Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 ESPAÑA SÁBADO, 30 DE MARZO DE 2013 abc. es españa ABC PAÍS VASCO Urkullu asume ya que no podrá aguantar sin alianzas políticas I. REYERO BILBAO El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, escucha a Alicia Sánchez- Camacho YOLANDA CARDO El PP tienta a CiU para mantener el diálogo y mejorar la financiación en la reivindicación de una mejor fiCon las finanzas al aunque formalmente sin límite, la presión sobre nanciación, la consulta soberanista. renunciar a Mas para adoptar una las aventuras línea moderada crece Tememoscualquier caso, como un Se adivina, en ÀLEX GUBERN BARCELONA Cuando el 20 de septiembre, tras la multitudinaria manifestación de la Diada, Artur Mas acudió a Madrid a entrevistarse con Mariano Rajoy, lo hizo envalentonado y aparentemente con una oferta de pacto fiscal. Un todo o nada en materia de financiación al que el presidente del Gobierno dijo no de manera rotunda, lo que luego sirvió a Mas de excusa para poner en marcha su proceso de transición nacional La demanda de un nuevo modelo de financiación que sacase a Cataluña del régimen común para adoptar una fórmula singular, emulando al régimen foral, ha sido el motor de la política catalana en los últimos años, algo que desde el nacionalismo, tras la marcha del 11 de septiembre, enseguida se dio por superado en aras de objetivos más ambiciosos. Transcurrido medio año desde esos días decisivios- -con adelanto electoral y gobierno a dos con ERC de por medio- -Mas parece que, lentamente, podría intentar regresar a la casilla de salida, es decir, al discurso centrado giro forzado. Con las finanzas de la Generalitat al borde de la quiebra, los préstamos del Gobierno vía FLA y el anuncio de que se relajará para las Comunidades Autónomas el techo de déficit para 2013 han sido las únicas buenas noticias para la Generalitat en las últimas semanas. La sensación de que se entreabre una puerta y que, más allá, el Gobierno está dispuesto a discutir sobre un nuevo modelo de financiación autonómico, aunque no sólo para Cataluña, ofrecen a Mas una vía de salida, aunque a riesgo de enojar a sus socios de ERC. En el fondo, una mayoría de catalanes estamos por una mejora de la financiación y tememos cualquier otra aventura explicaba hace pocos días a este diario un importante empresario catalán. Esta corriente de opinión, y la posibilidad de que la presión de los empresarios ayude a Mas a adoptar una posición más moderada es la que quiere aprovechar el PP catalán. Tal y como se anunció, por ejemplo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, viajará a Cataluña tras las vacaciones de Semana Santa para explicar al empresariado cómo se pretende armar este nuevo modelo de financiación, y por las mismas fechas también visitará la comunidad la ministra de Empleo, Fátima Báñez. En esta línea se expresaba ayer en una entrevista a Efe la presidenta de los populares en Cataluña, Alicia Sánchez- Camacho, que conminaba a Mas a aprovechar la predisposición del Gobierno a flexibilizar el déficit para negociar también un modelo de financiación singular para Cataluña. Según recordó Sánchez- Camacho, Rajoy ha rechazado siempre el pacto fiscal, pero consideró que no todo pasa por este modelo, sino que hay otras alternativas realistas, ambiciosas y profundas El lendakari, Iñigo Urkullu, ha tomado ya consciencia de que la oposición tiene intención absoluta de tumbar sus presupuestos en el trámite parlamentario que se iniciará en abril, asestándole así la primera gran derrota política de su mandato. El PNV, que en su vuelta al poder tras cuatro años de paréntesis socialista apostó por formar un goIÑIGO URKULLU bierno en minoría, con apenas 27 de los 75 escaños, mira ya a otoño para explorar un acuerdo de legislatura que le dé cierta estabilidad, consciente de que su enorme soledad en la peor coyuntura de todas, con unos presupuestos menguantes y la economía vasca paralizada, le incapacita para terminar la legislatura. La venganza del PSE Ni Bildu, con el que mantiene profundas discrepancias en el modelo socio- económico (la izquierda abertzale apuesta por el socialismo bolivariano) ni el PSE (que por primera vez en la etapa democrática se niega a ser el bastón útil del PNV, dolido por la hostilidad de los nacionalistas durante el mandato de Patxi López) parecen dispuestos a retirar su anunciada enmienda a la totalidad. Solo el PP, que comparte receta económica similar, se muestra más proclive a arrimar el hombro a Urkullu, siempre que el Ejecutivo se centre en lo prioritario -salir de la crisis- y se deje de amagar con rutas soberanistas, como la que Sabin Etxea sacará mañana del cajón para animar a sus bases durante la celebración del Aberri Eguna o día de la patria vasca. Y es que el PNV que ahora preside Andoni Ortuzar apostará por institucionalizar el llamado derecho a decidir imitando la senda de Artur Mas en Cataluña. Ahí solo converge con Bildu, ya que el PSE, al contrario que sus compañeros catalanes, es contrario a plantear una consulta fuera de la legalidad. Asfixiado por la caída de ingresos, Urkullu mira a La Moncloa para lograr que el Gobierno de Rajoy flexibilice su objetivo de déficit, fijado en el 0,7 por ciento en 2013. Como Artur Mas, también buscará el balón de oxígeno que supondría alcanzar un acuerdo favorable con Madrid a la hora de negociar la cantidad pendiente del cupo vasco. Sistema asimétrico En este sentido, la presidenta del PPC señaló que, en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, el ministro de Hacienda ya marcó unos indicadores al plantear objetivos de déficit asimétricos entre las Comunidades Autónomas. Que el Gobierno valore este sistema asimétrico en el déficit abre el camino a una negociación para un modelo de financiación singular para Cataluña remarcó la dirigente del PPC, en línea con el programa electoral de su partido, que plantea este escenario aunque sin sacar Cataluña del régimen común. Sánchez- Camacho Pide a Mas que aproveche la disposición del Gobierno para negociar un nuevo modelo de financiación Presión empresarial El deshielo en la relación Generalitat- Gobierno incrementa la presión de los empresarios