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32 ECONOMÍA SÁBADO, 30 DE MARZO DE 2013 abc. es economia ABC Evolución del cambio dólar euro en el último año 0,85 23 07 12 Evolución del cambio yen euro en el último año 1,10 23 07 12 0,83 1,00 0,80 06 03 12 1,05 0,94 0,77 0,75 07 03 12 0,90 0,82 0,76 0,70 Mar. Abr. Fuente: Bloomberg 0,80 May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Mar. 0,70 Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Mar. ABC Las autoridades monetarias se enzarzan en un intento desesperado por volver al crecimiento Las exportaciones españolas, en el campo de batalla La guerra de divisas añade un obstáculo más al complejo camino de salida de la crisis. Tanto a nivel europeo, como español. La depreciación de la moneda se ha convertido en la última salida para alcanzar la recuperación en un momento en que organismos monetarios como la Fed o el Banco de Japón están priorizando el crecimiento y el empleo en su mandato frente a su tradicional objetivo de controlar la inflación. Pero un euro fuerte penaliza a las exportaciones europeas y también a la española, pese a que a nuestro país le beneficia a la hora de comprar bienes energéticos. Porque el impacto positivo que un euro fuerte tiene en las importaciones, y en el abaratamiento de las compras de materias primas, no compensa los obstáculos que supone para las exportaciones. Y, de hecho, la fortaleza del euro es hoy un obstáculo más para superar la recesión. La mayoría de los organismos internacionales, incluida la CE, apuntan a una caída del PIB español del entorno del 1,5 el próximo año. Guerra de divisas bajo cuerda M. NÚÑEZ, M. CUESTA MADRID adie quiere hablar de guerra de divisas pero los datos son elocuentes. El yen lleva meses en una carrera a la baja frente al dólar hasta situarse a primeros de este mes en 93,50 unidades frente al billete verde, frente a la cotización de 81,09 en que cotizaba hace sólo un año. ¿La razón? El Gobierno japonés ha incitado en los últimos meses al Banco Central de Japón a tener una mayor agresividad monetaria en los mercados, lo que se ha traducido en abundantes inyecciones de liquidez para intentar reactivar la economía y favorecer la exportación. Se trata del nivel más bajo de los últimos tres años. Otro de los países que está situando artificialmente su moneda a la baja es Estados Unidos, aunque en este caso es una operación más reciente. En julio del año pasado, 1 dólar costaba 0,83 euros y ahora cotiza a 0,77 euros. Detrás de estas depreciaciones se esconden sendas devaluaciones competitivas. O, lo que es lo mismo, un intento desesperado de volver al crecimiento aunque ello derive en una guerra de divisas La fórmula ya fue puesta en práctica durante la Gran Depresión y fue entonces cuando la profesora de la Universidad de Cambridge Joan Robinson, discípula de John Maynard Keynes, decidió bautizarla como políticas para empobrecer al vecino Ahora, tanto Japón como Estados Unidos responden a las acusaciones de estar ganando competitividad a cos- N ta de hacérsela perder a sus vecinos con el argumento de que el G- 7- -los siete países más industrializados del mundo- -emitió un comunicado el pasado mes de febrero en el que todos los países miembros se comprometían a no fijar los tipos de cambio al tiempo que condenaron la excesiva volatilidad y los movimientos desordenados de las divisas. El G- 7 está formado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. Sin embargo, la realidad se ha impuesto a los comunicados y, desde febrero, tanto el yen como el dólar han continuado su particular carrera bajista frente al resto de divisas. este país exporta suelen tener precios elevados, con lo que una ligera apreciación del euro no les repercute demasiado. En la misma línea se han manifestado también los ministros de Economía de Austria y de Luxemburgo, aliados de Berlín en esta batalla. Por lo pronto, el Eurogrupo aceptó discutir sobre el nivel del euro frente al resto de monedas en las próximas semanas, amparándose en el artículo 219,2 del Tratado de Lisboa, aunque el rescate de Chipre desvió el foco de las reuniones. Pero la realidad es que el euro se ha apreciado un 10 frente al dólar en seis meses, lo que supone que en la práctica los fuertes ajustes presupuestarios que están haciendo muchos países europeos para ganar competitividad se pueden esfumar a cuenta de la apreciación del euro. Pero el principal protagonista del debate en Europa prefiere ponerse de perfil. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha echado balones fuera al asegurar que sólo empezará a preocuparse por el nivel del euro si pone en cuestión la estabilidad de precios, uno de los principales cometidos de la institución de Francfort. Sin embargo, según sus propias palabras este es un riesgo que de momento no está en el horizonte. Terreno de batalla europeo Mientras tanto, y ya en terreno europeo, la cotización del euro también ha sido objeto de enfrentamientos dialécticos entre los diferentes Gobiernos del viejo continente. En concreto el Gobierno francés ha hecho peticiones públicas al Banco Central Europeo (BCE) para que actúe en aras de rebajar la cotización del dólar. Del lado alemán, sin embargo, no hay preocupación alguna en relación a que Japón y Estados Unidos hayan puesto en marcha la máquina de hacer billetes como se denomina coloquialmente a las operaciones de inyección de liquidez en la economía. El discurso de Berlín respecto a la petición de Francia reclama al país galo que aumente su competitividad y desista en sus peticiones de la moneda única. La realidad es que las exportaciones alemanas no sufren mucho con un euro fuerte ya que los productos que Efectos para España España no ha quedado al margen de esta guerra. Según estimaciones del Secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, la fortaleza del euro puede llegar a restar hasta medio punto al PIB español este año. El tipo de cambio adecuado y conveniente para España sería, en su opinión, del entorno del 1,10 dólares por euro, y ahora el cambio se acerca al 1,30. Porque aunque España no es el país que más exporta, pero quizá sí el que más esperanzas ha depositado en ellas. Lo cierto es que la elevada cotización del euro no se corresponde con la situación de recesión que atraviesan las principales economías europeas. Los economistas explican que, en la teoría, el valor de las divisas debería ir asociado al comportamiento de las economías. Hoy, los datos no cuadran: mientras Estados Unidos creció en 2012 un 2,2 y Japón lo hizo un 1,9 la Eurozona se contrajo un 0,5 Valor teórico El valor de las divisas debería ir asociado al comportamiento de las economías Protección Las exportaciones alemanas resisten un euro fuerte porque se trata de productos de gama alta