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20 PRIMER PLANO Papa Francisco Las delegaciones internacionales MIÉRCOLES, 20 DE MARZO DE 2013 abc. es ABC El Príncipe de Asturias invitó al Papa a visitar España Rajoy, al Pontífice: Le deseo suerte. Muchísimos españoles estamos contentos con su elección MAYTE ALCARAZ ENVIADA ESPECIAL AL VATICANO Cuando el nuevo Pontífice estrechó ayer la mano del Príncipe de Asturias, en representación, según un decreto ley aprobado por el Ejecutivo, de Don Juan Carlos, y la del presidente, Mariano Rajoy, saludaba a las más altas magistraturas de un país mayoritariamente católico (un 73,1 según el último CIS) con el que la Santa Sede mantiene unas estrechas, inmejorables, relaciones. Sin contencioso a la vista, tras la tensa cohabitación del Gobierno socialista de Zapatero con el hoy emérito Benedicto XVI, el Papa Francisco dispuso ayer de unos minutos para bromear e interesarse por España. De hecho, Don Felipe le mandó recuerdos de sus padres, los Reyes, y el Pontífice preguntó por la salud del Monarca. Va bien, va recuperándose le contestó el Heredero de la Corona y aprovechó para invitar al Santo Padre a visitar nuestro país. El primer Papa argentino no lo dudó: Como estamos cerca... en clara referencia a lo accesible que es para el Obispo de Roma una visita a España. Le felicito, le deseo suerte y quiero que sepa que muchísimos españoles estamos muy contentos con su elección le dijo Rajoy a su anfitrión, según revelaron a ABC fuentes de Moncloa. Rajoy es el primer presidente de la democracia que asiste al inicio de un Pontificado. De hecho, Rodríguez Zapatero no acudió al de Benedicto XVI, gesto que fue preludio de unas pésimas relaciones entre los dos Estados, jalonadas por leyes como la del aborto y la del matrimonio homosexual, convertidas para el Gobierno socialista en santo y seña de su gestión política. La Santa Sede lo llamó anticlericalismo radical Inmejorables relaciones Pero ayer las cosas habían cambiado. Hasta tres ministros acompañaron a Rajoy a Roma- -Alberto Ruiz- Gallardón (Justicia) Jorge Fernández Díaz (Interior) y José Manuel García Margallo (Exteriores) -y los tres comulgaron durante la misa que ofició el nuevo Vicario de Cristo en una estampa que es más que una metáfora de la nueva situación que viven las dos instituciones, cuya bilateralidad está regida por el Concordato de la Santa Sede, sellado en 1953, y engrasada en el día a día por los cinco cardenales españo- les electores que participaron en el Cónclave. El encuentro con las delegaciones extranjeras, incluida la española, se celebró en el interior de la basílica de San Pedro donde el Papa Bergoglio recibió durante más de hora y media, a pie y sin faltarle una sonrisa, a las más de 130 representaciones. Pareció, a ojos de los presentes, encontrarse en muy buena forma a sus 76 años recién cumplidos. Había venido caminando desde la plaza donde se celebró la misa, acompañado por el secretario de Estado Tarcisio Bertone, su mano derecha por el momento hasta que cambie el equipo de confianza. Empezó el besamanos su compatriota, Cristina Kirchner, a la que el Papa sigue ofreciendo un trato privilegiado que parece venirle grande a la presidenta argentina, incapaz de digerir con naturalidad la deferencia que le dispensa el que fuera Arzobispo de Buenos Aires. La otra delegación mimada por el Santo Padre fue la italiana, con el presidente Napolitano y el premier Monti (en funciones hasta que el sudoku italiano designe a su sucesor) a la cabeza. Quizá quiso así anudar los lazos con sus dos patrias: Argentina, lugar de nacimiento, e Italia, de donde procedían sus padres y en cuyo territorio está enclavado un pequeño Estado de medio kilómetro cuadrado llamado Vaticano. Otra de las responsables que concitó más miradas fue la canciller alemana, Angela Merkel, que departió con el sucesor de Pedro durante largo rato. No era buen día para la jefa del Gobierno de Berlín que lucía con un gesto muy serio, quizá motivado por la respuesta de las autoridades y la sociedad chipriota al minicorralito decretado por Bruselas. No se tomó ni un minuto de respiro la responsable europea ni siquiera cuando visitó el cementerio teutón que acoge el Vaticano. Allí, ABC pudo comprobar cómo ni el refrigerio que tomaban sus compatriotas junto a las tumbas relajaron las facciones de la dirigente alemana. Finalmente, el Papa también tuvo algo que decirles a las delegaciones internacionales: Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito político, económico y social, que seamos custodios de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente Y terminó ante los que más mandan: El Papa debe dar servicio a los débiles EFE El vecino chileno Sebastián Piñera, presidente de Chile, junto a su esposa, Cecilia Morel, atienden a la homilía AFP La sobriedad de Dilma Traje de chaqueta y gafas oscuras, la presidenta brasileña acudió al Vaticano con porte discreto y un mensaje de apoyo al Papa en su deseo de erradicar la pobreza Charlene prefirió el negro La Princesa monegasca (a la izquierda, junto al Príncipe Alberto) no usó el privilegio de las Monarquías católicas de vestir de blanco. Tampoco lo utilizó María de Liechtenstein REUTERS