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50 SOCIEDAD LUNES, 25 DE MARZO DE 2013 abc. es sociedad ABC ¡Por favor, no os dejéis robar la esperanza! El Papa Francisco avanza por la plaza de San Pedro con una palma en la mano durante el Domingo de Ramos AFP El Papa Francisco invita a la alegría cristiana a los 250.000 fieles congregados en su primer Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro E JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL EN EL VATICANO Llamada a la alegría No seáis nunca hombres, mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo. Nunca os dejéis vencer por el desánimo l primer gran abrazo del Papa con un cuarto de millón de romanos y peregrinos tuvo lugar ayer, bajo un sol de primavera, en la misa del Domingo de Ramos, que comienza con la sugestiva bendición de las palmas desde el obelisco central de la plaza de San Pedro. Era la primera misa normal del nuevo Papa, puesto que la de Inauguración, el pasado martes, cayó en día laboral y los romanos no pudieron acu- dir a la cita. Francisco entró en la plaza en coche descubierto pero ya revestido con los ornamentos rojos para celebrar la misa. Era parte del rito, y los fieles se abstuvieron de vitorearle, pues se trataba de rezar. Al final de la misa, en cambio, el recorrido de Francisco en el papamóvil fue apoteósico. Un delirio de entusiasmo en el que besó a dos docenas de niños y a varios enfermos que le acercaron al automóvil. Por si no fuera suficiente, en un momento determinado mandó parar y se bajó para saludar a fieles desde la misma barrera. Era también su primera homilía normal en una fiesta grande, y resulto una auténtica delicia. Era predicación sencilla, de pastor, con algunos añadidos al texto escrito como recordar un dicho de su abuela sobre la pobreza: Al final el dinero hay que dejarlo. Mi abuela nos decía: el sudario no tiene bolsillos El Papa comenzó lanzando un poderoso llamamiento a la alegría: No seáis nunca hombres o mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo E insistió: Nunca os dejéis vencer por el desánimo. Nuestra alegría no es algo que nace de tener muchas cosas, sino de haber encontrado a una persona, Jesús Es la alegría de saber que, con Él, nunca estamos solos, incluso en los momentos difíciles Era un mensaje claro, muy hermoso en una plaza adornada con palmas y olivos. Pero el Santo Padre pasó enseguida a comentar la segunda palabra, cruz recordando que la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén iniciaba un camino de sufrimiento que llevaría al Vía Crucis y la muerte en el Gólgota. El Papa invitó a mirar a nuestro alrededor. ¡Cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, de poder, la corrupción, las divisiones, los crímenes contra la vida humana y contra la creación Hablaba en italiano, pero se notaba que el texto era muy suyo y lo había escrito en español. Invitaba al examen de conciencia sobre el mal que hay en nosotros y la tentación de la pasividad. Es necesario actuar: No debemos creer al maligno cuando nos dice: no puedes hacer nada contra la violencia, la corrupción, la injusticia, contra tus pecados E insistió: Jamás hemos de acostumbrarnos al mal No hablaba en tono negativo. Reconocía que el mal existe y que los cristianos tienen que actuar contra él con Los mensajes de Su Santidad Recuerdo a su abuela Al final el dinero hay que dejarlo. Mi abuela nos decía: El sudario no tiene bolsillos Cristo vence al mal Jesús en la cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence, lo derrota en su resurrección