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24 PRIMER PLANO Papa Francisco La valoración de la Iglesia española VIERNES, 15 DE MARZO DE 2013 abc. es ABC Las quinielas Quizás los medios de comunicación se autoengañan y eso tiene mal remedio A su juicio, este nombre tiene que ver mucho con la línea de renovación de la Iglesia que se inició en el Concilio Vaticano II y que ha continuado con los grandes Papas que lo siguieron, el último hasta ahora Benedicto XVI, que relacionó con decir sí a Cristo y al Evangelio por encima de cualquier cosa En este sentido, apuntó que los años del ministerio del nuevo Papa van a estar marcados por esa forma de ahondar más en la evangelización, en la forma de transmitirla y de impregnarla de hondura personal y espiritual, de autenticidad, del sí de la fe y del sí de la vida Por tanto, indicó, el Año de la Fe recibe así un impulso espiritual hondo En cuanto a la sorpresa por la elección de Jorge Mario Bergoglio, que apenas entraba en las quinielas publicadas, aseguró que quizás los medios de comunicación se autoengañan y eso tiene mal remedio Proyectar categorías de análisis político, sociológicos y culturales, simplemente humanos, en un acontecimiento como éste en la vida de la Iglesia, no es ponerse en el sitio justo para encontrar la perspectiva y se falla Rouco Varela dijo haber vivido el Cónclave en un ambiente de mucha oración de responsabilidad por un momento decisivo en la historia de la Iglesia con la particularidad de que el anterior Papa había renunciado y no fallecido, con alegría y muy fraternalmente Sobre la posibilidad de invitar a España al nuevo Papa, Rouco respondió en un tono distendido: Hay que dejarle respirar, bastante le ha caído, desde el punto de vista humano... Francisco se parece a Benedicto en su sencillez Antonio María Rouco Varela Cardenal arzobispo de Madrid MANUEL TRILLO El presidente de la Conferencia Episcopal Española dice que el Año de la Fe recibe con el nuevo Papa un impulso espiritual hondo MANUEL TRILLO ENVIADO ESPECIAL AL VATICANO Estoy contento porque tenemos Papa y porque tenemos este Papa El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, destacó en Roma el hecho de que el Papa Francisco sea el primero que procede de la América de habla hispana, donde hace más de cinco siglos la Iglesia de España llevó el Evangelio Rouco, que formó parte en el Cónclave que eligió a Jorge Mario Bergoglio como pastor de todos los pastores de la Iglesia universal, aseguró que su relación con España es muy profunda por su condición de jesuita y que ha dirigido ejercicios espirituales en nuestro país para laicos y religiosos, incluidos los obispos españoles en el año 2006. El propio Rouco dijo haber asistido cinco días. Rouco calificó al Pontífice como un hermano muy sencillo y muy amable del estilo de vivir el minis- terio episcopal tras el Concilio Vaticano II algo en lo que, en su opinión, se parece bastante a Benedicto XVI Tiene una gran autenticidad personal señaló. Según explicó, la elección del nombre Francisco es significativa y tiene que ver con su historia de joven universitario que termina su carrera de Química, que se hace sacerdote y muy pronto se hace jesuita Recordó la importancia de San Francisco de Asís en la conversión del fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola, que cuando tenía su pierna maltrecha tras el asalto a Pamplona leyó sobre la figura de Francisco y se preguntó por qué no podía ser como él, desprendiéndose de todo para seguir al Señor MARIO ICETA CUANDO DIOS SUPERA TODA EXPECTATIVA Cuánta gratitud muestra la Iglesia a Dios por este regalo, este viento fresco y renovador para la Iglesia Qué hermosos son los pies del mensajero que anuncia la Buena Noticia Y es que el ministerio del Sucesor de Pedro se fundamenta en ser custodio de la Buena Noticia que es Cristo, mostrarla al mundo entero, y confirmar en ella a los hermanos. Un Papa que viene de muy lejos, de aquél maravilloso continente americano donde se advierte la exuberante vitalidad de una Iglesia joven. Y ha querido tomar por nombre Francisco, que tantas buenas cosas evoca: Francisco de Asís, que supuso una bocanada de aire puro para la Iglesia medieval, abriendo nuevas formas de sencillez, humildad y contemplación del Verbo humanado; Francisco Javier, incansable predicador del Evan- Q ué vacuos suenan tantos discursos últimamente vertidos sobre las predicciones acerca de quién sería el nuevo Papa. Dios vuelve a superar extraordinariamente toda expectativa y todo cálculo. Y así lo afirma con el salmista: Como dista el cielo de la tierra, así mis caminos no son vuestros caminos Y se presenta ante nosotros el señalado por el dedo de Dios, reconocido por el colegio cardenalicio, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, nuestro querido Santo Padre Francisco. gelio hasta los confines de la Tierra, Francisco de Borja, prepósito general, modelo de gobierno de la Compañía, institución que, tras tan brillante currículo de servicio a la Iglesia y en el mundo, nos entrega al 266 sucesor del Apóstol San Pedro. Cuánta gratitud muestra ya la Iglesia a Dios por este regalo, este viento fresco y renovador para la Iglesia y el mundo. Y cuánta gratitud también al Santo Padre por aceptar el yugo suave y la carga ligera del amoris officium en palabras de San Agustín. El Señor le ha preguntado ¿Me amas más que estos? y con entrega confiada ha respondido: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo Y la llamada se convierte en entrega: Apacienta mis ovejas sígueme yo te sostengo. Todos quedamos impactados por la presencia del Santo Padre en la logia de la Basílica de San Pedro: su porte sereno, su cálida palabra, su breve discurso con una invitación confiada a la oración. Y nos mostró tres inquietudes que rondan su corazón: servir al misterio de la comunión orando los unos por los otros, pueblo y pastores, sosteniéndonos mutuamente en la caridad; cooperar en la construcción de un mundo fraterno según el designio de Dios haciendo presente su Reino; una llamada a la Evangelización, confiando en que hemos sido ungidos y enviados para ser testigos del amor de Dios, signo de su presencia amorosa y salvadora en medio de una humanidad doliente. Hermoso programa, expuesto con sencillez, humildad, sobriedad y afecto, cualidades que brillan por sí mismas en la personalidad del Santo Padre y que desde el primer momento nos han cautivado. Nosotros queremos responder con nuestra oración constante, acogida agradecida, adhesión a su persona y magisterio, que auguramos muy fecundo, y disponibilidad generosa para recorrer junto al Sucesor de Pedro los caminos siempre nuevos de la Evangelización. MARIO ICETA ES OBISPO DE BILBAO