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ABC LUNES, 25 DE MARZO DE 2013 abc. es deportes ABCdelDEPORTE 35 DAVID ÁLVAREZ MOURINHO, EN EL HOTEL DE GILA Muchas veces, el técnico parece un trasunto de ese Gila, vagando atrapado en ese mismo hall M Caballito de Peter Sagan. El ciclista eslovaco del LiquigasCannondale celebró a lo grande su triunfo en la GanteWevelgen, la primera de las clásicas del pavés EFE ourinho también tiene algo de Gila. De niño, cuando viajábamos en coche, un viejo R 12 azul, mi padre solía poner una cinta con varias de esas llamadas telefónicas tan conocidas. Muchas veces, los chistes sonaban de fondo mientras el estómago peleaba contra las revueltas del puerto de Pajares. Entre una niebla espesísima, algodón casi. Además de las llamadas, en aquella cinta Gila contaba también cómo, siendo detective, había destapado a un asesino mediante indirectas. Alguien ha matado a alguien... le decía cuando se cruzaba con él en el hall del hotel al que había ido a instalarse siguiéndole. Alguien es un asesino... le soltaba otra tarde entre dientes. Como recordarán, el tipo terminaba entregándose. Muchas veces Mourinho parece un trasunto de ese Gila, vagando atrapado en ese mismo hall. ¿Será por Unicef? suelta un día. Algunas personas dicen que votaron por mí y en el voto apareció otro una tarde. Hay cosas que pueden estar a punto de pasar y nadie se imagina hace pocas horas. Y siempre pesca algo con esos cebos distribuidos entre dientes. El asesino de Gila es un personaje muy extendido. Abunda cierta facilidad para entregarse, que viene siendo ponerle nombre al sospechoso. La FIFA manipula premios, por ejemplo. O: intentan desprestigiar a Del Bosque. Hasta que aparece Pandev en el hall. Los únicos cebos útiles pasan a ser los de Bárcenas, y se imagina uno a las alturas del fútbol de Macedonia rellenando cuartillas con el dictado de las hazañas de Alejandro Magno, el primer gran macedonio. De las indirectas a la caligrafía. Aquellas historias que contaba Gila en el viejo casete de mi padre nos ayudaban a distraer la angustia del mareo que notábamos llegar con cada curva del puerto. También algunas de Mourinho entretienen bastante estos días, mientras nos lanzamos cuesta abajo, atravesando la niebla que parece haberse comido todo lo demás.