Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES, 20 DE MARZO DE 2013 abc. es familia FAMILIA 53 Síndrome de Down... ¡Y qué! Doce países lanzan mensajes positivos para fomentar la integración de este colectivo L. P. PABLO PINEDA PRIMER UNIVERSITARIO EUROPEO CON SÍNDROME DE DOWN Mañana, 21 de marzo, se celebra el II Día Internacional del Síndrome de Down, fecha oficializada por Naciones Unidas, que pretende incrementar la concienciación social, así como eliminar los prejuicios sociales hacia las personas afectadas por esta discapacidad. Para ello, un total de doce países- -España, Portugal, Croacia, Reino Unido, Italia, Alemania, Polonia, Letonia, Francia, Rusia, Estados Unidos y Nueva Zelanda- -han lanzado una campaña en la que dicen juntos: Síndrome de Down... y qué! Esta iniciativa muestra cinco personas de diferentes edades con Síndrome de Down (un niño, una adolescente, dos chicos jóvenes y un adulto) que pretenden llamar la atención de la sociedad para desmitificar su condición y disminuir los temores ante esta discapacidad. Desde la Fundación Síndrome de Down Madrid aseguran que debido al diagnóstico prenatal del síndrome de Down, (alteración genética que se genera por un cromosoma extra en el par 21 y que afecta a 1 de cada 700 concepciones) la mayoría de embarazos identificados con esta discapacidad se interrumpen voluntariamente. La nueva prueba de diagnóstico (analítica de sangre) puesta en marcha en Europa puede incrementar esta tendencia. En muchos países, faltan todavía políticas de salud que aporten soluciones terapéuticas positivas a las familias. Además, los esfuerzos destinados a facilitar la integración escolar y laboral de estas personas son claramente insuficientes. En 2013, los ciudadanos europeos van a necesitar un mensaje positivo y con perspectiva de futuro respecto a su hijo con discapacidad. La vida independiente de la persona con Síndrome de Down y su familia merece de la misma dignidad y respeto que cualquier miembro de la sociedad y en muchos casos no es lo que se percibe. Como antesala al II Día Internacional, hoy miércoles se celebra la entrega de premios de la X Edición del Certamen Literario de Poesía, Cuento y Cómic para personas con síndrome de Down. El acto contará con la asistencia de la escritora Almudena Grandes, miembro del jurado de esta edición, y con el presidente de Down Madrid, Álvaro Alonso. Durante la celebración tendrá lugar también la presentación de la II Edición del Cuentigo, un cuento adaptado para niños con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales o del desarrollo, mediante la utilización de pictogramas para facilitar su lectura. Donde la sociedad nos pone un no nosotros ponemos un sí LAURA PERAITA Pablo Pineda, afectado con síndrome de Down, es un claro ejemplo de lucha y constancia. Tiene 38 años y es una de esas personas que en su día dijeron síndrome de Down... ¡Y qué! Asegura que desde pequeño, como le ocurre a cualquier niño, quiso ser abogado, luego periodista... según veía las profesiones de sus familiares. Sin embargo, conoció a un catedrático que le comentó que eran profesiones muy competitivas y que como a él le gustaban mucho los niños le vendría mejor estudiar magisterio. Y eso hizo. Empecé la carrera en la Universidad de Málaga. La universidad es un mundo salvaje, cada uno va a lo suyo, pero tuve la suerte de que los compañeros me aceptaron muy pronto, tanto que poco a poco pasé desapercibido, lo que implica soledad. Tenía muchos compañeros, pero ningún amigo Aun así, su meta era clara y quería conseguir el título. Hay que hacer un esfuerzo muy grande porque además de estudiar las personas con Down nos vemos obligadas a demostrar a todos, en mi caso a mis compañeros y profesores, que somos capaces de conseguir nuestro propósito. Que ante el no que siempre nos ponen en cualquier ámbito social, somos capaces de transformarlo en su sí Pablo está orgulloso de ser el primer universitario europeo con síndrome de Down, aunque es una responsabilidad porque los padres me ven como un ejemplo a seguir, pero cada hijo debe ser como es él, cada uno es un mundo. Lo mejor de todo es que ven el camino más fácil y abres esperanzas a otras personas Actualmente trabaja como consultor externo en la Fundación Adecco y ofrece conferencias para concienciar a los empresarios de que las personas con Down tenemos derecho a trabajar y, además, podemos hacerlo y muy bien asegura Pablo Pineda. familia 360 Y tú, ¿concilias o trabajas? L POR MARÍA ÁNGELES VARELA Observatorio Universitario de la Mujer Instituto CEU de Estudios de la Familia a sociedad española actual no concilia su vida laboral y la familiar. Las encuestas demuestran que cuando ambos miembros de la pareja trabajan solo unos pocos afortunados lo logran. Durante un tiempo, nos hemos engañado afrontando el problema desde la perspectiva meramente laboral. Es decir, tratando de solucionar la situación desde parámetros materiales: delegando la custodia de nuestra mercancía a otro ser o lugar. Así visto, nuestros hijos y personas dependientes acaban siendo aparcados en alguna guardería o institución mientras trabajamos, cercenando nuestra tarea y responsabilidad como transmisores de valores, en su educación afectiva, su cuidado o compañía; tareas impres- cindibles en una sociedad sana. Quienes enseñamos en la universidad ya vemos los efectos de esa privación en los jóvenes, sin padre ni madre, crecidos entre guarderías y cuidadoras, colegios y clases extra, abotargados moralmente por la televisión y fuera de la influencia de unos padres con quienes han tenido poco trato. Pero el concepto de conciliación está madurando y comienza a entenderse que no ha de ser únicamente una solución logística al problema del lugar en que librarnos de lo que se entendía como impedimento a nuestro desarrollo laboral (muchas veces identificado como desarrollo personal En las últimas semanas, he oído repetidamente: Pero ¿tú crees que algún día conciliaremos? Sí, lo creo. Lo creo atendiendo a datos racionales- -los beneficios económicos de las empresas que adoptan estas medidas- -y a la progresión cultural de nuestra sociedad. La crisis nos ha vuelto la mirada a la familia que nos apoya, cada vez hay menos cuidadoras, y las salidas de los colegios se han llenado de abuelos y padres. De algo malo, ha surgido una sociedad más solidaria y responsable. La corresponsabilidad empieza a dejarse ver en los deberes de nuestros hijos, en el regreso al ocio más doméstico y económico, y no es ilógico suponer que los lazos afectivos se estrechen y permitan el diálogo familiar. Algún día conciliaremos porque todos los implicados se benefician.