Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 SOCIEDAD JUEVES, 21 DE MARZO DE 2013 abc. es sociedad ABC AFP El Papa Francisco mantuvo ayer una audiencia general en la Sala Clementina con los delegados de 33 Iglesias cristianas, así como de otras religiones El Papa llama a la unidad de las religiones basada en la amistad y el respeto mutuos Cambió el programa y reunió a todas las confesiones en una audiencia común JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL EN EL VATICANO El Papa Francisco sigue marcando su estilo. El Vaticano había previsto para ayer una audiencia común para los representantes de las demás Iglesias cristianas y nada, en cambio, para los líderes del resto de las religiones, venidos en gran número a la misa de Inauguración. A Francisco no le pareció bien que los judíos, musulmanes, sikh, sinto, etcétera, se fuesen de Roma sin haber tenido al menos una oportunidad de verle, y tampoco le pareció oportuno convocar encuentros separados, uno con los cristianos y otro con el resto. La solución fue hacer saltar el horario y convocarlos a todos juntos para las 12 del mediodía, retrasando una hora la cita dada a los delegados fraternos cristianos. Liberada la audiencia de las 11, el Papa recibió a esa hora a la presidenta de Brasil, Dilma Roussef, para hacer planes con vistas a la Jornada Mundial de la Juventud del próximo mes de julio en Río de Janeiro. La presidenta le invito a visitar también el santuario mariano de Aparecida, el más popular de Brasil, y Francisco se manifestó en- cantado con la idea. Es seguro que lo hará aunque el anuncio oficial del Vaticano puede tardar algún tiempo. A continuación, el Papa recibió durante unos veinte minutos al Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, y después al delegado del Patriarcado de Moscú, el metropolita Hilarión de Volokolamsk, con quien habló un cuarto de hora. Francisco fue acumulando retrasos y llegó a la Sala Clementina a las 12.25, pero nadie parecía enfadado por la espera. Se veía a todos muy tranquilos y muy a gusto: ortodoxos, coptos, anglicanos, luteranos, judíos, musulmanes, sinto, sikh... El Santo Padre les saludó con un queridos hermanos y hermanas y utilizó una silla igual a la dispuesta para el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, primus inter pares de las Iglesias ortodoxas quien le dirigió un cariñoso discurso. Es la primera vez que un patriarca de Constantinopla viene a la misa de Inauguración de un Papa. El Santo Padre le abrazó y le llamó mi hermano Andrés refiriéndose al Apóstol hermano de Pedro que es el fundamento de la Iglesia de Constantinopla. Francisco conoce bien las Iglesias ortodoxas, y enseguida ha levantado esperanzas de una nueva mejora en el entendimiento mutuo. El Papa leyó, en realidad, dos discursos breves consecutivos, preparados respectivamente por los Pontificios Consejos para la Unidad de los Cristianos y para el Diálogo Interreligioso. Lo hizo con voz dulce pero más cansada que el martes. Su rostro acusa también el peso de los seis primeros días de Pontificado, intensos a más no poder. Igual que en la misa de Inauguración, el Santo Padre se atuvo al texto escrito, en italiano, pero señaló que repetía a propósito una frase: La importancia de la promoción de la amistad y del respeto entre los hombres y mujeres de distintas tradiciones religiosas Invitaciones para visitar medio mundo El Papa saludó el martes a 132 delegaciones diplomáticas y todas le han invitado a visitar sus países según comentó ayer en broma el portavoz del Vaticano Federico Lombardi. La broma era el todas pero lo cierto es que le han pedido una visita quizá más de la mitad, con lo que cuenta con invitaciones a visitar medio mundo. De momento, Francisco tendría que conseguir un poco de descanso y algún rato tran- quilo para recuperar el aliento. La agenda del jueves se había dejado deliberadamente vacía para permitirle organizarse, pero ayer se anunció que hoy recibe a su compatriota premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien salió la pasada semana en su defensa para despejar cualquier duda de complicidad de Jorge Bergoglio con la dictadura militar. Las alarmas sobre el ritmo de trabajo del Papa no están en rojo, pero comienzan a estar en amarillo. Hay riesgo de agotamiento prematuro. Queridos amigos Propuso a todos diálogo y esfuerzo para ayudar a la humanidad, evitando violencias y divisiones. Tuvo palabras especialmente cálidas para los judíos, entre cuyos representantes figuraba el rabino de Roma y también el rabino David Rosen, responsable mundial del diálogo con la Iglesia católica, quien estuvo muy amable con Francisco en el saludo personal. El Papa mencionó a los hombres y mujeres que no pertenecen a ninguna tradición religiosa pero buscan el bien, la bondad, la belleza y la custodia de la creación Y al final se despidió de todos llamándoles sencillamente queridos amigos como le gustaba hacer a Benedicto XVI. En el saludo personal, muchos or-