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ABC MIÉRCOLES, 20 DE MARZO DE 2013 abc. es opinion OPINIÓN 13 EL RECUADRO UNA RAYA EN EL AGUA ANTONIO BURGOS FRANCISCO I, PAPA DESPUÉS Tú dices Francisco en Valencia y no es el Papa, sino el que hace llorar: Per a ofrenar noves glòries a Espanya... ver si hoy no me equivoco con los ceros, como en el artículo que le dediqué al derroche en chorradas feministas que, como una Bibiana Aido cualquiera, pero sin enchufe en la Sección Femenina de la ONU, sigue haciendo la ministra modelo Belén Esteban del ¡yo por Ana... Mato! A ver si no me hago un lío con los ceros, muy propio de nosotros los de Letras, porque pongo en Google la palabra Francisco y me salen aproximadamente 269.000.000 resultados Este Papa que me encanta por jesuita me preocupa por destructor de las tradiciones. Se quita la muceta roja y los zapatos colorados, se pone un anillo del pescador del serrín y prescinde en buena parte del latín y se pone a chamullar en italiano, dicen que con acento porteño. No debe de ser muy porteño. Un argentino que se precie no pronuncia tres frases seguidas sin decir: El de la muletilla de los argentinos es como el descansillo de las escaleras empinadas. Parece que se paran en el para respirar y coger fuerzas. Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron los papas que llegaron a Roma desde el Este europeo. Bergoglio es el Papa que llegó desde el argentino. Muletilla que el nuevo Papa ha perdido bastante. Cuando lo vi dar su primera bendición creía que, como buen argentino, iba a decir: -Benedictio Dei, omnipotentis, Patris et Filii et, esteee, Spiritus Sancti descendat super vos et, maneat semper, amen. A Íbamos por el latín. Que me preocupa que este Pontifex Pauperum acabe de un sartenazo con los ritos vaticanos y sustituyera ayer el papamóvil (reliquia de la silla gestatoria) por un yip descapotable muy bueno para el camino del Rocío, pero impropio del Vaticano. No me extrañaría verlo un día con chándal bolivariano a lo divino, amarillo y blanco. Que le encantaría a la gente. Le cae muy bien a la gente, haga lo que haga, diga lo que diga. Traspasa las candilejas. Pero con lo de quitarse el ordinal de Francisco Primero me hago un lío tremendo. Y las entradas en Google, más. Por Francisco hay 269.000.000 entradas. Por Benedicto XVI 26.700.000. Con Benedicto XVI no hay duda: son sobre Ratzinger. Pero ¿cuáles de esos 269 millones de resultados de Francisco se refieren al Papa? Vamos a dejarnos de cuentos: tú dices Francisco a secas en Valencia y Francisco no es el Papa, sino el cantante, el que hace llorar a sus paisanos cuando arden las fallas y se pone a cantar el Per a ofrenar noves glòries a Espanya... Y tú dices Francisco a secas en Ronda y no es el Papa, sino Rivera Ordóñez, que está preparando la Goyesca. Muy confuso. Para aclarar que al decir Francisco nos referimos al romano pontìfice tenemos que anteponer Papa si no, no hay manera. Juan Pablo I, aun siendo quien estrenó tal nombre, fue Primero siempre, para que no hubiera duda de que nos referíamos al Papa, no a un cantante mexicano que graba dúos con la Pantoja. Como Juan Carlos I, que aun siendo el primer Rey Juan Carlos de la Historia de España, desde su proclamación usó tras su nombre el ordinal en número romanos. El que por cierto hizo a José Luis Coll ponerle cuando le firmó la dedicatoria de su Diccionario A Juan Carlos I y a Sofía después Lo que más me sorprende es la paradoja de que habiendo insistido Francisco tanto en que es el Obispo de Roma, no se quiera poner tras su nombre lo de Primero en números precisamente romanos. El Obispo de Roma le hace ascos al número romano. Por lo que hay que recurrir a lo de Papa para saber que nos referimos a él: Papa Francisco para arriba, Papa Francisco para abajo. ¡Qué jartón de papa! Sin el número romano detrás, Francisco a secas ni es nombre de Papa ni es nada. Tú dices Francisco y te suena a ofrendar nuevas glorias a España en Valencia. O al delantero centro de un club de fútbol de Tercera Regional que en su vida fichará por la Roma como ha fichado el argentino Bergoglio. IGNACIO CAMACHO CONVERSACIONES EN ROMA (Y II) Hay quien teme que la Compañía no sepa encajar su identificación con el Papado, que se desactive y pierda cohesión REPITA de animación el Campo de Fiori entre terrazas turísticas y el colorista mercadillo con su olor a tomates maduros de Sicilia, a limones de Sorrento, a radiccio y a pepperoni secos amontonados entre motocarros que parecen supervivientes de la vieja película de Anna Magnani. Pero mi interlocutor ha cruzado sin detenerse en los puestos hasta la inquietante estatua de Giordano Bruno erigida en el centro de la plaza. Fíjate, quería que lo vieses, está mirando hacia San Pedro. El monumento se erigió a fines del XIX, en pleno pulso de progresismo anticlerical contra el Vaticano. Mira el aire desafiante de su leyenda: Qui dove il rogo arse. Aquí, donde ardió la pira... tanto tiempo después me sigue resultando impresionante... Esa vieja dialéctica no va a acabar nunca pero se ha atemperado mucho. Y yo creo que este Papa en cierta medida les va a gustar a los indignados; no descartes que un día lo veamos diciendo una misa en parroquias pobres o yendo a consolar a la víctima de un desahucio. Aquí en Italia hasta Beppe Grillo se ha cuidado de formular una crítica. Quizá ese tipo de gestos vaya a constituir la verdadera doctrina de Francisco, no olvides que viene educado en la escuela del peronismo. Y probablemente si hace esas cosas no será tanto pensando en la opinión pública europea sino en la latinoamericana. No, no pienses en el estilo de la teología de la liberación, aunque desde luego tampoco en una teología de la financiación al estilo de la Iglesia estadounidense; se trata más bien de una especie de franciscanismo populista. El antiVatileaks humanitario. Yo creo que ésa va a ser la línea ¿Los jesuitas? Pues, hombre, se supone que debemos estar contentos, ¿no? Sin embargo tampoco noto yo un entusiasmo desbordante. Es una situación inédita, nunca ha habido un Papa de la Compañía. Pudo serlo Martini... pero Bergoglio no es Martini. Aunque sí fue su candidato en el anterior cónclave, en el que el viejo patriarca de Milán entró con un bastón por el parkinson, apoyado en su brazo. Al final los dos volcaron sus votos en Ratzinger, y ahora ya ves. Así es la Iglesia, amigo: sabe esperar. Sus tiempos históricos no son tan volátiles como los de la posmodernidad Pero no me escondo: hay quien piensa que tal vez la Compañía no sepa encajar su identificación con el Papado, que puede desactivarse, perder cohesión igual que está perdiendo vocaciones. No sé, tendremos que aprender, reinventarnos como se dice ahora. Todo el mundo va a tener que hacerlo porque estamos entrando en una nueva etapa. El Papa parece más bien franciscano pero un jesuita siempre es un jesuita. La cuestión es hasta dónde va a llegar, hasta dónde tendrá cuerda y, si me lo permites, hasta dónde tiene fondo más allá de los gestos y la empatía... Te lo diré de otra manera, tipo twitter: lo importante es saber si va a resultar más jesuita que argentino o al revés... C 110 AÑOS DE HUMOR GRÁFICO EN ABC José Luis López Sánchez (15 10 1933) -Cuentos de humor. No perdáis la cabeza