con los años una relación complicada que ha variado según los intereses. Antaño enemigos, Muñoz fue prácticamente la única persona a la que Roca no señaló como receptor de sobres durante el juicio. Otra vez al banquillo Volverán a verse las caras mañana mismo en la Audiencia Nacional, donde arranca la vista oral por el conocido como caso Saqueo II, que trata de dirimir el presunto desvío de 41 millones de euros de las arcas públicas de Marbella entre 1994 y 2001. Es continuación del Saqueo I, en el que Roca ya fue condenado. Muñoz se enfrenta en este caso a una petición de la Fiscalía de 13 años y medio de prisión. El exalcalde también está pendiente de que el Tribunal Supremo revise la sentencia del caso Minutas en la que la Audiencia de Málaga lo condenó a siete años y medio de cárcel, la misma pena impuesta el presidente del Sevilla FC, José María del Nido. Su horizonte penal, pues, es tenebroso.