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24 INTERNACIONAL SÁBADO, 30 DE MARZO DE 2013 abc. es internacional ABC Máxima tensión al preparar Corea del Norte sus misiles contra EE. UU. Kim Jong- un convoca una reunión de emergencia por las maniobras de dos B- 2 en Corea del Sur PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL EN PEKÍN Para el joven dictador de Corea del Norte, Kim Jong- un, ha llegado la hora de ajustar las cuentas con los imperialistas de Estados Unidos Según la agencia estatal KCNA, así se lo ha hecho saber a sus generales, a los que convocó ayer en una reunión de emergencia después de que dos bombarderos invisibles B- 2 participaran el pasado jueves en unas maniobras conjuntas con el Ejército de Corea del Sur. Rompiendo el secretismo habitual en este tipo de misiones, el Pentágono había desvelado que dichos aviones, que tienen capacidad para transportar bombas atómicas, volaron desde su base en Misuri para lanzar proyectiles de fogueo en un campo de tiro ubicado en una isla de Corea del Sur. En plena escalada de la tensión, dicho anuncio ha enervado a Kim Jong- un, que ha ordenado poner sus misiles en alerta y tenerlos preparados para atacar las bases estadounidenses en Corea del Sur, en sus islas del Pacífico, como Guam y Hawai, y en propio suelo norteamericano. Las fotos distribuidas por la agencia KCNA muestran a Kim Jong- un y sus generales en una sala de mando, en cuya pared se ve un mapa con el plan de ataque a cuatro ciudades estadounidenses: Honolulu, Austin, San Diego y Washington. Conociendo al régimen norcoreano, parece tratarse más de una imagen meramente propagandística para meter miedo que de un burdo descuido. Con el envío de los bombarderos B- 2, que volaron 10.500 kilómetros, la Administración Obama pretende lanzar un serio aviso a Kim Jong- un, quien desde el pasado mes de febrero, cuando llevó a cabo su tercer ensayo nuclear, renueva sus amenazas cada día con distintas provocaciones y bravuconadas. Además de difundir vídeos propagandísticos simulando ataques devastadores contra la ciudad de Nueva York y el Capitolio, ha cortado las comunicaciones con Corea del Sur tras anular el armisticio vigente entre ambos países desde el final de la guerra hace 60 años. En teoría, las dos Coreas siguen levantadas en armas porque jamás llegaron a firmar un tratado de paz para poner fin a la contienda, primer en- En la imagen, Kim Jong- un, con sus generales, estudia los posibles planes de ataque a EE. UU. frentamiento de la Guerra Fría y cuya última frontera aún sigue en pie en el Paralelo 38. La preocupación y el enojo del régimen estalinista de Pyongyang se debe fundamentalmente a que con sus singulares alas de murciélago, los bombarderos B- 2, invisibles al radar, son una de las más sofisticadas armas con que cuenta el Pentágono porque pueden volar bajo y penetrar las defensas antiaéreas del enemigo sin ser detectados. Se supone también que su puntería es la más mortífera de todos los bombarderos estadounidenses, pero fue precisamente un proyectil lanzado por un B- 2 el que en 1999 cayó sobre la Embajada de China en Belgrado durante los bombardeos de la OTAN sobre la Yugoslavia de Slobodan Milosevic. REUTERS Guerra de propaganda Pyongyang ha mostrado a su líder y sus generales en una sala con un mapa con ciudades estadounidenses Posibles incidentes Aunque es improbable que Corea del Norte ataque, el riesgo de incidentes como el de Yeongpyeong es alto Improbable ataque Los expertos creen, con todo, bastante improbable que Corea del Norte se atreva a atacar a EE. UU. pero la tensión creciente podría provocar algún incidente, como ocurrió con unos ejercicios de tiro que acabaron con el bombardeo de la isla surcoreana de Yeongpyeong en noviembre de 2010, en el que murieron dos solda- dos y dos civiles. La Casa Blanca intenta transmitir dos mensajes: mostrarle a Corea del Norte la amenaza de su paraguas nuclear para disuadirla de sus provocaciones y decirle a Corea del Sur que no necesita armas atómicas porque es su aliado explica a ABC Kim Tae- woo, director del Instituto de Corea para la Unificación Nacional (KINU) Aunque asegura que ninguna de las dos Coreas quiere la guerra, y menos el Sur para no perder su prosperidad económica lo que si cree posible es que ocurra algún incidente como el de la isla de Yeongpyeong o el hundimiento de la fragata Cheonan en marzo de 2010, en el que perecieron 46 marineros. Aunque Seúl atribuyó el naufragio a un torpedo norcoreano tras una investigación que duró varios meses, Pyongyang siempre ha negado su responsabilidad.