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ABC VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013 abc. es PRIMER PLANO 41 Su salud Papa Francisco Una mala salud de hierro que nunca le impidió hacer nada El Papa Francisco posee una mala salud de hierro que nunca le impidió nada según confiesan aquellos que compartieron con él algún momento de su vida y de su etapa como sacerdote y obispo del barrio porteño de Flores. Ha estado delicado del estómago y tiene que guardar una dieta especial, pero ninguna de las molestias que ha tenido de salud le ha impedido hacer nada, siempre ha sido un hombre muy activo explicó a Efe una de las feligresas de la parroquia Santa Francisca Javier Cabrini. Jorge Bergoglio, en su juventud A LOS 22 AÑOS LE EXTIRPARON EL LÓBULO DERECHO Vivir con un único pulmón nunca ha reducido su ritmo de trabajo N. R. C. MADRID El Papa Francisco no tiene el perfil joven y vigoroso que reclamaba Benedicto XVI al anunciar su renuncia. Pero a sus 76 años no muestra tampoco el perfil físico de un anciano. Dicen que habla bajo y pausado, camina lento y se mueve con parsimonia. Es solo una fragilidad física aparente que contrarresta con el ritmo intenso de trabajo de los últimos años. De su historial médico poco ha trascendido, salvo una infección pulmonar muy grave que casi le llevó a la muerte en su juventud y por la que ha tenido que vivir con sus pulmones diezmados. Sin embargo, nunca le ha impedido realizar una actividad física normal. Se ha dicho que vive básicamente con un solo pulmón. Que a los 22 años estuvo al borde de la muerte hasta que optaron por extirparle la parte superior del pulmón derecho, como cuenta Sergio Rubin, periodista del diario argentino Clarín y autor de varios libros sobre temas religiosos que tuvo oportunidad de hablar de aquella época con el cardenal Bergoglio. Las secuelas de esa enfermedad le han obligado a administrar sus esfuerzos durante toda su edad adulta, aunque nunca supuso una severa restricción asegura Rubin. Esa infección pulmonar que Bergoglio sufrió en su juventud pudo ser una tuberculosis. Durante los años 50 y 60 se recurría a la cirugía y a la extirpación del pulmón para luchar contra la tuberculosis porque no había antibióticos potentes. Se extirpaba la zona afectada por la bacteria o se colapsaba parte del pulmón afectado. Sin oxígeno moría la bacteria y también se necrosaba, moría el tejido pulmonar explica Javier Zulueta, director de Neumología de la Clínica de la Universidad de Navarra. Hoy se ha vuelto a algunas de estas prácticas y los casos de tuberculosis multirresistente se vuelven a tratar con cirugía. A los pacientes con cáncer de pulmón localizado también se les suele extirpar parte del pulmón y gozan de una buena calidad de vida que no les impide realizar sus actividades cotidianas. Incluso hay pacientes a los que se les trasplanta un solo pulmón y viven sin grandes limitaciones. Hacen deporte y mantienen su actividad. Si el otro pulmón está en buenas condiciones pueden tener una capacidad pulmonar suficiente recuerda el neumólogo de la clínica universitaria.