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36 SOCIEDAD Procesiones de Viernes Santo SÁBADO, 30 DE MARZO DE 2013 abc. es sociedad ABC La Madrugá brilla pese a la lluvia del amanecer Los Gitanos y la Esperanza de Triana se quedaron refugiadas pero la Macarena completó el recorrido JAVIER MACÍAS SEVILLA Antonio Abad. A las siete de la mañana empezaba a llover en Sevilla. El Gran Poder, próximo a entrar, aumentó el ritmo de paso aunque no pudo evitar que se mojaran tanto el Señor como la Virgen. El Calvario, por su parte, estaba por Molviedro, y la cofradía siguió como si nada estuviera pasando. Bendita locura macarena. Así son las cosas de la Virgen de la Esperanza. Cuando todo estaba abocado al fracaso. Cuando la desorganización de la cofradía había sido tal tras la lluvia y en el regreso a toda prisa hacia la basílica, se puso de manifiesto la dimensión de la imagen que, sin lucimien- tos de ningún tipo, chicotás interminables adornadas por los gritos y aspavientos de los responsables de la hermandad, fue capaz de convertir aquel espectáculo en algo apoteósico. El regreso de la Esperanza Macarena a su templo tras haber estado refugiada quedará grabado con letras de oro en la historia, una vez más, por la bendita locura macarena. La Madrugá estaba cogida de un péndulo minutos antes de que la Macarena anunciara que realizaría la estación de penitencia. Con los partes que se manejaban alto riesgo de lluvia a primera hora de la mañana y un porcentaje inferior durante la noche parecía complicado que hermandades como el Gran Poder, el Silencio y el Calvario se pusieran en la calle, más conservadoras en decisiones de este tipo. Sin embargo, las seis cofradías de la Madrugá, a su hora, ponían las cruces de guía en la calle, aunque algunas como el Gran Poder anticipaban que regresarían más rápido. Esa lluvia prevista para primera hora apareció y descompuso los cortejos, menos el del Silencio, que ya había entrado en San Vuelta apoteósica No fue una tromba de agua, pero sí lo suficiente como para temer por el patrimonio. Por ello, se activaron los planes de refugio previstos en las tres hermandades de capa: La Macarena se refugiaría en el Salvador y el Señor de la Sentencia en la Anunciación. Hacia este templo fueron también los pasos de los Gitanos, que estaban entrando en la Campana. El misterio de la Esperanza de Triana, por su parte, se encontraba en la Catedral y la Virgen también acudió hacia el primer templo hispalense para refugiarse. Con esta situación, y viendo que la mañana no mejoraba, Los Gitanos de-