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ABC MIÉRCOLES, 13 DE FEBRERO DE 2013 abc. es internacional INTERNACIONAL 43 to en diciembre de su último cohete, que puso en órbita un satélite espacial pero era en realidad la prueba encubierta de un proyectil de largo alcance. La prueba tiene como objetivo frenar la indignante hostilidad de EE. UU. que viola con violencia el derecho pacífico y la soberanía de Corea del Norte para lanzar sus propios satélites justificó con tono marcial el presentador de la televisión estatal. Sin desvelarlas, Pyongyang amenazó con segundas y terceras medidas de mayor intensidad tras esta primera respuesta Como era de esperar, este nuevo ensayo ha hecho saltar las alarmas en Asia, donde el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, insistió en que se trata de una grave amenaza que no puede ser tolerada Incluso China, el único aliado histórico que le queda al Joven General Kim Jong- un, convocó al embajador norcoreano y se opuso firmemente a esta prueba nuclear, que supone un reto para el nuevo secretario general del Partido Comunista, Xi Jinping, antes de relevar al presidente Hu Jintao en marzo. Pyongyang utiliza este tipo de acciones militares para mantener a la dinastía Kim en el poder y conseguir petróleo y alimentos ALFONSO ROJO Kim Jong- un hereda la diplomacia atómica P. M. D. PEKÍN EL PRIMO DE MICKEY MOUSE Parecía que Kim Jong- un iba a establecer lazos con Occidente, pero nos ha lanzado dos misiles Alerta militar Y Corea del Sur, donde el día 25 tomará posesión su nueva presidenta, Park Geun- hye, volvió a activar la alerta militar. Según su Ministerio de Defensa, la explosión tuvo una potencia de entre seis y siete kilotones, algo mayor que las anteriores, estimadas entre un kilotón en 2006 y de dos a seis en 2009, pero mucho menor que la bomba atómica de Hiroshima, que llegó a desatar 20 kilotones. La cuestión ahora estriba en saber si Corea del Norte ha utilizado plutonio para esta prueba, como en las ocasiones anteriores, o uranio enriquecido, más fácil de miniaturizar, ocultar a la vista de los satélites espía y cargar en un misil. A tenor de Daniel Pinkston, analista de International Crisis Group, Corea del Norte tiene 30 kilos de plutonio, suficientes para fabricar seis bombas nucleares, y un programa de uranio enriquecido cuya capacidad puede quedar demostrada con esta prueba El mundo teme que, al igual que hiciera su difunto padre, el Querido Líder Kim Jong- il, el joven dictador de Corea del Norte haya empezado a jugar ya con sus juguetitos atómicos mientras su pueblo malvive con cartillas de racionamiento. Cuando el Querido Líder de Corea del Norte, Kim Jong- il, murió en diciembre de 2011, su hijo y sucesor, el joven Jong- un, no sólo heredó con menos de 30 años uno de los países más aislados del mundo, sino la última frontera de la Guerra Fría. Aunque algunos expertos quisieron ver en el nuevo dictador aires de cambio, principalmente por posar de forma desenfadada junto a su esposa en actos oficiales, no ha hecho más que calcar la diplomacia atómica con la que su difunto padre aterrorizara al planeta. Al igual que en los ensayos nucleares de 2006 y 2009, Pyongyang ha detonado una bomba atómica después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impusiera sanciones contra sus lanzamientos de misiles. Para Daniel Pinkston, experto del International Crisis Group, este nuevo ensayo está cargado de simbolismo porque supone una respuesta a la reciente puesta en órbita del primer satélite espacial surcoreano, que tuvo lugar el mes pasado, y coincide además con el aniversario del nacimiento del difunto caudillo de Corea del Norte, Kim Jong- il, que se celebra el sábado Como dicha fecha es una de las efemérides más importantes en el calendario norcoreano, a Kim Jong- un no se le ha ocurrido mejor manera de honrar la memoria del Querido Líder que tirar tan particulares fuegos artificiales. Para los próximos meses, Pinkston prevé más retórica antiamericana porque el 27 de julio se cumple el 60 aniversario del armisticio en la Guerra de Corea y Estados Unidos será el foco adecuado al que desviar sus problemas económicos internos Enrocándose en su programa nuclear y en la política songun de primacía militar, Kim Jong- un sigue los pasos de su padre y su abuelo, el fundador de la patria Kim Ilsung. De esta forma, pretende disuadir a EE. UU. de un cambio de régimen, ya que la Casa Blanca es el principal aliado de Corea del Sur y aún mantiene 28.000 marines en el Paralelo 38. Haciendo valer su fuerza militar, Pyongyang pretende desbloquear las conversaciones a seis bandas de Pekín sobre su desarme a cambio de petróleo y ayuda humanitaria, rotas desde 2009 por los problemas para verificar su programa nuclear. Una vez más, Corea del Norte recurre a la diplomacia atómica para mantener en el poder a los Kim, la primera dinastía comunista del mundo. S Misil norcoreano durante un desfile militar i algo queda claro en este embrollo es que no tenemos futuro como videntes. Tampoco parece que puedan ganarse la vida adivinando el futuro los expertos de nuestros servicios secretos. No se trata de buscar un chivo expiatorio, pero conviene recordar que en diciembre de 2011, cuando Kim Jongun heredó el trono en la comunista Corea del Norte tras la muerte de su padre, aquí todo el mundo vaticinó que empezaba una nueva era. Que el nuevo hombre gordo tuviera 30 años, hubiera estudiado en Suiza, mostrara a su linda esposa y permitiera que Mickey Mouse amenizara algún acto oficial, fue valorado con signo indiscutible de apertura. Menudo chasco. Transcurrido poco más de un año, el tipo que iba a templar el empobrecido infierno coreano y establecer lazos constructivos con Occidente, nos ha largado dos misiles y una bomba nuclear. Y no se engañen, Kim Jing- un está dispuesto a seguir por esa senda y le importa un comino la condena de la comunidad internacional. Y hay quien sospecha que encima está dando cobijo a técnicos iraníes. Llegados a este punto y descartado el bombardeo preventivo, la mejor opción de Obama es China. La incógnita es si su flamante líder, el todavía inédito Xi Jinping va a actuar como se debe. ¿Cortará los suministros de petróleo y las inversiones que permiten a Corea del Norte sobrevivir? Mucho me temo que no, porque en Pekín saben que eso precipitaría el desmoronamiento del régimen de Pyongyang y las más que probable unificación de los dos Coreas, en una Gran Corea pro occidental.