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36 PRIMER PLANO Papa Francisco Ejemplo de humildad VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013 abc. es ABC Un grupo de cardenales se asoma al balcón de la Basílica de San Pedro para contemplar la celebración de los feligreses tras la elección del Papa EFE ANÁLISIS IGNACIO CAMACHO FRANCISCO A SECAS El nuevo Papa abre su Pontificado marcando estilo con gestos de cercanía simbólica dez que ha rodeado la transición en el Pontificado- -faltaba el elemento emotivo de la muerte del predecesor- -se ha ido recalentando durante el Cónclave hasta estallar, bajo la lluviosa noche del martes, en un multitudinario júbilo en torno a la fumata bianca y a la aparición de una figura inesperada cuyas primeras impresiones sugieren una voluntad de conexión popular distinta a la instrospectiva personalidad de Benedicto XVI. Para apalancar esa buena acogida, el Papa se amaneció con una visita a Santa María la Mayor, la impresionante basílica que acoge el icono de la Madonna Salus Populi Romani, protectora de las gentes de Roma. Basílica de hondos vínculos históricos españoles; el Rey es su protodiácono, hay una enorme estatua en bronce de Felipe IV en el atrio, el cardenal elector Santos Abril es su arciprestre y hasta el maestro organista es un sacerdote catalán llamado Valentí Miserachs. Allí rezó Francisco de buena mañana delante de la Virgen, en un gesto pastoral de clara atención simbólica que mide sus prioridad de engarzar rápido con un rebaño algo desconcertado con su imprevista irrupción en el liderazgo de la Iglesia. Imprevista, sí. Bergoglio no figuraba, o figuraba muy de lejos, en las numerosas quinielas que los vaticanólogos llevaban casi un mes apostando en esas alambicadas quimeras especulativas que proliferan en Roma ogni morte- -o renuncia- -di Papa. El vaticanólogo, o vaticanista, es uno de esos profesionales esotéricos que llenan de S e llama Francisco. No Francisco I, que suena a rey de Francia: Francisco a secas. Bueno, no a secas: Francisco como el santo más querido de Italia; como Javier, el jesuita que expandió la orden por el mundo. Francesco. El ordinal será problema de los que vengan detrás si quieren elegir ese patronímico, como explicó ayer en su multitudinaria rueda de prensa el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi. Bergoglio inaugura una serie y reclama la potestad de hacerlo sin referencias. El privilegio papal de cambiarse de nombre lo estableció el propio Jesucristo cuando decidió llamar Pedro a Simón, el pescador de Galilea; a partir de ahí cada Pontífice escoge el vocativo de su mandato como una declaración liminar de principios, como los nombres parlantes de los griegos. Y el hasta ahora cardenal de Buenos Aires ha decidido ser el Papa Francisco para situarse bajo la advocación nominalista de un formidable ejemplo de humildad. Francisco ha caído bien en Roma. Primero porque su propio apellido delata su ascendencia italiana; luego porque la referencia franciscana es en este país un manto de segura protección, y por último porque llega envuelto en una aureola renovadora que promete aire fresco en los oscuros pasillos vaticanos. El ambiente de relativa geli- cháchara el vacío de las largas esperas nes americanas. Bergoglio se les coló del Cónclave, un acontecimiento de por las fisuras de sus vaticinios cabaesencia tan hermética que la Iglesia lísticos, que en algún caso incluso lo pena con excomunión al que se vaya descartaron de forma explícita. Por su de la lengua. Ante un clima de absolu- avanzada edad, decían las minervas, to secretismo oficial, los sedicentes ex- y por haber presuntamente rechazapertos se dedican a formular rebusca- do su elección en el proceso sucesorio das teorías que abarcan todos los cam- de Juan Pablo II. Pura cartomancia, a pos teoréticos: la política, la intriga, el menos que alguno de los electores de equilibrio cultural, las inflexiones doc- aquel Cónclave ande por el mundo extrinales, el debate sectario. El resulta- comulgado in pectore. do siempre es el mismo: un fiasco atroAhora el vaticanismo profesional nador que justifican a posteriori con se ha vuelto pura geopolítica. Que si nuevas explicaciones de idénla Iglesia de los pobres, que si tica apariencia sesuda y flala apertura de continengrante ausencia de dates, que si la necesidad tos ciertos. Porque, de abrir las puertas Sorpresa sencillamente, cualde la fe al Nuevo Bergoglio no figuraba quier filtración de lo Mundo. Algún céen las alambicadas que sucede tras el lebre perito en luquimeras especulativas extra omnes es falnas de la fe hasta de los vaticanólogos, sa. En el mundo de se ha atrevido a la transparencia reivindicarse que lo descartaron instantánea, la cúcomo profeta a por su edad pula eclesiástica ha posteriori, un ya lo logrado un blindaje insabía yo impreso formativo absoluto, racon toda solemnidad en dical; ella misma es, como la letra más prestigiosa de el espacio radioeléctrico de la Italia. Ya lo sabían ellos, como Santa Sede, una caja de Faraday estan- también saben los planes del nuevo ca y refractaria a cualquier intromi- Papa, sus ideas sobre la estructura cusión externa. Ayer, algunos cardenales rial, sus programas doctrinales, sus se paseaban haciéndose los encontra- estrategias diplomáticas. En eso condizos por los alrededores de San Pe- siste ser vaticanólogo: en saberlo todo dro; asaltados por enjambres periodís- pero no decírselo, por pura humildad ticos consumían su cuota de protago- evangélica, a nadie. nismo narrando anécdotas, divulgando Ajeno a todo ese gigantesco ruido impresiones, provisionando titulares planetario, Francisco comenzó ayer a triviales sin aproximarse siquiera a la dibujar un estilo de austeridad ante el médula prohibida del sigilo inviolable. imaginario de los fieles católicos. Se paAyer, los vaticanistas disimulaban seó por Roma en un coche discreto, sin su enésimo naufragio con explicacio- apenas parafernalia de seguridad, y su nes estupefacientes que llegaban in- portavoz contó urbi et orbi que antes cluso a sugerir- -más que eso, a denun- de recoger sus cosas de la Casa del Cleciar- -la supuesta traición de los car- ro dejó abonada la factura de alojamiendenales italianos a Angelo Scola, el to. Como se trate de una metáfora- -candidato preferido de unas apuestas material para los vaticanistas- -algún estrambóticas que habían llegado a distinguido miembro de la Curia va a incluir un ticket de Papa y Secretario tener que ir pensando que llega una etade Estado como si fuesen las eleccio- pa en la que toca pagar las deudas.