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MARTES 26.3.2013 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.518 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. 13132 8 424499 000013 EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO Monjas teletorrijas Las religiosas cistercienses del Monasterio de San Clemente en Sevilla se lanzan al comercio electrónico LAURA DANIELE MADRID IGNACIO RUIZ- QUINTANO EL ESCRACHE De padecer un escrache, antes que la mirada de Ada Colau elegiría una fuente de torrijas de Almudena Grandes L a Semana Santa no solo huele a incienso. Un intenso perfume a almíbar, vino y miel alimenta desde hace días la ilusión por salir adelante de las pocas hermanas cistercienses que quedan en el Monasterio de San Clemente en pleno corazón de Sevilla. La crisis económica también ha golpeado a sus puertas empujando a límites insospechados aquel voto de pobreza que estas religiosas profesaron en su día cuando decidieron optar por la vida contemplativa. De un tiempo a esta parte, sus ingresos se han visto reducidos a la jubilación que perciben las hermanas mayores de la comunidad, la venta de sirios para las primeras comuniones y las teletorrijas El edificio es muy grande y no nos llega explica una de las religiosas más jóvenes, la hermana María Isabel. En el convento además no hay calefacción. Nos ponemos más ropa y así pasamos el invierno Lejos de desanimarse, esta pequeña comunidad de 20 hermanas han hecho de la necesidad virtud y han montado un pequeño obrador en el que llegan a producir cientos de torrijas al día y que venden a través de la página web www. monasteriosyconventos. com. Nunca imaginamos vender torrijas por internet, pero nos propusieron la idea y la verdad es que está funcionando muy bien comenta sor Isabel, encargada del obrador. En esta tienda on line no solo se pueden encontrar las torrijas de leche de las hermanas cistercienses, sino también lo mejor de los productos artesanales que se fabrican en los monasterios españoles. La singular iniciativa surgió hace tres años de la mano de la Fundación Amplexus. Los patronos de nuestra fundación decidieron montar este proyecto para ayudar a los conventos, ya que muchas veces por su estilo de vida pasan desapercibidos para gran parte de la sociedad explica Joaquín Portillo, jefe de colaboraciones de la fundación. Esta organización sin ánimo de lucro se encarga de llevar a domicilio todos los dulces que hacen los religiosos y que antes solo se podían adquirir a través del torno, la única vía de contac- E Una receta casera Las hermanas utilizan un pan de molde especial para torrijas porque es más apretado y absorbe mejor el huevo y la leche. Después de freírlas, las empapan en almíbar y miel. El producto tiene una caducidad de seis días, lo justo para darle tiempo a llegar a los hogares. Utilizamos ingredientes sencillos pero el resultado final es exquisito dice Sor Isabel. JOSÉ GALIANA to con el exterior que tienen los religiosos contemplativos. Los ingresos generados por las ventas de estos productos los devuelve a los propios monasterios, asegurándoles unos recursos que solucionan sus necesidades cotidianas. En total unos 20 conventos se han unido a esta red en toda España. Los dulces además son totalmente artesanales, muy ricos y no hay nada industrial De eso no hay lugar a dudas a la vista de la chef que prepara el postre más típico de la Semana Santa. La receta la aprendí de la madre superiora y es muy sencilla. El único secreto es el amor con el que se hacen bromea Sor Carmen. Para hacer esta receta, la hermana utiliza un pan de molde especial para torrijas porque es más apretado luego las pasa por leche y huevo y las pone a freír. Una vez terminadas, las empapa en almíbar y miel. Las hermanas del convento las prefieren de vino. Así las tomamos cada Jueves Santo y están buenísimas Para las religiosas poder vender sus torrijas por internet es más que una fuente de ingresos. Les permite poder seguir adelante con su vocación. Orar por las necesidades del mundo y de la Iglesia. l escrache es palabro argentino, un recurso de la democracia popular contra la democracia liberal o burguesa, matonismo progresista, el cobrador del frac con master en psicoanálisis. Al decir del Séneca, al cobrador del frac se lo sacó de la manga un tarambana jerezano que fundó en La Habana una Agencia para el cobro de cuentas difíciles cada cuenta era llevada al deudor por un negrito vestido con frac colorado y pantalones verdes. La agencia terminó cuando un deudor, en vez de dispararse en la sien, disparó contra el negrito. Mas el escrache es mobbing de izquierdas, y la izquierda carece de humor. La izquierda está en la pompa con barbas de la ciencia. La izquierda sevillana lee Los errores científicos de la Biblia y organiza la fiesta del Anti- Cristo al paso de las cofradías de Semana Santa. Científicamente, además, el escrache tendría que ver con una forma de mirar. En el lenguaje de los sueños, el ojo simboliza al pene: es un arma sádica, al decir de Freud. A la segunda oleada de vieneses freudianos pertenece Otto Fenichel, psiquiatra de cuyo dry martini a base de psicoanálisis y marxismo salió la teoría de que el instinto escopofílico, por el cual alguien obtiene un placer sexual a través de la mirada, conlleva impulsos sádicos, de donde se deduce que el acto de mirar puede llegar a ser un forma de destrucción. Uno no es muy de psicoanálisis, pero si tuviera que padecer un escrache, antes que una mirada de coacción democrática de Ada Colau elegiría una fuente de torrijas de Almudena Grandes, grande dolorosa de la superioridad moral de la izquierda, que, pudiéndonos regalar la receta del cóctel molotov, nos ha regalado (en lenguaje científico) la receta de la torreja de don Juan de la Encina (nada que ver con el cómico y restaurador Javier Encinas Bardem) que fue el Rafael Farina del Prerrenacimiento español. Lo dice el periodismo global: El escrache es el quinto poder.